Archive for 29/04/2012

¿Proyecciones a partir del analisis de la historia?

29/04/2012

Los buenos economistas, además de contar con una profunda riqueza humanística, saben utilizar la herramienta de las Matemàticas. Con ello están capaces de predecir acontecimientos que alerten a la humanidad.

No es fácil. Se require mucha disciplina, conocimientos, potencial y vocación. La metodología que impone el estudio de la economía nos permite prever què va a suceder. Si el panorama resulta positivo se busca la oportunidad de enriquecerlo y hacerlo màs solido, de manera que se consolide mejor. Si por el contrario, ese panorama resulta adverso se toman medidas para corregirlo y hacer que cambie su curso. Para proyectar, por ejemplo, un mercado, producción agrícola, un comportamiento poblacional, riqueza, pobreza, oferta, demanda, etc.; se debe recurrir a analizar su comportamiento histórico de por lo menos los últimos diez años para asì descubrir los factores que incidieron en los mismos (guerras, sequìas, crisis económicas, factores políticos y muchas cosas màs). Recuerdese que la Economìa es dinámica, no estàtica. Lo que hoy es, mañana por cualquier circunstancia, puede dar un giro de 180 grados. Ese análisis hacia atrás se llama regresión que luego de estudiarla con detenimiento nos ayuda a saber còmo serìa su comportamiento  en términos de una proyección per sè. Viene entonces la planeación de estrategias para modificar lo negativo y reforzar el camino a lo positivo. Es entonces cuando las matemáticas son indispensables. Con ellas se definen modelos conocidos como econométricos.

En el caso de la historia puede suceder que la observaciòn del pasado nos proporcione elementos, o bien para aprovechar, o en su caso para reflexionar sobre lo que nos dañò y nos sirva de lección para que eso no se repita. Yo ahora que estoy por concluir la histografìa de todos los presidentes que se han hecho presentes en Mèxico, llegó a la conclusión de que si hiciera una gràfica que ilustre con una línea que refleje  sus tendencias, èsta sería por demás irregular. De pronto esa línea mostrarìa comportamientos hacia arriba y luego de alcanzar un alto nivel, la misma caerìa a fondos dramáticos como los que observábamos en 2008 luego de la debacle en Wall Street, derivada de factores imprevistos u ocultos intencionalmente, como lo fueron el comportamiento de las inmobiliarias, su repercusión en los bancos y con ello un pánico que hizo que la economía mundial quedara por los suelos.

Mèxico ha tenido presidentes, muy pocos, que fueron factores favorables a nuestro desenvolvimiento. De verdad, su número muestra cifras muy pobres en comparación con tantos rufianes que solo utilizaron la silla para desde su escritorio planear catástrofes de las cuales no solo no nos hemos recuperado, sino por el contrario nos dejaron cada vez en agujeros màs profundos.

Ahora bien, le pregunto a los candidatos a la presidencia para el periodo 2012-2018: ¿saben de Economìa? ¿conocen la Historia de Mèxico, a fin de que les sirva de referencia?

Por ahì se dice que Lòpez Obrador fue un zángano vividor y grillo durante 14 años en la UNAM. Pasò por esa institución, pero èsta ùltima no pasò por èl. De Vàzquez Mota ni hablar. Les apuesto a que si le hacen un exàmen de geografìa, historia, civismo, ciencias naturales, gramática, bueno hasta de canto, seguro que ni siquiera conoce las estrofas del Himnos Nacional, y de las demás saldrìa reprobada con entre uno y tres de calificaciòn. De Peña Nieto, sobra ya cualquier comentario. Solito, solito, demostró ignorancia a mi juicio superlativa. Quadri proviene de las filas de Elba Esther Gordillo, líder sindical de los trabajadores de la educación ¡¡imagìnense!!

En fìn. Veremos si  cualquiera de ellos a la hora de hacerse del poder, tiene la capacidad para desarrollar por lo menos una raíz cuadrada o un quebrado.

¡Ay Dios!

 

Culturas, tradiciones, mundos màgicos en nuestro paìs, desconocidos

27/04/2012

A mì me suele pasar que cuando platico, principalmente con extranjeros, termino sintiendo mucha satisfacción cuando dicen “es que en Mèxico sì hay cultura”. Pero luego termino decepcionado al darme cuenta que esa cultura ha sido menospreciada y està en peligro de desaparecer.

Recuerdo cuando en el año 1968 siendo Mèxico la sede de las olimpiadas, la base de nuestra promoción al extranjero estaba significada principalmente en exhibir a Mèxico ante el mundo con todo aquello que alguna vez fue, pero que luego de la conquista española dejó de ser. España arrasò con una buena parte de un patrimonio que si se le hubiera promovido y respetado, seguramente al dìa de hoy se expresarìa en un país moderno muy distinto al que ahora nos distingue. Debemos saber diferenciar el tèmino “cultura” con el de “civilización”. Como en el caso de Grecia, los espartanos eran conquistadores, guerreros, ambiciosos y hasta de pronto salvajes e inhumanos. No asì sucedìa en Atenas, donde la intelectualidad brillaba al punto de trascender hasta las fechas actuales. Platòn, Aristòteles, Sòfocles, Eurìpides, etc., fueron como también lo fue  Cervantes en su tierra, guìas que permiten razonar y entender aspectos filosóficos susceptibles de identificar el por què del fenómeno humano.

Algo similar a lo anterior sucedió en Mèxico. Mientras los aztecas, como los espartanos conquistaban, los Mayas pensaban y ¡vaya que aportaron! Muchos poetas, matemáticos, astrónomos, filósofos, arquitectos, etc. pretendìan heredar a favor de nuevas generaciones el resultado de su imaginación, investigaciòn y esfuerzos.

Mèxico yo màs bien diría que ha sido màs que una nación un simple territorio el cual se ha administrado y contaminado según intereses y pasiones de quienes lo han habitado. Espacio que diò paso a mezclas de muchas sangres. Sujeto de falta de educación y por consiguiente de ignorancia por parte de sus pobladores. De ahì, hasta la actualidad, una falta de conciencia de nacionalidad que invite a rescatar aquello que todavía queda de nuestros antepasados y que bien podría contribuir a nuestro engradecimiento. Ayer nada menos, una muy querida amiga me hizo el favor de enviar una liga que muestra a una comunidad marginada, diria yo, afortunadamente, en razón de su celo por proteger sus usos y costumbres, los invito a consultarla: http://salvemoswirikuta.blogspot.mx/2012/04/pronunciamiento-wixarika-emanado-del.html


Lo anterior es solo una muestra de una riqueza mexicana que como muchas otras ni siquiera conocemos y de ser asì, las hacemos sujetas de burla o menosprecio. He tenido la oportunidad de convivir con Tarahumaras, con indígenas Mazahuas, por cierto contratadas como servidumbre. Mientras, entre ellas hablando idiomas o dialectos que resultan por demás gratos, dulces al oído, pero que me temo, sentenciados a finalmente desaparecer. Tres ejemplos, los anteriores, que debieran causarnos vergüenza si tomamos conciencia de que a una buena parte de los mexicanos interesa màs lo extranjerizante en detrimento de tanto que si rescatáramos, bien nos podría hacer sentir orgullosos. Por eso detesto al sistema actual. Desconocedor, hipócrita, oportunista, insensible a màs de injusto ¿Podemos esperar avances en Mèxico cuando un presidente acomodaticio se ciñe a los mandatos y caprichos de la pèrfida y perversa líder del Sindicato de Maestros de la Educaciòn que en su mayor parte tienen terror a ser evaluados en su calidad como tales?

Yo debería contestar a los que ensalzan nuestra “cultura”: “debo confesar que està Usted equivocado. La cultura que existió en nuestro territorio, desapareció. Sus vestigios ahora son ignorados o hasta vilipendiados”.

Termino este artículo sintiendo mucha tristeza y desilusiòn.    

¿Mèxico en condiciones de “amoroso”?

24/04/2012

Muchas parejas se dicen amar. Pero cuando surgen las adversidades, esa emoción se resquebraja y los ànimos para reforzarla quedan guardados en un cajòn con doble cerradura. Yo creo que las llaves destinadas a abrir aquel cajòn donde se guarda el amor por nuestra patria, ya ni sabemos en què lugar estàn.

Pasa como en muchas familias. Aquellas que alguna vez se desintegraron, la mayoría de las veces por culpa de los padres que tanto decían amarse, provocan que el resto de sus miembros queden abatidos y arrastrando resentimientos que a lo largo de su existencia persistirán y los llevaràn consigo hasta su muerte. Luego de la desgracia, los vecinos y los parientes terminan diciendo “es que se llevaban como perros y gatos”.

A mì ahora me causa me causa risa y hasta a veces repugnancia, la hipocresía y burla con las cuales los candidatos a la presidencia pregonan a favor de obtener votos “amor por Mèxico”. Ahora resulta que Lòpez Obrador se exhibe como el abuelito tierno y cariñoso que ya no se acuerda que en sus años mozos y todavía recientes, actuaba como tantos padres que engañaban a su mujer, se iban de juerga y armaban broncas de cantina y ya luego borrachos, regresaban a su casa tambaleándose y con ànimos de desquitar sus furias con la esposa o hasta con los hijos. Pero claro, como los mexicanos tenemos muy poca memoria, le perdonamos todo a èl y a sus amigotes que en su momento hasta le festejaban sus estupideces.

A Josefina Vàzquez Mota no la imagino como madre o esposa. Me da la impresión que su hogar siempre ha quedado en segundo lugar en razón  de complejos muy profundos derivados quizá, de una infancia y juventud poco gratas en medio de ambientes de clase baja. Està urgida de reconocimiento. Dista mucho de las características que le den buena imagen al exterior sobretodo cuando hablamos de alguien que como presidente nos represente a los ojos del mundo. La imagino con poca educación, corriente, voluble, por demás incapaz y por supuesto que falsa.


Què decir de Peña Nieto. Si bien se le nota con màs preparación y educaciòn frente a sus contrincantes, me parece que sus antecedentes como ser humano enturbian de alguna manera su figura. Trato en este caso de ser respetuoso de su vida privada, consciente además de su juventud. Pero èsta última también me preocupa. Lo notè buen gobernador, eso le diò mucha experiencia. Lo siento màs transparente y con buenos ànimos para enfrentar la responsabilidad. Es respetuoso y discreto no obstante los ataques a que se le somete. En resumen: lo considero como algunos dicen “el menos pior”.

Pero atrás de todo, y hablando “di amor” y luego de las golpizas que nos han asestado nuestros dos últimos “papas”, yo no estoy seguro que entre los mexicanos exista algo asì como disposición a entregarse a ese sentimiento. Pesan mucho los rencores en todos los niveles. Nos sabemos engañados. Hemos perdido màs interés de el poco que antes hubiera podido existir ¿amor? ¿Con què se come eso hoy en Mèxico?

 

Trascender….¿quièn o por què?

23/04/2012

Interrumpiò el ritmo de mi clase un alumno. Me reclamò con cierta desesperaciòn: “deseo trascender pero las circunstancias no me lo permiten. Todavìa no sè en què, porque me faltan claridad y herramientas. Tratarè de saber utilizarlas cuando las tenga. Trabajarìa con constancia pero no tengo relaciones ni apoyos ¿Què futuro ahora maestro?” En ese momento dejè de ser profesor y decidì actuar como padre.

Y sì, yo estoy convencido que muchas personas que desean trascender, al mismo tiempo reflejan estàr desconfiadas con nuestro entorno y tienen razón.  Tienen inseguridad en relación a lo que son. Denotan mucha frustración y a su interior una especie de baja autoestima y  miedos, a sabiendas que forman parte de grandes masas de competidores, algunos mejor preparados, apoyados, aguerridos, màs actualizados, prestos a demandar y ocupar sitios por  lo que tambièn tanto trabajo les ha costado aprender. Son implacables y esos sì, en razón de su romanticismo, propio de cualquier joven, están dispuestos a todo, menos a quedar marginados. Muchos seres humanos han trascendido para bien o para mal. Desde los sabios o hasta los màs terribles maleantes, sanguinarios o deshonestos que han brillado por lo que los ha hecho de alguna manera “sui generis”. Luego, al concluir mi tiempo, al salir del aula lo invitè a tomar un café. Me salió caro, porque seis compañeros màs se unieron a la charla.

Con la Historia de Mèxico pasa algo similar, aunque es triste decir que si ponemos en la balanza lo que nos enaltece y distingue por un lado, eso resultarà de un peso inferior en comparación con lo que nos debe de significar vergüenza. De ahì ocultar la verdad, maquillarla y tratar de hacer que de la impresión de ser digna de tomar en cuenta y ejemplo a seguir. Hemos trascendido como mentirosos.

Yo no tengo un afán por “trascender”. Me siento a mi edad satisfecho por como he manejado mi vida con todo y sus vaivenes. He sido muy feliz, a veces no tanto, pero todo me ha enriquecido al punto de que lo que he capitalizado, con el solo compartirlo, ese primer termino lo dejo en segundo plano para que quede sustituido por otro que se denomine “buen recuerdo”. Me dediquè a escribir un libro con el ànimo de “aportar” porque amo a mi país y me preocupa de sobremanera. Tambièn, porque deseo ser valiente y desenmascarar a tantos que nos dañaron. Igual rescatar a otros que bien deberían ser sujetos de homenaje. Deseo exhibirlos para que a nuestros compatriotas interesados se les aporte algo que signifique educación y con ello conciencia de nacionalidad.  Tengo que tomar conciencia que existen muchos mejores que yo y esos sì, ya trascendentes. Pero ¿y què importa? Irè a una urna algún dìa satisfecho, llevando un buen recuerdo y espero dejar ese mismo a aquellos que me amaron.

Ya la vida me ha dado mucho y seguro que me reserva nuevas cosas, mejores, mientras DIOS me la siga prestando. Como `profesionista en materia de Economìa brillè y ¡vaya que crecì! Pero siempre desde la plataforma con la cual me identifiquè:  el Comercio Exterior. Me abrió las puertas a conocer realmente lo que es el mundo, de manera digna y ètica, lo cual me enriqueció. Como  académico, siempre disfrutè lo que ahora mismo hago con entera libertad: estudiar y analizar la historia. Y cuando no estoy convencido de lo que me tratan de imponer, no me muevo de donde estoy. Asì seguirè y espero, en la medida que continúe mi existencia, aprender màs y lo compartirè. Por eso deseo no trascender. Me quitarìa tiempo en detrimento de algo que prefiero: dar.

 

 

 

 

 

 

El salterio, testigo de un Mèxico en parte en paz pero a la vez triste y pobre

23/04/2012

Mi abuelo se llamaba Dario. Me gusta observar su retrato y  recordarlo conmigo contándome de lo que le sucedió en tiempos de la Revoluciòn Mexicana. Yo prestaba mucha atención a sus anécdotas. Lo obligaron los carrancistas a actuar como telegrafista desde un vagòn de tren.

Igual recuerdo de mi niñez, a mis padres  urgiéndonos los domingos a estar listos para llegar a tiempo a la misa dominical en el templo de San Felipe, en la calle de Madero. Resultaba después una fiesta acercarnos a Sanborn’s a disfrutar aquellos famosos helados que mostraban distintas formas: payasitos, cisnes, caritas de niños alegres o tristes, barcos, etc. Antes de salir rumbo a la casa de los abuelos paternos a comer, en la Colonia Santa Marìa, todavía daba tiempo para caminar un poco por La Alameda. Mi madre decía: “aquí, según tu abuelo, conquistò a tu abuela vestido de “lagartijo”  y exhibiéndose como excelente en el manejo de una bicicleta”. Mientras una banda de música alegraba el entorno.

Esto que ahora escribo, deriva de reflexiones sobre tres etapas que corrieron luego de la salida de Don Porfirio Dìaz exiliado a Francia: la de la Revoluciòn Mexicana, la que correspondió a la de mi niñez y juventud y la que se refiere al Mèxico de hoy. Lleguè a la conclusión de que nuestra nación ahora està en franca decadencia.

Con Madero se diò paso a una “revolución” falsa. Durò, en términos de estragos, hasta que arribò al poder Don Làzaro Càrdenas del Rìo. Entre 1911 y 1938 todo fue corrupción, miseria, sangre, ansias de poder, traiciones, ignorancia y manipuleo de masas víctimas, como ahora, de lo que màs falta hace a Mèxico: NO EDUCACIÒN. Digo “revolución” entre comillas, porque no es posible bautizar a ese movimiento como tal, cuando en las primeras décadas del Siglo XX, lo que prevalecía era una población analfabeta que muy probablemente alcanzaba entre el 80 o 90% de su gran total. Para que una revoluciòn se dè, se hace necesario una conciencia de nacionalidad que refleje la capacidad de razonar individualmente y asì, con convicción, lleve a actuar a quienes la promuevan y desarrollen. Yo màs bien diría que gracias a esa falta de educación, los que se decían revolucionarios, empezando por el propio Madero, despuès Zapata, Villa, Obregòn, Calles, etc., en la pràctica solo fueron oportunistas y malditos que jamàs se conmovieron por los rìos de sangre, las hambrunas, el fanatismo clerical y tantas desgracias màs, que hicieron que nuestros compatriotas actuaran según el apetito del cacique en turno.

Esa música en forma de valses mexicanos interpretada con salterio, violines, guitarra y a veces acordeón, hermosa por cierto, representaba a la èlite de aquellos tiempos, la clase burguesa. De pronto surgieron los corridos que hacían resaltar la fogosidad de una mayoría amargada y resentida que solo hacìa ver el estado de ànimo y deseos de venganza de tantos y tantos pobrecitos que sin saber por què, se incrustaban o los levantaban para formar muchedumbres que a ciegas acudìan a infiernos que posiblemente hasta representaban una especie de diversión o distracciòn macabra.

Luego del triunfo cardenista, por fin Mèxico se abrìa paso a la oportunidad de la paz, el desarrollo, el uso adecuado de sus recursos naturales y nuevamente su participación en el contexto internacional. Solo que ese Mèxico moderno naciente, no fue vacunado contra epidemias tales como la misma corrupción, la pereza, la ignorancia, la delincuencia, el desempleo y todo lo demás que bien sabemos de sobra.

Si nuestro presidente actual, hiciera un balance de sus resultados comparando su administración con la de épocas a las que hago referencia, seguramente a su interior tendría que reconocer que sus acciones valieron para lo que yo llamo: un autèntico carajo ¿Y a luego què Chencha…?

 

 

     

 

 

 

 

83 presidentes en la Historia de Mèxico entre 1821 y 2012

22/04/2012

Ayer, dos reporteros me entrevistaron y debo confesar que la plàtica fue muy amena. Sin embargo de pronto se diò cierta tensión en uno de ellos cuando exclamò ¡tantos presidentes y què del Mèxico de hoy! Aprovecho la oportunidad para saludarlos y agradecerles su atención.

Uno de ellos me decía “no Antonio, estàs equivocado. El primer presidente mexicano fue Don Guadalupe Victoria”. Yo le contestè “ ¿y en donde dejas a Agustìn de Iturbide y a Pedro Celestino Negrete?” Pasè entonces a mostrarles la histografìa que me ha llevado casi tres semanas elaborar, invirtiendo en ella entre 12 y 14 horas diarias. Conforme la revisaban no  daban crédito. El màs excèptico de ellos fue el que de pronto al final denotò màs interés. Observaba en sus facciones incredulidad, enojo, quizá tristeza, pero finalmente ante lo contundente no tuvo màs remedio que reconocer lo que bien dicen los franceses con aquèllo de “muchos cocineros hacen mal la sopa”. El número de presidentes interinos es impresionante. Refleja lo pasional y la mezquindad de tantos seres humanos. El oportunismo, la avidez de poder. Actuaron como buitres a la caza de los despojos de presidentes constitucionales que quizá fueron honestos pero al final, o no pudieron con el paquete, o bien, simplemente fueron sujetos de intrigas y zancadillas. Traiciones, asesinatos, destierros, ideologías malentendidas, intereses al margen de la patria, etc. Mientras, como hoy mismo pasa, nuestra nación simplemente sumisa y observante de lo que alrededor sucede pero sin capacidad para opinar o actuar en razón de una ignorancia promovida por la Iglesia o por sistemas que bien saben que sin aquella malintencionada herramienta, muchos mexicanos sustituirían el fanatismo por la reflexión y el enfrentamiento a la verdad. De ahì entonces, estoy seguro que empezarìa a germinar una autèntica conciencia de nacionalidad que nos alejara de la simple posición de gentes pasivas, desinteresadas, aburridas y hasta frustradas. Yo les preguntè “ a ver, ¿Ustedes como reporteros de medios tan importantes se atreverìan o les permitirían publicar lo que ahora les enseño con todos sus pelos y señales?” Su respuesta la encontrè dubitativa. Esos mismos medios también están atrapados en el shhh, de eso no se hable porque me pueden vetar o hasta correr”. Luego vino algo que resultò màs impactante, porque mi trabajo lo hice estableciendo un paralelismo que exhibiera què sucedìa en el mundo mientras nuestra nación seguía o sigue en medio del obscurantismo. “Lo que me asusta”, comentè “ es que ahora mismo ya no estoy seguro sobre cuàntos mexicanos, luego de tantas mentiras y manipulaciones, estèn realmente dispuestos a enfrentarse con su realidad histórica. La dejadez se ha incrustado en un alto porcentaje de nuestro pueblo. La tendencia hacia lo extranjerizante cada dìa nos absorbe màs. Estamos resignados a nuevas elecciones a las que los que asistan no sabrán por quièn votar. Y si realmente se han preocupado por seguir y observar a los candidatos, seguramente ni acudirán a las urnas o irritados lo único que harán será anular boletas. Los que permanezcan en sus casas el 2 de Julio, darán preferencia al futbol y a las reuniones con sus cuates, incluyendo las garnachas y hasta al perico como invitado de honor”. Grabaron todas mis declaraciones pero me dijeron que tendrían que editarlas. Yo, con toda mi paciencia y la mejor de mis voluntades les advertí “eso es lo que me duele de mi país. Pero gracias a mi página web, encuentro de todo el mundo mensajes que me manifiestan mucho interés en mis análisis y comentarios, sobretodo los que se publican en mis blogs. Pero cuando observo lo que muchos compatriotas opinan al respecto, solo en la forma de expresarse reflejan la gran tragedia que nos està acabando: LA FALTA DE EDUCACIÒN”. ¿Què próximo presidente, uno màs, estarà claro y capaz para entender y hacer las cosas como debe ser? Por lo pronto, seguro que ninguno de los cuatro actuales candidatos. Lo que significarà que la ruta tortuosa de nuestra patria se hará cada vez màs difícil, larga y por demás agotadora.

 

 

     

 

 

 

 

Evocaciones cuando se està triste

21/04/2012

 Es curioso, pero cuando invade el sufrimiento, de alguna manera tratamos de consolarnos recordando el de otros a manera de consuelo. Eso en cierta forma nos hace caer en cuenta que la vida es el contenedor de un todo. A veces grato, otras muy amargo.

Desde hace varias semanas llega constantemente la imagen de Napoleòn Bonaparte a mi mente. Me resulta muy irónico imaginarlo solo y abandonado, recluido en la Isla de Santa Elena, luchando a su interior y con eso tratando de aligerar sus penas haciendo recuerdos que le significaran un bálsamo que curara sus pesares. Pasò una niñez muy dolorosa. Pobre, sujeto de burlas y menosprecios pero a esa edad todo ello le significaba un reto que en la medida que lograba alcanzar lo hacìa sentirse cada vez mejor consigo mismo. Quizà terminò viendo con desdén a tantos que luego le envidiaban y en el fondo lo admiraban. Pero luego pasa que en la medida que el placer y el poder se acrecientan, muchas veces no tomamos en cuenta que la vida es una especie de rueda de la fortuna. De pronto se està muy arriba y al rato, casi al nivel del piso y suspiramos por volver a tomar altura para continuar observando los hermosos panoramas. Bonaparte tuvo todo: poder, prestigio, inteligencia, audacia, mujeres, pero en especial la bondad lo distinguía. Màs allà de Josefina, estoy convencido que su gran amor fue Marìa Walezca. Ella fue la única que estuvo dispuesta a acompañarle hasta el final de su vida. Debiò haber sido muy duro para el corzo no permitirle ese propósito a sabiendas que cada dìa que se sucediera, aquella terminarìa sufriendo tanto o màs que èl. Los ingleses, acordes con su rango y protocolo, aunque maldiciéndole, le otorgaban todo tipo de facilidades pero circunscritas a solo un espacio que les permitiera observarlo y con ello evitar un intento de fuga. Se hacìa acompañar de un confidente con el cual hizo gran amistad y a quien confiò su vida en lo espiritual. Sabìa que la muerte le acechaba. Como a su padre, el cáncer había invadido su estòmago. No lo imagino cuando recibió la noticia de la muerte de su hijo a quien tanto adoraba y que ya no tuvo la oportunidad de besar y abrazar. Tampoco el parte en que le anunciaban el fallecimiento de Josefina. Quiero suponer que a su muerte, Napoleòn Bonaparte era un sabio. Por eso cada vez que me acerco a su cripta en los Invàlidos en Paris, me pongo a pensar sobre lo voluble que de pronto es la vida.