Archive for 17/06/2012

Refexiones en paz y tarde lluviosa en torno a eleciones

17/06/2012

 Es Sábado de tarde. La lluvia produce paz y a veces también melancolía. Pero cada gota que escuchamos caer nos recuerda que estamos vivos y nos alienta en nuestro andar. Me pregunto: si sigo existiendo ¿Còmo estará México el próximo año por estas mismas fechas?

Espero que luego de las elecciones impere la armonía, la reconciliación y desaparezca todo aquello que por pasiones en nuestro interior terminó deshumanizándonos y finalmente nos hizo saber solos, tristes y también desamparados. Estamos muy cerca de las elecciones. Algunos las ven con resignación y derrotismo. Otros las encuentran como el camino para exhibir una vez más sus rencores y resentimientos. No faltarán aquellos que ahora si convencidos, posiblemente por primera ocasión en su existencia, votarán acorde a sus convicciones a sabiendas que todavía no la tienen ganada. Pero lo que sí es un hecho, es que México ya empieza a tomar conciencia de lo importante que es manifestar su sentir a la hora del sufragio. Queda solo una pregunta ¿Quién gane, resultará, capáz, honesto y con ello sincero?

La vida de pronto es voluble o en extremo estricta y por lo mismo sorpresiva. De pronto nos brinda alegrías, nos alienta a disfrutarla, genera ilusiones y ánimos para seguir adelante. Luego inesperadamente todo aquello que nos prestó y a lo cual nos acostumbramos, por capricho de ella o por equivocaciones derivadas de uno mismo, esa misma viene, lo pisa y lo destruye. Cuando se actúa con madurez y honestidad y por mucho que nos duela, nos vemos obligados a hacer un exámen de conciencia que nos lleve a la reflexión, a reconocer el por qué de lo que nos hicimos merecedores. México como país no está al margen de esto. Es cierto: “cualquier país tiene el gobierno que merece”. Sin embargo también me digo “ bueno, ¿si así como muchos compatriotas han hecho mal las cosas, tantos como yo que de alguna manera nos hemos esforzado, tenemos que sufrir consecuencias que no nos corresponden?

Una comunidad, una sociedad, un país, etc. son conjuntos de seres humanos. Cada uno es como una especie de célula que participa a dar forma a un cuerpo. Y si a cada cuerpo lo entendemos como celula, todos sumados darán por resultado a lo que yo entiendo como patria. Las hay pequeñas pero robustas. Otras grandes pero débiles y enfermizas. No faltan las infectadas en peligro de contagiar a las que las rodean.

Pienso que si yo en lugar de economista hubiera decidido ser doctor, me habría gustado buscar una especialización en atención a patrias. Estoy seguro que si de entre mis pacientes estuviera incluido México, muy rápidamente habría descubierto la razón de sus males. De entrada una anemia consecuente de una buena alimentación. También falto de higiene y expuesto infecciones consecuentes de su debilidad. Temeroso e inseguro de confiar sus dolencias. Macroencefálico, es decir con un tamaño de cabeza despropocional al  del resto de su cuerpo. Todo lo anterior explicaría el por qué de su falta de educación, incapacidad y deseos de progresar. Es posible, después de varias consultas y ya mostrándome más entrega, que me habría dicho “¡qué bien que lo encontré doctor! porque con usted si tengo ya la confianza como para decirle que todo esto que me pasa se debe a que mis padres no me prestaban atención y nada más me tenían relegado por ahí y solo cuando les era útil me llamaban y ordenaban”.

Hoy tengo la sensación de que mi imaginación por extravagante que suene aplique a nuestra nación. Si bien el proceso electoral me ha parecido una vez más en extremo costoso, repetitivo, demagogo y un siempre es lo mismo, también me alienta el darme cuenta que ya algunas células decidieron salirse del armario para a costa de lo que fuera manifestaran un “¡basta ya y cuidado que ahí vamos!” Me refiero al movimiento “Yo soy 132”.

Tuvieron que pasar muchas décadas luego de José Vasconcelos, para que los estudiantes, los verdaderos estudiantes, hicieran sentir su presencia. Habrá que ponerlos en manos de un buen médico, vacunarlos de inmediato, cuidarlos, respetarlos, entenderlos, amarlos y sobretodo orientarlos sin pretender cambiarlos. Pobre de aquel que disfrazado de mesías pretenda meterse en sus terrenos porque lo harán pomada, lo cual tampoco sería bueno. Lo que sí: ¡cuidado políticos deshonestos, corruptos, mentirosos e incapaces! Los pensantes ya están presentes y prestos a observar, a calificar y a actuar.

Espero solamente que para el 2 de Julio tengamos la noticia del arribo de un buen doctor.

 

 

 

 

 

 

México a 16 días de la elección más trascendente de su historia

14/06/2012

Me pregunto ¿qué va a pasar a partir del 1 de Diciembre? Sin embargo, antes que esa cuestión, me inquieta el corto plazo porque luego de la elección, eso me hace temer que no se den condiciones para un cambio de poder pacífico. Estamos frente a una encrucijada

En el terreno de los principios de AA, fascinantes por cierto, se dice que mientras un alcohólico no toque fondo y se derrote en forma de reconocer que por sí solo no puede y que necesita ayuda, su vida estará sumisa a las veleidades de eso que lo domina: el licor. Esa persona si es llevada por la fuerza a un centro de recuperación, más pronto que tarde escapará del lugar y su vida continuará sumida en la desgracia. Se dice que el alcoholismo es incurable, progresivo y mortal. Un enfermo en la actividad como el apuntado solo tiene a futuro tres opciones: un hospital psiquiátrico, la cárcel o el cementerio.

También se dice que el alcohólico es un enfermo, como lo puede ser el que padece diabetes, trastornos en su corazón, deficiencia pulmonar, etc. Solo que en el primer caso, la persona lejos de ser sujeta de conmiseración y ayuda, queda etiquetada por la sociedad simplemente con el adjetivo de borracho y por supuesto marginado de la misma. Los seres humanos tendemos a ser crueles e insensibles. Somos muy dados a calificar en función de un error y haciendo de lado y hasta menospreciando las cualidades del prójimo. Solemos exhibirnos como jueces sin tomar en cuenta que cualquiera que conforma la humanidad es un ser imperfecto y por lo mismo expuesto a la equivocación.

A lo largo de mi vida me ha tocado ser testigo de lo que yo califico miseria humana, cuando gentes dasalmadas, aprovechándose de la desgracia de un alcohólico se han convertido en animales de rapiña para hacerse de lo que queda de él. Lo han dejado en la miseria, sumido en la soledad y por supuesto en el total abandono. Llegan a su casa aprovechando su estado de ebriedad, invitándole a beber más hasta el punto de dejarlo embrutecido para luego mientras duerme, hacerse de sus pertenencias y después largarse sin reflexionar que su estado lo podría llevar hasta la muerte. Suena muy fuerte pero así es.

Todo lo antes anotado lo he tomado como ejemplo para ilustrar lo que en mí opinión hoy pasa con México. Está enfermo, maniatado, sujeto de la voluntad de los que dicen amarlo y dispuestos a dar todo por él para ayudarlo. Un sistema constituido por buitres o hienas agazapadas. Los primeros vuelan acercándose poco a poco para en su momento llegar hasta la presa y conjuntamente devorarla compartiéndola según el tamaño de su estómago o los del que a los de su misma especie están dispuestos a permitirles deglutir. Las segundas, mostrando sus dientes que dan la impresión de reír pero que con su hipocresía y rapacidad finalmente satisfacen su apetito no importándoles cual pieza de ese cuerpo satisfizo su preferencia.

México llegará a las elecciones presidenciales débil, engañado, confuso y con desaliento. Votará sin convicciones y resignado simple y sencillamente porque no fue sujeto de respeto a falta de un abanico que le brindara más opciones. Un poco como aquel que en una cárcel tiene que someterse a solamente la comida, a veces fétida, que la autoridad le impone. Llegará a las urnas sufriendo los estragos de una cruda derivada de tanto que se le dio a beber y urgido de regresar a su casa para refugiarse en la frescura de una cerveza o un tequila que lo estabilice.

Al día siguiente, de paso al trabajo, obervará titulares de periódicos exaltando al triunfador. Al llegar al mismo comentará con sus compañeros, sobre todo en esta ocasión: “ahora sí ya nos llevó la chingada” ¿Y cómo no? Habríase que agregar “sí y hasta el 2018 si las cosas no revientan”.

 

 

Calma chicha antes de las elecciones

12/06/2012

Me puse espléndido y fui con mi amiga a comer a Los Mosaicos. Resultó interesante. Pretendíamos hablar de aquello que nos acerca, pero el tema elecciones no lo permitió. Luego fuimos al Parque México y encontramos más propaganda electoral que árboles.

A un costado de nostros escuchábamos a personas maduras comentando su preocupación por el eventual arribo de AMLO “¡Ni DIOS lo quiera! si eso sucede me traslado a Neva York con mi esposo y nuestros ahorros”. Al lado derecho, dos jóvenes bien vestidos y de buen ver mentaban madres en contra del “Yo soy 132”. Se manifestaban incrédulos por lo que había sucedido en la Universidad Iberoamericana de la cual supuestamente provenían. De pronto se acercó un amigo a saludarme y rápido entre mesas y gente me preguntó “¿cómo ves las cosa?” Mientras estudiábamos la carta, el mesero que bien me conoce me manifestó “jefe, creo que ya nos llevó la fregada. Ni a cual ir” Acudí al baño y entre pipí y pipí los ahí presentes expresando a quien tuviera de compañero:  “bueno, mejor a comer sabroso, me lavo las manos y luego paso por mi mujer para ir al cine. Bien nos vendrá un respiro”.

Todo, todo, el mismo tema. Que si EPN, AMLO, JVM y hasta el voto útil acudiendo a favor de Quadri. Me retó mi compañera y me inquirió “y bueno, faltas tú”. Mi contestación fue la misma de hace un año: “la final será muy cerrada, supuse que el PAN estaría acabado, pero también advertía que AMLO de alguna manera resurgiría y complicaría las cosas. No creo que gane pero tampoco que esté presto a aceptar su derrota. Conclusión: las cosas de aquí al 1 de Diciembre se podrán muy duras”. “¿Qué sugieres entonces?” “Habremos que pensarlo” respondí.

Yo ahora en lo personal estoy trabajando en mi interior de manera muy profunda en relación a consolidar mi vida de manera de defender y aprovechar lo positivo y desechar lo negativo que me distingue. Igual decidí aceptarme como soy pero sí, como un YO, limando todos aquellos defectos de carácter que de pronto entorpecen la existencia. También concluí que el ser humano que se ama y se autoestima, tiene por obligación defender sus convicciones a costa de lo que sea y por muy doloroso que ello pueda resultar. El romper con el pasado muchas veces es lo más sano sobretodo cuando no valió la pena. Puede resultar fácil expresarse, pero en la práctica todo lo anotado muchas veces implica la ayuda de terceros.

Lo antes anotado lo plasmé en los oídos de mi amiga quien de alguna manera se quedó yo diría gratamente complacida porque concluyó con un “eso se llama tener seguridad en uno mismo y con ello categoría”. “Sì” le dije, “pero recuerda que del dicho al hecho….” Y agregué “ y esto que ahora te planteo deriva justamente de observar qué pasa con nuestro entorno. Finalmente es algo que aplica al mismo” Le hice ver que México ha sido un país que habiendo tenido la oportunidad y aún teniéndola, a partir de tanto que se le obsequió en bandeja de plata, no solo no lo supo aprovechar, sino hasta terminó menospreciando o agotando. Se rió mucho cuando le dije que me daba la impresión que habiendo tenido a su disposición caviar, se había decidido por las garnachas. Falto de educación, soberbio, corrupto en todos los niveles, perezoso y por tanto que ha tenido, a la larga incapáz de valorar. “No somos un pueblo que aspire a nuevos estadios. Prefiere quedarse donde está a sabiendas de que quienes lo rodean son pueriles, mundanos y corrientes. “En eso está hoy inmerso México. En la mediocridad, en el conformismo, en lo repetitivo, en la derrota. De ahí los famosos circos sexenales en la política, la resignación de las mayorías y la ignorancia o temor a reconocer que la vida pasa muy rápido y que si no trasciendes en su oportunidad, ya luego otros atrás de ti te desplazarán y te dejarán inserta en la soledad, el abandono y el desasosiego. Ya solamente esperando el tiempo para fallecer envuelta en una mortaja llamada frustración.

Terminamos de comer y luego cambiando el tema me pidió: “mira, aquí a la vuelta se encuentra la Michoacana. Compremos un helado y mejor platícame cosas bonitas”.

Mañana veré a mi Psiquiatra. No sé si me diga que estoy loco o termine yo cobrándole la consulta, je, je…!!

 

 

El miedo al cambio

11/06/2012

Los seres humanos somos reacios a buscar nuevas perspectivas. Sea por miedo al no saber qué riesgos significan o bien simplemente porque prefieren estacionarse en una comodidad relativa pero en medio de la mediocridad. También existen quienes se revelan a lo que tienen y se niegan a disfrutarlo y consolidarlo.

Esperaba más del segundo debate. Suponía que los protagonistas propondrían verdaderas innovaciones que entusiasmaran a un pueblo urgido de cambios que cada día se hacen más urgentes. México se encuentra atrapado en un abismo y envuelto en un caos que seguramente terminará desangrándolo. Demagogia, repetición, mentiras, promesas imposibles de cumplir en razón de nuestra realidad actual y que implican largos plazos. Lo peor de todo, es que ante tantas falsedades nuestros compatriotas así como que desilucionados y desconfiados, prefieren un “mejor opto por quedarme como estoy”. Claro, se dan cuenta que todo lo que dicen los políticos que nos impusieron, son solo patrañas y prefieren derrotarse ante una realidad por triste y dramática que resulte. No se dio motivación, por el contrario, más bien pienso que al apagar la televisión lo hicieron denotando resignación. Lo que más brilló por su ausencia fueron la humildad y la sinceridad. Me atraparía un ser honesto que manifestara:  “a mi capacidad y consciente de los reales recursos que tenemos, haré todo mi esfuerzo y cuidando mucho de seleccionar a los buenos que si saben”. Pero no, en la práctica, como en los comics, todos eran Superman o Super Niña. Eso sí, con suficiente ponzoña como para estar prestos de pronto a atacar, morder e inyectarla. Tontos, no se percataban que cada uno de sus similares ya crearon resistencia a la misma y por lo mismo ese veneno no les dañaría.

Me hizo reír, mejor que enfurecer, un AMLO imbécil hablando de disminuir la corrupción a partir de eliminar todos los enormes beneficios de la alta burocrácia. Según él, los dineros rescatados alcanzarían hasta para instalar trenes bala, acabar a la de ya con la problemática educacional, desarrollar al campo y hasta quizá instalar en cualquier población por pequeña que fuera nuevas Disneylandias. No sé de donde salieron sus números, pero si en ellos estaban incluidos los correspondientes a todo lo que su pandilla PRD (Bejarano, Padierna, ex gobernadores, alcaldes, caciques, delegados, etc.) quizá más o menos le cuadraran ¡Cómo insistió en educación, agricultura, relaciones tomaditos de la mano México/USA, ejemplos a seguir (Roosevelt luego de la gran depresión del ’29), reconciliación con los poderosos! A pero eso sí, todo sin dejar de lado que fue por culpa del Neoliberalismo, mercancía para él proveniente de los países imperialistas ¿y a luego?  No lo sabía compositor cuando era priista en el ’71 y que desde Tabasco hubiera escrito, como Bocanegra un himno, pero en esa ocasión inspirado en el PRI. En resumen: AMLO se quedó a la saga, exhibió una vez más su nula originalidad y seguramente esta noche dormirá con un pañuelo en la bocota para no lastimar sus dientes luego de tanto apretarlos.

De JVM poco que decir: auténtica chismosa de vecindad o también de barrios de alta sociedad, falsa, ignorante y por demás intrigante.

Quadri, lástima de su madrina. Con él se habría capitalizado más.

Ni hablar, creo que el bueno será finalmente EPN. Pero con él veo a nuestro país como el caso de la mujer que luego de abandonada, se fue a refugiar en alguien que la consolara, a sabiendas que el amor por el que suspiraba de pronto nunca apareció y mientras, sola, quedó rumiando las ilusiones que su pareja imaginaria le había despertado. Aunque bueno, así como que tantos hombres a su gusto en esta ocasión no aparecieron.  Le habría sido mejor soñar y esperar a alguien que bien valiera la pena o simplemente olvidarse de sueños no reservados para ella. México queda entonces sentenciado a una etapa muy distante a lo que puediéramos llamar auténtica esperanza y reinicio a la prosperidad. Serán sies años más que sumados a tantos anteriores reflejarán vejez.

 

 

México en medio de un triángulo “¿Amoroso?”

09/06/2012

Sí fuera así, la situación sería muy sencilla. Cuando una pareja queda atrapada en esa problemática, tarde que temprano el corazón mueve a la reflexión, al perdón y a la reconciliación. El amor madura, se acrecienta y lo anterior pasa al olvido. En resumen: resurge una pasión más consolidada

AMLO habla e invita a una “república amorosa”. Muy pocos le creen y por el contrario muchos temen que esa expresión demagoga, caso salir derrotado, se convierta en ira, ánimos de revanchismo y la intención de propiciar un nuevo caos que porlarice más a una nación ya de por sí harta y desconfiada. Diría que hasta temerosa. Ahí, uno de los vértices de un triangulo.

De JVM ni qué decir. Su incapacidad, contradicciones, falcedades, traiciones hacia los suyos, la muestran como mujer egoísta, soberbia, ambiciosa, mentirosa y yo me atrevería a calificarla como mujer muy distante a ese sentimiento a veces tan dificil de manejar pero que finalmente se califica como “amor”. Es otro vértice del triangulo.

En EPN encuentro muchas contradicciones. De pronto en su caso lo siento sujeto de un odio a tal extremo y derivado según dicen muchos, de descender de una dictadura represora, lo que lo hace impotente por no poder exponer sus ideas al margen de los antecedentes, a veces vistos pasionales y ricos en rencor, porque muchos mexicanos no se detienen a pensar que hubo un largo periodo en que el PRI, aún como una especie de dictadura, fue hasta antes de Luis Echeverría,  un buen partido. En este caso, el vértice que representa, no cuenta con espacios que le permitan exhibirse en toda su dimensión.

Lo malo de todo lo anterior es que México se encuentra atrapado al interior de ese triangulo a sabiendas de que ninguno de los ángulos del mismo reflejan confianza para acercarse a ellos.

De AMLO sabemos de su pervesidad. De JVM lo anotado anteriormente. Con respecto a EPN estamos cada día más cerrados. Se le obtaculizan los espacios porque se insiste en ubicarlo en el rincón que yo llamaría de los arbitrarios o acusados, sin detenernos a pensar en las grandes desgracias que nos ocasionó el PAN, luego de casi doce años y persistiendo en la cerrazón a no inducir a abrir más el abanico en materia de una ley electoral más justa,  práctica y democrática.

Ahora bien, volvamos al ejemplo de ese matrimonio que por diversas circunstancias quedó sumido en el sufrimiento y la ansiedad, como pasa ahora con la nación ¿Cuántos con buena voluntad, pocos pienso, se habrían acercado a promover una reestructuración del mismo? ¿Cuántos por sus propias miserias, por morbo, intereses personaleas o envidias; se regocijarían viendo que esa desgracia profundizara más? ¿Cuántos aún con buena voluntad, pero sin experiencia, en el proceso de pretender ayudar complicarían más las cosas? Esto en mi opinióa es justamente lo que pasa ahora con México. Se encuentra en el interior de un triángulo formado por muros de gran altura y cubriendo toda la superficie que limitan éstos por una negra lona que provoca obscuridad y de pronto claustrofobia.

Hoy por primera ocasión, tuve la oportunidad de escuchar con más detalle por la radio, a jóvenes representantes del grupo “Yo soy 132”.  Me dí cuenta por sus argumentos que de alguna manera expresan esas demandas que resultan a más de entendibles, lógicas. Espero que su movimiento prospere. Solo una preocupación me invade: que desde cualquiera de esos tres vértices, se tengan previstas manipulaciones o engaños, que a los jóvenes por su natural romanticismo, los hagan caer en manipulacioes y con ello resentimientos. Quienes amamos a nuestro país, debemos saber orientarlos y entenderlos. Por supuesto, también cuidarlos.

 

 

 

 

El resultado de una mala inversión en la política

06/06/2012

Es muy común que un ser humano de pronto se arrepienta por lo que ha comprado. No solo porque finalmente descubrió su pésima calidad, sino también debido a que terminó percatándose que resultaba feo, falso y hasta lastimaba cuando lo llegaba a usar.

Muchas veces en una tienda o un mercado nos llama la atención algo. Lo imaginamos original, de buena calidad, lo percibimos atractivo, razonable y terminamos adquiriéndolo pensando que  tenemos en nuestro poder la piedra filosofal capáz de convertir todo en dicha y sabiduría. Pasa también cuando en un buen almacén de abarrotes, un queso, una botella de vino o aparentemente magnificas viandas en forma de carnes frías de importación nos dicen: “cómprame, veráz que feliz te haré”. Al día siguiente amanecemos con fuerte dolor de cabeza, propensos al vómito y hasta con diarrea. Eso pasa en el ámbito de lo material pero por supuesto que también en el aspecto humano. Tendemos a idealizar, nos engañamos y el resultado de una recuperación se puede hacer larga y dolorosa, según nuestra voluntad, energías y convicciones.

Lo anterior resulta finalmente sano porque nos representa una lección que nos invita a ser más cautos y desconfiados. En los primeros días nuestras emociones en aguas revueltas denotan a un mismo tiempo resentimientos, derrota, tristeza, enojos, arrepentimientos, soledad, etc. Pero como todo en la vida, ya una vez que las aguas alcanzan su nivel nos hacen ver que eso fue parte de la existencia,  la misma nos urge a refortalecer nuestra autoestima, esto es: defender nuestra personalidad y depurarla uno, sin la intromisión de los demás.

Todo lo anterior lo planteo a manera de ejemplo, porque pienso que en circunstacias similares ahora se encuentra nuestra nación.

México a lo largo de toda su historia ha sido un alguien a quien se le ha llevado a ver escaparates. Han existido personas bondadosas, hábiles y sinceras que a su capacidad nos han regalado aquello que saben que nos gusta y que será para nuestro bien. No han faltado gentes ruínes que simplemente se regocijan luego de ver su cara ilusionada, pensando alcanzar tener en sus manos eso que tanto lo haría feliz para luego encontrárse de pronto que el que lo acompañaba lo forzaba a continuar el camino dejando solo una ilusión frustrada. También México ha sido sujeto de muchas promesas que le han despertado esperanzas y significados de sueños a alcanzar. Tristemente, tarde que temparano descubre que fue engañado y al reencontrárse con su relidad cae en el desánimo, en el enfurecimiento por el engaño y en ocasiones en las ansias de venganza.

Estamos acostumbrados a que cada seis años de pronto aparezcan sujetos que nos anuncian que con ellos lo malo del pasado ya no existirá y que por lo contrario hará por fín de nuestra patria un edén. Muchos les creen, otros desconfían, pero la mayoría ya ni siquiera les escuchan. Lo malo está en que la nación tuvo la culpa de ello. Años y años pasó quejándose de lo que no les satisfacía pero solo en medio de grupillos o amistades inacapaces de trascender luego de representarlas. Tampoco los mexicanos, atenidos a terceros, se decidieron por sí mismos a manifestar un “hasta aquí” sin mostrar ese coraje necesario para solos buscar un nuevo estadio al margen de promesas y promesas. Nuestra nación, ahora se nota vieja, ya hasta un poco arrugada, tendiente a la menopausia y, por lo mismo,  sin ese potencial que alguna vez tuvo pero que se negó actualizar oportunamente.

A esta fecha, la tienda está escasa de ofertas. Ninguna mercancía nos satisface y hasta tememos termine haciédonos daño. Me pregunto entonces ¿será mejor sujetarnos a un ayuno o a una estricta dieta?

La soledad y sus frutos hasta en lo político

06/06/2012

Cuando se está a solas, tranquilo y bien con uno mismo, aún a veces entre devaneos emocionales, de pronto surgen recuerdos que se hacen fascinantes. Conocí a Daniel Cosio Villegas y recuerdo sus relatos sobre sucesiones presidenciales del pasado.

Era buen comensal y delicioso conversador. Su restaurante favorito era el Richelieu que ya no existe y que se encontraba a un lado de la Columna de la Independencia. Lugar pequeño como tantos en Francia, pero reservado solo a personas exclusívas y de gran cultura en comer. Era favorito entre los políticos. Ahí se reunían para hacer, imaginar o planear lo que hoy ya no existe: “buena política”. Había sido en 1947, Director del Fondo de Cultura Económica, antes del Colegio de México en las épocas del General Cárdenas cuando se fundó y fue quien aconsejó a éste último a dar cabida a los españoles republicanos. Ahora que acudo con frecuencia al Colegio de México, a un lado del primero, lo recuerdo con mucho cariño. Fundó mi adorada Escuela Nacional de Economía de la UNAM. Siempre al lado de Don Jesús Silva Herzog.

Eran los años ’70, le quedaban pocos de vida y un día le llamé para invitarlo y comentar con él un libro que acababa de publicar: “El Estilo Personal de Gobernar”. En esos días Echeverría era el presidente y nunca olvidaré cuando me expresó: “con ese hombre el mexicano dejará de ser animal político”. Le pregunté “¿por qué?” Me contestó “Mexico irá a la debacle”.

A mí me encantaba inducirlo a las anécdotas. Ese día no recuerdo por qué razón salió a colasión el cómo había llegado a la presidencia Don Adolfo Ruiz Cortínes en 1952. “Fijate” me dijo, “en esas épocas Miguel Alemán al final de su gestión ya también se había enfermado de poder y así como sucedió con Calles, pretendió seguir dirigiendo a nuestro país a distancia, a través de su más allegado y amigo Fernando Casas Aleman. Aquí mismo el día “D” comimos, cenamos y nos trasnochamos bebiendo cognac, mientras nos turnabamos entre los amigos que nos encontrábamos para ir y venir del teléfono de manera de saber si mientras tanto ya había humo blanco a favor de cualquiera de los sucesores potenciales por los que muchos apostábamos. De pronto sabíamos quien ya no, luego quedaba entonces la idea de que el bueno seguramente sería un  otro. Pasaba y pasaba el tiempo y ya hasta los meseros sentados con nosotros, a manera de margaritas íban desprendiendo los pétalos significados en los eliminados. Cuando se nos confirmó que definitivamente ya también Casas Alemán había quedado descartado, alguien entre broma y broma expresó “puta madre, ya solo queda el viejito”. Se refería a Ruiz Cortínes.

¿Por qué  Don Adolfo? Simplemente porque en razón de su edad, Alemás pensaba que no concluría en el poder y eso le daría una oportunidad para planear alguna triquiñuela que le permitiera retomarlo, a sea, que ni a su mejor amigo le confiaba sus planes y prefería manejarlos solo. Y bueno, sucedió que Don Adolfo ni murió, hizo una buena gestión y hasta tiempo se daba para en medio de una país tranquilo se retirara muchas tardes a jugar dominó, fumando su buen habano acompañado de un sabroso digestivo como buen veracruzano y con sus cuates. Lo sucedió López Mateos, extraordinario estadista, sencillo, amigo del buen vivir, del box, guapas amigas y viajero, muy viajero, pero con resultados: internacionalizó a México y en serio. Contaban a manera de broma que todas las mañanas preguntaba a su asistente: “díme fulano ¿hoy que me toca, viaje o vieja?”

De Díaz Ordaz, ni hablar. Muchos lo juzgan erróneamente, pero terminó salvando a México de un caos que amenazaba una olimpiada y hasta la intromisión de intereses extranjeros que pudieron llevarnos a la peor de las calamidades. Con Díaz Ordaz, terminó la etapa de los presidentes viejos, serios y colmilludos. No hago de lado a Salinas, porque independientemente de sus errores, también resultó presidente por demás brillante.

Todo esto lo platico porque ahora encuentro un México vaya que diferente en términos de hombres y mujeres con intenciones y capaces para gobernar un barco en etapas de intensa tempestad. Viví un México próspero, pujante, ejemplo de respeto y admirado ¿Qué nos pasa ahora, qué nos falta, qué sobra? Solo puedo decir que el México de hoy, ya no es como el de antes.