Archive for 30/07/2012

La historia me ha salvado

30/07/2012

¡Qué bien que decidí escribir un libro! Nunca imaginé que sería mi tabla de salvación. En el transcurso de su elaboración disfruté, soñé, viví hasta que salió a la luz. Hoy, ese libro me sostiene a mí.

Previo a retirarme de la vida profesional, luego de más de 40 años, tuve ilusiones que no me estaban todavía alcanzar. Antes el ser padre, esposo, profesional inmerso en la vida social, etc., me significaban obligaciones que me marginaban de la posibilidad de arribar a metas en extremo personales. En su momento, algunas de ellas las logré: sembrar un árbol, tener no uno, sino tres hijos, amar a un perro, convivir con los caballos y algunas otras que forman parte de hermosos pensamientos que seguirán trascendiendo. Cuando concluyó todo lo anterior y previendo no caer en la inactividad me pregunté “¿qué de lo que añorabas ahora sí puedes realizar?” La respuesta fue casi inmediata: “escribir un libro, en particular, sobre Historia de México”.

¿Por qué respecto a historia de México? Simplemente porque a lo largo de mi vida siempre me interesó, la estudié con atención y confrontando distintas opiniones o narraciones en torno a la misma, en la medida que avanzaba y sacaba mis propias conclusiones, en ocasiones me encontraba por demás confundido y en otras enfurecido. Concluí que a los mexicanos no se nos había hablado con la verdad y por lo mismo éramos víctimas de falta de respeto. O sea, de una “educación” manipulada al gusto de los sistemas que nos han regido.

Sacar al alcance del lector un manuscrito, sobre todo cuando es el primero, es algo por demás difícil. Máxime cuando sabemos que las editoriales tienen por objetivo principal ganar dinero, antes que promover a nuevos valores con potencial. De ahí tanta frustración entre jóvenes hechos a un lado como escritores, músicos, actores, pintores y tantos más. Esto es: “¿me significas dinero? bien” “¿Tengo que arriesgar por ti? no, el que sigue…”

La conclusión de un trabajo como el que ahora me ocupa, después de revisiones, correcciones, registros, etc. representa apenas un 30 por ciento del proceso. Un nuevo autor, aún contando con una editorial contratada, es un ser desconocido en medio de un océano. Nadie se percata de su existencia, ni del título de su obra. Eso obliga a un siguiente paso: difundirlo. A falta de editorial, uno tiene que convertirse en editor. En mi caso, gracias a una experta y por demás entrañable amiga, Yolanda Paramio, nos dimos a la tarea de elaborar una página web, bellísima por cierto y rica en contenido y herramientas. Gracias a dicha plataforma, hoy mi obra circula por todo el mundo ¿Cuándo y cuántas ventas derivarán de esfuerzos diarios? no lo sé. Lo que sí me queda claro es tomar en cuenta dos ejemplos: se dice que cuando Albert Einsten publicó su obra sobre la Teoria de la Relatividad, en el primer año solo se adquirieron seis volúmenes. Igual cuentan que Cuelho alcanzó la fama hasta la aparición de su tercera obra. Dicho de otra manera: no se pueden obtener resultados y satisfacciones a la vuelta de la esquina.

Cuentan que los mayas hicieron la predicción de que en 2012 el mundo se acabaría. Por lo menos a esta fecha esto no ha sucedido. Sin embargo en mi caso personal, este año ha sido uno de los más difíciles en mi existencia ¿Saben quien me ha salvado? MI LIBRO AL QUE TANTO ADORO.

 

 

 

 

 

 

 

Olimpiadas: Disneylandia en medio de la debacle

28/07/2012

Corría el año 2010. Del 2011 no quiero acordarme. Sentía barruntos de tormenta y no me equivoqué. Todo era artificial. Como un escaparate lleno de cosas bellas, pero en el centro de un desierto. Nada para alguien. Todo falsedad.

Este medio día, antes de ir a comer y tomando en cuenta la hora, pregunté a mí amigo: “¿pedimos una pizza y vemos la inauguración?” Me contestó “no, prefiero seguir platicando contigo, luego te acompaño a sacar a Góngolo y regresaré a mí casa para leer un rato. No se me antoja observar la irrealidad. Es más, creo que hasta me deprimiría”. “¿Por qué?” expresé. Agregó: “muchas personas huyen de su real estado, se engañan y más temprano que tarde terminan afrontando una verdad en ocasiones muy adversa. Con gran dolor concluyen que lo que les era dable de pronto desapareció y que en lo que se habían refugiado resultó solo un rato fugaz que terminó haciéndoles sufrir en extremo. Por eso no quiero ver las olimpiadas”.

Al llegar a la fondita y saborear esa típica comida caserita, obvio, la TV estaba encendida. El espectáculo era magnífico, suntuoso a más dar, pero de inmediato yo también caí en cuenta que no estaba empatado con lo que hoy crudamente  sucede en todo el mundo: pobreza, angustia, desempleo, perdidas irreparables, sueños engañosos y a la vuelta de la esquina soledad, suspiros por lo que se fue y por supuesto dolor incontenible.

Me decía mi amigo conforme iban desfilando las delegaciones representatívas de cada país luego del gran jolgorio: “a ver, piensa lo que pasa con cada nación que abanderó a los atletas” ¡Pum! Los que por tradición iniciaron la parada fueron los griegos ¿qué más decir al respecto? En el orden de la “A” a la “U”, según país, en su interior grandes desgracias ¿Qué sentirían los españoles, italianos, portugueses, irlandeses, austriacos, los mismos alemanes ahora descalificados ¿Qué los atletas africanos, del Medio Oriente, sudamericanos, centroamericanos, etc.? Estoy seguro que en su andar le pedirían al Creador: “Señor, que esto no se acabe”. Y claro, retornar a lo que ya no es o pudo ser pero se acabó, será duro de enfrentar.

Recuerdo la Europa del 2010. Mis lugares favoritos y muy bien acompañado: Paris, Reims, Alemania, Países Bajos, Austria, Suiza, Estrasburgo, Lyon, etc. Todos iban hacia arriba, un continente pujante, alegre, despreocupado ¿Y luego de pronto 2011?: la antesala de un infierno. Dubitativo, falso, maquillado y sostenido por estacas.

¿Qué sucederá después de la corta fiesta? Lo mismo que a muchos individuos. Descubrirán que solo fue un momento. Que sus espectatívas, una vez más, no eran las esperadas y solo les llevarán a la frustración. Que quienes los arropaban prefirieron escapar, que sus “seguridades” eran soberbias disfrazadas (ver España). Pero lo más dramático: ya no tendrán el tiempo para observar y disfrutar las delicias que pudieron ser. Se arrepentirán de ese pasado que finalmente los llevó al abismo al cual terminarán en recaer.

Deseo y planeo dejar la ciudad de México. Refugiarme en un pasado que no supe comprender ni valorar. Deseo seguir escribiendo, enseñando, aportando. Pretendo trascender para bien de mí país y de mí mismo. Olvidar las mezquinades para así estar en paz. Me es urgente marginarme de aquello que hoy el mundo padece tanto.

 

 

 

 

El resultado de un poco a poco del cual no seremos testigos

25/07/2012

Los mexicanos somos impacientes. Exigimos resultados para “ayer”. No valoramos y nos cuesta aportar. Criticamos de manera pasional o fanática. Adolecemos de EDUCACIÓN y “conciencia de nacionalidad”.

Es muy común en nuestra sociedad y en cualquier nivel, observar a las personas descalificando, quejándose, denostando y a veces hasta insultando por no tener aquello que suponen son merecedores. Sea en un café, un bar, en una tertulia, etc., cualquiera pretende imponer su crítica u opinión respecto a lo que acontece. Se dice víctima pero además asegura saber como resolver cualquier problema con el clásico “ si yo estuviera en su lugar, haría….”. Yo de pronto pregunto “¿y tú por qué no lo haces…?”. Respuesta “Ah, porque a mí no me corresponde. Pago mis impuestos, se los roban y por eso hace falta una revolución”. Luego resulta que por eso apoyan tanto al “Peje”, al “132”, mientan madres contra el PRI, hacen pomada la imagen de JVM.  Si la discusión se suscitó en una cantina, al calor de los tragos, no es raro que dos que no concuerdan, se salgan de la misma y a base de puñetazos defiendan sus convicciones. Caso la “revuelta” se haya dado en la casa a la que se invitaron a varias parejas, muchas veces en el automóvil ya de regreso a casa, no faltarán el marido o la esposa que expresen “jamás volveré a discutir con esa bola de imbéciles. Cero posibilidad a aceptar una nueva invitación”.

Ignoro en qué estado se encuentren las pobres madres de los que fueron candidatos a la contienda presidencial. De lo que sí estoy seguro es de que cualquiera de esas pobrecitas, si no quedaron bien resguardadas, muy probablemente sufran de chipotes, ojos morados, crisis existencial, dolor de la punta de sus cabellos hasta el más pequeño de sus dedos de los pies, por tanto vapuleo derivado de mentadas. Las considero mártires y santas.

¿Qué entiendo yo por “conciencia de nación”? Muy simple: estar claros que un país crece, avanza, alcanza cimas, etc., en la medida en que cada uno de sus integrantes velen, se sacrifiquen y en forma conjunta aporten a su favor.

A esta fecha, pienso que México ha sido solo un territorio poblado por un buen número de individuos que solo buscan satisfactores a cambio del menor esfuerzo y sin hacer algo más cada día que signifique heredar a nuestros sucesores posiciones en mejores estadios. Esto es: “lo que no sea para mí y ya, que se vaya derechito al carajo”. Lo malo está en que tenemos tanto (litorales, climas, recursos naturales, vecindad con el poderoso, etc.) que la inocente naturaleza todo nos lo proporciona de manera que en muchas regiones de nuestra patria, las personas pueden pasar su vida en una hamaca, estirando la mano para obtener cualquier fruto, acercarse a la orilla del mar para atrapar un pez y así, cada día, viviendo en el descanso. Si se trata de un maestro normalista, tipo los de la “Sección 22”, ya tienen bien calculado que cada mes de mayo luego del “día del maestro”, saldrán a las calles, dejarán a cientos de miles de niños sin escuela y hasta que no se cumplan sus demandas, sin mediar la madurez derivada de prepararse cada día mejor, entonces retornarán a su aulas para continuar “enseñando”.

Hoy nuestro país está en el despeñadero a punto de sucumbir a tal profundidad, que luego del golpe le llevará tiempo estar en condiciones de volver a alcanzar la superficie. Todo eso derivado de la falta de EDUCACIÓN. Es imposible pensar que nuestra nación empate con las más desarrolladas, cuando en la medida en que crece la población, en la misma, decrece la oferta académica. Escuelas particulares cada día más caras, públicas mediocres, pero además: millones de infantes sin la oportunidad de asistir a una escuela porque son herramienta de sus padres para a medias alcanzar el sustento diario de la familia.

Lo peor de todo está en que el resultado de crear un hábito consecuente de una infraestructura educativa de calidad, significará muchas décadas. Nosostros, hijos, nietos y quizá hasta bisnietos, no serán testigos de lo resultados. Pero como vivimos en la demogogia, arropados por la pereza y urgidos de tener en casa una “lámpara de Aladino” que todo nos provea y que en muchos casos nos prové: “¿qué? a mi me vale madres si yo para esas épocas yo ya seré cenizas, pero eso sí: americanistas. chivas o pumas, ¡qué caray!”

 

 

 

La cecina y el tepache, huelen todavía a ZAPATA

22/07/2012

Luego de pésima semana, me llamó mi “sol” histórica.  “Preparate, paso por ti que salimos a Cocoyóc”.

Cocoyón, Mor. Tremendo aguacero en el camino pero a la vez embriagador. Alejarse un rato de la ciudad de México y reconfortarse con el verde de la carretera a Cuernavaca, proporciona de inmediato una paz mágica y extraña. De pronto, en la desviación a Cuautla observamos sol y un arcoíris que daba la impresión de invitar a: “vengan, aquí estarán mejor”. Y porsupuesto que tenía razon. Camino a Oaxtepac, a veces de entre el bosque se observa la majestuosidad de un volcán Popocateplet que nos hacía preguntarnos: “¿estará de mal humor Don Goyo y por eso tanto fuma? o, displiscente disfruta el buen tabaco en una pipa de sabe Dios cuántos años”.

Al llegar a Cocoyóc, todavía con luz, veíamos a los cuervos graznar y preparándose para irse a ocultar en los árboles para ahí descansar y esperar el nuevo día. “Mira, dijo Érika, esos bellos animales además de soberbios y brillantes con su negro hermoso, son testigos de nuestra historia ¿Qué habrían platicado sus ancestros de lo acurrido con Zapata?”

Mañana desayunaremos en Oaxtepec en uno de tantos humildes restaurantes. Huevos rancheros, chilaquiles, longaniza, tortillas echas a mano y por supuesto, cecina de Yecapixtla. Ahora, en medio del sonido del silencio y sentado frente a una mesa con vista a un magnífico jardín, ella lee y yo escribo sintiendo este entorno que de inmediato me invita a pensar en Emiliano Zapata. Ya acordamos que después del desayuno tomaremos camino a Anenecuilco donde se dice que se encuentra la que fue casa de Zapata convertida en museo en su memoria. Se encuentra adelante de Cuautla.

En el trayecto, le pregunté a mí amiga “¿por qué Cocoyóc? “ Me contestó “recuerda que preparas un conferencia para Agosto de carácter internacional y ten la seguridad que muchas preguntas te formularán sobre Revolución Mexicana y por ende Zapata y Villa saldrán a la palestra. No estaría de más que escuches a los habitantes de la región”. Yo le contesté “bien sabes mi opinión respecto de aquellos dos pelafustanes y más ahora después de consultar el “Album de Amada Díaz”, exhibido por Ricardo Orozco, mi opinión con respecto a Zapata no va a cambiar”.

El esposo de Amada Díaz, hija adorada por su padre Don Porfirio, sufrió una gran tragedia: su esposo, hijo de un rico hacendado de Morelos, era homosexual. De una de tantas tertulias que con sus similares se organizaban, José Guadalupe Posadas hizo una caricatura que entre los tantos del grupo ilustraba a aquél hombre vestido de mujer, con todo y bigote de la época como sus camaradas, y al enumerarlos el caricaturista le asignó el número 41. De aquí que hoy en día sea tradición para bromear entre amigos y de pronto expresar algo así como “se me hace que tú eres un 41”. Ese es el origen.

El personaje fue secuestrado por los zapatistas por ordenes de Emiliano, quien tanto él como su padre habían trabajado en las propiedades de esa familia y  tratados generosamente. Se le mantuvo oculto a cambio de que se les pagara un rescate que Amada no podía enfrentar. Idas iban y venían de los enviados por Zapata, hasta que algunos de los mismos se condolieron de la mujer, se pusieron de su lado y le prometieron encontrar camino para su rescate y así regresarlo a su hogar. Eso de todas formas significó un gran desembolso de dinero que Amada obtuvo de ayuda de amistades y de la venta de las pocas joyas que le quedaban.

Por fín un día apareció el marido hecho un guiñapo y enfermo de serias infecciones venéreas ocasionadas de las violaciones de las cuales fue objeto. Desesperada, Amada logró trasladarlo a Nueva York en donde terminó muriendo, advertida la señora de la imposibilidad de salvarlo. Le pregunté a Érika: “no te parece que para muestra basta un botón?” Agregué: “si ese mismo salvajismo, como ocurrió quizá de otras maneras, se dio en los campos villistas, es de suponer estúpido que la historia oficial de México, eleve a calidad de “héroes” a personajes detestables cuyos nombres están inscritos en letras de oro y que además en forma de estatuas afean nuestros jardines y se burlan de los mexicanos.

Érika me concedió la razón.

 

Más sobre Ana Huarte de Iturbide

21/07/2012

Las ingratitudes cobran caro. Se dice que se guarda un infierno, el cual pienso que no existe. DIOS nos lo tiene en vida, antes de llamarnos a rendir cuentas

Iturbide como Bonaparte eran personas generosas tanto con sus allegados como con los más humildes de sus soldados. Don Agustín formó un ejército constituido por desarrapados a los cuales vistió, entrenó, respetó y hasta terminó amándolos. Éllos también a él. Igual pasaba con Napoleón su contemporáneo. Se cuenta que cuando formó su primer ejercito, la población que lo constituía adolecía en medio de los intensos fríos, de alimentos calientes y uniformes. Eso lo hizo enfurecer y lo llevó a exigir a su gobierno presupuesto suficiente. Ambos militares tenían gran capacidad para arengar a sus tropas y gustaban de convivir con los de más bajo nivel. Eso daba por resultado que cualquiera de sus soldados estuvieran dispuestos a ofrendar sus vidas a sabiendas que sus líderes los llevarían de la mano. Don Agustín cometió un error cuando entró a México con su Ejercito Trigarante triunfante a la ciudad de México el 27 de Septiembre de 1821: no se preocupó porque las fuerzas del General Vicente Guerrero fueran provistas de uniformes, lo que causó que los que observaban el desfile se mofaran de tantos pobrecitos que marchaban exhibiendo sus miserias y muchos hasta descalsos.

Tanto Don Agustín como el gran corzo habían depositado especial afecto y atenciones a dos personajes que significarían a la postre factores de sus desgracias: José Antonio Echávarri, español antes aliado con Iturbide a los realistas, y en el caso del segundo a Talleyrand, obispo mundano y en extremo inteligente que terminaría del lado de los ingleses para provocar su terrible derrocamiento.

Era tal el cariño que los Iturbide sentían por Echávarri, al punto de ser considerado y bautizado como un hijo más. Convivía con la familia y compartía con su jefe hasta los planes más secretos y a la par tortuosos. Doña Ana Duarte sentía en su persona la presencia de efectivamente un hijo, sabedora que en todo momento estaría presto a protegerlo de cualquier calamidad.

Grande y dolorosa fue la tristeza que causó al matrimonio, cuando descubrieron que Echávarri se había sometido a las voluntades de Santa Anna quien alentó al congreso para su destitución y expulsión del país. Quizá de entre tantos pesares, esta última tración sería la que más laceraría.

A Iturbide se le debían cantidades importantes de dinero por sueldos devengados, que nunca le fueron liquidados. Luego el congreso le determinó una pensión mensual que tampoco recibió en Italia. Así, en la miseria, después de saber que derivado de la formación de la Santa Alianza España pretendía recuperar a México, Iturbide con esposa e hijos salió con rumbo a Inglaterra a pié, lo que les obligó a cruzar terrenos franceses, alemanes, austriacos y suizos. Antes, se había encargado de escribir una carta dirigida al congreso en México a efecto de alertar, a la cual no se le prestó atención.

Muchas fueron las calamidades que sufrió la familia para lograr arribar a México al estado de Tamaulipas donde Don Agustín a ojos de su familia fue apresado y posteriormente asesinado.

Doña Ana, aún en medio del sufrimiento y con la ayuda del ejecutor forzado Pablo de la Garza, arribó a México en donde fue tratada con despotismo y menosprecio. Nuevamente se le hizo saber que gozaría de una pensión de la cual solo recibía migajas. Decidió abandonar el país y huir de las cuatro paredes de una vecindad que la albergaban con sus hijos y logró salir a Filadelfia.

Cierta mañana al ir caminando por alguna calle de aquella ciudad, encontró a un hombre sentado en la banqueta, harapiento, hambriento y tiritando de frío. La señora se compadeció de él y lo trasladó a su casa para brindarle cobijo. Ese hombre se llamaba: José Antonio Echávarri.

Talleyrand murió en el marco de la bonanza.

La presencia de la Celestina

19/07/2012

La intriga aunada a la mentira son “riesgos de vida”. La practican aquellos que en su interior están envenenados. Gozan lo que sus perversidades ocasionan. Terminan descubiertos y luego de la muerte les viene el infierno

En estos últimos días de pronto aciagos, se hace presente en mi pensamiento la figura de Carlos María de Bustamante quien disfrutaba con su esbirro “El Nigromante” hacerse notar en los círculos de la alta sociedad de esa época, sabedora que en las tertulias aquellos dos malditos sin escrúpulos, para de alguna manera “brillar”, hacían gala de la intriga para provocar el morbo, la burla y la integridad de sus víctimas. Una de éllas Ana Duarte. Esposa de Agustín de Iturbide, mujer abnegada y amorosa de su familia y quien se refugiaba entre los suyos a manera de no exhibirse y exponerse al veneno de tantas malas lenguas.  Su vida: su esposo, hijos y el sufrimiento. Las mismas que la denostaban, azuzadas por los dos primeros, cuando no hubo remedio de evitar ser impuesta emperatriz, entonces besaban sus pies y mientras lo hacían, en el fondo le deseaban lo peor, esperando muy pronto verla a ella y a su marido convertidos en añicos. Lo lograron.

La familia Iturbide era cordial, sencilla y si bien Don Agustín de pronto era un ser distante, en razón de su posición y obligaciones militares, aún siendo amante de la Gûera Rodriguez, siempre supo saborear lo que pudiéramos llamar “el calor de hogar”. Era cordial y benévolo con quienes se decían sus amigos a quienes abría sus puertas al punto de la ingenuidad, sin percatarse que algunos de ellos solo se acercaban a fisgar y a envidiar lo que para ellos no estaba reservado. Eso sí, eran los más zalameros y dos caras.

Era lógico imaginar que por su fama, muchos otros aristócratas que bien los conocían alertaban a Iturbide con aquello de “cuidado, quien mucho dice quererte te quiere mal”.

Bustamente fue tan ruin que hizo correr el rumor en el sentido de propagar que Iturbide, en aras de entregarse plenamente a la Rodriguez, había planeado exponer ante la Iglesia a su mujer como adúltera, lo que a la pobre infeliz le habría significado el enclaustramiento en un convento. En la obra “México a Través de los Siglos”, tanto Bustamante como su inseparable comparsa denotan su saña, misma que otros, como Lucas Alamán, no comparten. Por lo contrario, se muestran respetuosos y discretos. Alamán incluso califica lo asentado de infundio, tratando de evitar con ello lo que resultó irreparable: la buena imagen de esas dos presas y con eso su dramático futuro.

Luego de su asunción como emperador una vez alcanzada la independencia, inició la tragedia de la familia Iturbide. Los mismos que lo encumbraron, entre ellos Santa Anna, después se encargarían de derrocarlo y mandarlo al exilio inclyendo a su familia. Su estancia en Europa fue dramática. Primero fueron acogidos por Italia, pero una vez formada la Santa Alianza, España había decidido recuperar a México. Iturbide, enterado del plan, con su familia a pié, cruzó desde la bota hasta Inglaterra y empeñando sus pocas pertenencias, logró retornar a México a efecto de alertar de la amenaza. Apenas desembarcó en Tamaulipas fue detenido a la vista de su esposa e hijos, quienes luego de varios días recibieron la noticia de que su esposo, lejos de ser escuchado, terminó fusilado/asesinado.

Esta es una historia más como muchas que hoy acontecen y que describo como: “MISERIA HUMANA”.

¿Y qué de ahora al 1 de Diciembre?

17/07/2012

 Mi dinámica de trabajo con mi página web ha cambiado. Procuraba diariamente escribir un blog. Sin embargo, luego del 1 de Julio los hastag me abruman. Siento que anuncian un grave conflicto para México.

Es un hecho que nuestro proceso electoral resultó una vez más fraudulento y rico en innovaciones orientadas al manipuleo de un pueblo que por falta de EDUCACIÓN y “conciencia de nacionalidad” persiste flotando en el vacío. Pero los protagonistas, empezando por AMLO, a mi gusto enfermo de poder, esquizofrénico y finalmente derrotado, aunado a EPN, representan juntos la gota que derramará el vaso y que puede dar pié a un país ingobernable, harto, resentido y por su ignorancia fácilmente manipulable. Prevalece la pasión, la irracionalidad, diría yo que hasta una especie de morboso espíritu aventurero significado en la espectatíva de un “a ver qué va a pasar” sin razonar que el momento resulta en mucho, por demás coyuntural. No me quiero imaginar, si los planes prosperan, a una nación sumida en una debacle que podría resultar dramática. Distintos movimientos: diría “estudiantiles” plagados en su interior de agitadores ávidos de hacer uso del idealismo y romanticismo de los jóvenes para jalar agua a su favor. Sindicatos oportunistas como el que fuera el de los electricistas, dispuestos a inducir un “en contra de todo y a favor de nada”. Igual una Sección 122. Plebe, chusma, que como en las épocas pre independentistas, basadas en sus resentimientos y fanatismo, no se percataban que seguían a mesiánicos que solo los llevarían a la muerte y antes de ella a saciarse de sangre, al punto de sentirla, olerla y luego disfrutarla.

Si mis temores no están equivocados, me temo que nuestra patria se encuentra a punto de una tremenda adversidad que solo los pensantes podrían colaborar para que no suceda.

Me aterra pensar que el próximo 1 de Diciembre encontremos un panorama igual a mexicanos vs. mexicanos ¿Resultados? ¿Represión, muertos, heridos, familias desamparadas? ¿Escaséz de satisfactores? ¿Toque de queda? ¿Intervención militar? ¿Uso de las facultades del ejecutivo, de acuerdo a la constitución para extenderse años más en el poder? Negro panorama.

Las grandes naciones, hoy las más fuertes, han vivido experiencias cruentas. Guerras mundiales, revoluciones en su interior, dictaduras radicales, etc. Hoy cualquiera de ellas hasta trata de olvidar esos pasados. Sí, finalmente los llevaron a tomar conciencia y aprendieron duras lecciones ¿Por qué no tomarlas como punto de referencia? ¿Por qué no nosotros como país no tocar fondo, en serio, pero empezando a recorrer un camino largo pero a pasos firmes en PAZ?

Seamos cuidadosos. Pensemos en tanto que tenemos. Valoremos. Decidamos seguir un camino que nos lleve al engradecimiento, pero conscientes de que los resultados se verán a muy, muy largo plazo. No seremos testigos de ellos. Bien, ganó EPN, no nos gusta. Exijámosle, pero aunque nos reviente, ayudémosle. Solo no va a poder, menos si estamos irritados, divididos y no dispuestos a ser flexibles.

Aceptemos una realidad de la cual todos somos víctimas y culpables. Pero por favor, defendamos y resguardemos nuestra casa, se llama MÉXICO.