Archive for 12/08/2012

Todo tiempo pasado….¿fue mejor?

12/08/2012

A mí edad, 65 años, me cuesta trabajo hacer una regresión honesta o exácta de mí existencia. Me refugio en los bellos recuerdos pero el inconciente almacena y oculta los malos. Al enfretarme a mí mismo, a veces encuentro que me autoengaño

Algunas amistades que leen mis blogs de pronto me preguntan “¿por qué cada vez que escribes sobre historia haces paralelismos con los seres humanos?” Contesto: “simplemente porque ellos son lo que constituyen la historia”.

2012 ha resultado caótico para mí. Lo único que me ha salvado es mí autoestima. Sufrimientos de todo tipo: familiares por una madre sin remedio que no se rinde, un hermano víctima de un serio infarto, afectivos, existenciales ante la realidad del mundo, etc. Todo ello me ha llevado a estados de profundas confusiones. Me pregunto “¿qué me espera, qué puedo hacer, cuales han sido mis errores, de qué soy o he sido víctima?”. Encontrar respuesta implica algo por demás difícil: enfrentarse a uno mismo con objetividad y sin miedos, lo cual es harto difícil.

“¿Por qué si la vida hace un año era para mí una “nube rosa”, de pronto se torna cruel y nos traslada a un punto con respecto a ese tiempo anterior a 180 grados?”. Pregunta que mientras paseo con mí perro le hago con reclamo a DIOS. Regreso a casa más sereno y me digo “no pierdas la fe, acepta la prueba que el CREADOR te impone y simplemente derrotate y vive tu catarsis si de verdad estás dispuesto a enfrentarla”.

Hoy mi tabla de salvación, además de DIOS que me urge que realmente exista, incluye a mí libro, mi prestigio profesional, nuevas oportunidades que del mismo derivan, esas magníficas amistades que están cerca de mí y me cuidan, me arropan y confirmo que me aman. Ya muy pocas por cierto, porque algunas de ellas ya se me fueron a descansar y vaya que las extraño. Pero bueno, en resumen, creo estar ya nuevamente en el sendero correcto. Eso sí, que en dos o tres semanas más en que todo vuelva a la normalidad y al realcance de un nuevo estadio prometedor, todo lo anotado no lo olvide.

¿Ven por qué del paralelismo a que hago referencia? Imagino a México como un individuo más que ha pasado o pasa por las mismas por las que yo he venido atravezando. Eso me permite comprenderlo ahora con especial intensidad y a sabiendas de que lo que siento en mí interior, supongo que también a él le sucede.

Por lo que a mí respecta, encuentro que el sol ya me ilumina y el día me dice “ya pasó lo peor. Recibirás más de lo que supones, cuidalo y no lo vuelvas a poner en malas manos. Regresa a lo que fue y abandonaste equivocadamente”. Curioso me he concentrado en escritores como Carl Gustav Jung y analizando sus pensamientos llego a la conclusión de que efectivamente tanto una sociedad como un ser humano, finalmente son lo mismo.

México no ha pasado por tantas calamidades como las que han azotado a otros continentes. Tiene demasiado y a la vez muy poco, sobretodo EDUCACIÓN, de ahí no estar claro de lo que significa una “conciencia de nación”. Estamos inmersos en una obscuridad que nos hace estrellarnos con cosas buenas o malas que por lo mismo no identificamos. Sí, requiere tiempo, pero más: decisión para arrancar. Resultará doloroso y de largo plazo. Pero si no iniciamos, cada día nos acercaremos más al borde de un abismo profundo del cual salir podría significar un terrible e insuficiente  esfuerzo.

 

 

 

 

 

¡Míralo ego! ¡Me dijo “pendejo”! ¿Te fijaste?

08/08/2012

Y sí, abrí twuitter pretendiendo interactuar vía hastag, cuando encuentro una nota: “Peñalosa, no sea pendejo, no se escribe “ezquisofrénia”, debe ser “esquizofrénia”. El daño ya estaba hecho”.

Luego de leer aquello, preferí salir a tomar un café a un lado de mí adorada “Plaza de la Conchita” rumiando “seguro que quien me lo mandó fue un desgraciado perredista o alquien del “132”. Mejor lo olvido o hago como que no lo ví y lo mando por peteneras”. Sin embargo mí ego me decía: “¿te vas a quedar así tan tranquilote?” Le contesté “bueno, lo que pasa es que aunque fue “error de dedo”, quien me lo indicó tiene razón”. “No mi cuate, no” insistió este último. “Tienes que contraatacar”. Y claro, ahí voy de baboso y así como muy diplomático le expresé: “gracias señor pero es Usted un “malededucado”. Saludos” ¡Y que sigue la guerra! Entonces me vuelve a corregir aclarandome “debe escribir “mal educado”. Total, entre pitos, flautas y a efecto de que se diera cuenta qué clase de cucaracha soy, lo invité a que leyera un “blog” en mí página web que publiqué sobre López Obrador. Al día siguiente, ya más suave contestó: “está bien Peñalosa, eso va mejor”.  Ya entonces decidí proponerle “chócalas” y mejor seamos amigos. Es más, hasta le ofrecí enviarle una copia de mí manuscrito en pdf en “son de paz”. Aceptó, me proporcionó su correo electrónico y me dije “de una vez le envío mi “curriculum vitae” para que vea con quien está hablando ese condenado, ¡ja, ja..!” Bueno, para que vean cómo son las cosas. Ahora resulta que hasta me invitó a entrevistarme por la radio para hablar de mí libro. Por lo pronto, agarré a mi ego por el cogote, lo encerré con llave y le dije “ahí te quedas por un buen rato asesor de pacotilla”. Esta mañana lo escuché “¡bú, bú, bú..!” Pero ni maiz paloma, ahora que se aguante.

Se llama JOSÉ LUIS MORALES. Me recordó a mí padre, a mí tío Joaquín Antonio Peñalosa, jesuita de esos duros y desalmados, y a algunos de mis maestros de la escuela marista. Detallistas y estrictos como el carajo. De esos que ya no existen y que tanta falta hacen hoy en día a favor de la EDUCACIÓN. No tengo el gusto todavía de conocerlo personalmente, pero me da la impresión que sabe de historia un chorro y dos montones. Trataré de exprimirlo y dejaré haga lo mismo conmigo, como los “viene, viene” con sus franelas que lavan coches los sábados y domingos en Coyoacán. Eso sí, ya le advertí que no me llame Peñalosa porque no soy soldado. Prefiero que me mencione como Antonio o Patricio.

Aquí lo curioso está en algo que resulta irónico: gracias a un “error de dedo” que derivó en una falta de ortografía y después de “me sacaste la lengua y me enojé”, ahora sucede que hay por ahí un frijolito germinando que quizá se convertirá en mi amigo.

Me hizo recordar también a Vasconcelos. Decía: “al mexicano le gusta que se le hable bonito pero a como está acostumbrado a escuchar cómo se habla”.

Bueno Historia, te seguiré dando lata.

 

 

 

 

 

 

Regreso a clases ¿nueva historia?

07/08/2012

Iniciaban vacaciones coincidiendo con las elecciones ¿EPN, JVM, AMLO, Quadri? ¡Que va! Todo igual, lo mismo. Una vez más quien triunfó fue la ignorancia. Las carpas del circo se vuelven a guardar, solo que más roídas, parchadas y descoloridas

Suponía que ganaría el PRI. Es más me urgía. De otra forma, el orangután esquizofrénico seguro se haría del poder para no dejarlo más. Así como el Benemérito. En la medida que los del “132” le llevaban agua a su jarrito más me enfurecía y entristecía. Claro, bastaron unos días para percatarnos que los estudiantes, idealistas por naturaleza, cayeron en cuenta que quienes les acompañaban ya no eran los mismos que de un principio. Agitadores, golpeadores azuzados por  Fernández Noroña cada vez más evidentes. De todas formas yo me decía y advertía a los demás: “¡aguas!” Cuando por la noche “El Peje”, ladino e hipócrita salió con su “sí pero pus no” deduje: “otra vez este jijo del maíz nos tiene reservado un nuevo teatrito” ¿en paz, con “serenidad” y civismo? ¡ja, ja, y re ja…! Y bueno, afortunadamente constaté que aquello de “ahí viene el lobo” resultó moraleja muy sabia. Mientras que si Soriana, Monex, los lavados de dinero, su abuelita que lo traicionó y tantos y tantos fastasmas más que lo tienen atrapado, ahora veo con más tranquilidad que a ese pobre hombre ahora sí  como decimos vulgarmente “ya casi ni lo pelan”. Al tiempo.  Creo que dos que tres todavía. Por supuesto que su comadrita la Padierna y su adorado esposo, la excelente escritora Poniatowska  que ahora resultó que se voló para su trascendente obra partes de un manuscrito de Borges y algunos que otros inclyendo a la Loaeza. En resumen: parece que este arroz ya se coció. Aunque por otro lado, todavía siento en mi interior algunos latidos de más porque no podemos soslayar que nuestra nación siempre figurará entre las de oro y bronce en aquello de trucos de todos los partidos en materia electoral. En nuestro caso no se trata de verificar quién hizo trampas, más bien quién hizo menos.

Llegará el 1 de Diciembre si los mayas lo permiten. No descarto insistencias y pruebas dudosas por la vía legal del tabasqueño, algunos que otros brotes de violencia, pero de ahí a un presidente interino, pienso que por supuesto que no.

Ahora están por iniciar las clases. Me preparo para algunas conferencias y espero la confirmación de dos universidades interesadas en mi colaboración. La difusión de mí libro va por buen camino y bueno, también me preparo a retornar en tiempos que no obstaculicen lo anterior a la actividad empresarial. Solo me pregunto: “¿cómo planear mis programas de clase? ¿hacia donde debo orientar a mis alumnos luego de estas experiencias en tan corto plazo? ¿qué esperan de sus esfuerzos e ilusiones?”  Me resulta muy difícil encontrar respuestas. Tengo que hacer planteamientos respecto de una realidad adversa. Eso me cierra las puertas para invitarlos al entusiasmo. Me insistirán: “maestro ¿y después que concluyamos la carrera qué?” Mucho me dolerá también considerar que por cada muchacho en mi aula, decenas o centenas se quedaron sentados en la banqueta tristes, enojados y frustrados.

¿Quién asuma la presidencia pensará igual que yo…?

 

 

 

Los dolores del alma, dificiles de curar

05/08/2012

Ya lo había publicado. Pero decidí hacerlo nuevamente.

En los ambientes religiosos se nos enseña que nuestra estadía en la vida contiene más pesares que alegrías. También nos consuelan prometiéndonos para después la gloria al lado de DIOS. Hoy me pregunto si habrá gloria para mí y para México

Como persona, he vivido momentos muy gratos. También por demás difíciles. Sobretodo cuando lo último me ocurre, más me acerco a mi Ser Superior pidiéndole su bendición, ayuda y fortaleza. Me aferro a mi fe y confío que más temprano que tarde se apiadará de mí y me rescatará. Pero en la medida que eso no sucede me invade el miedo. Me digo: “¡cuántos problemas más serios que el mío ocupan la atención del Creador de entre más de 2 mil millones de habitantes! ¿En qué lugar de la fila me encontraré?” Surge entonces esa terrible sensación de vacío, soledad y dolor al punto de preguntarse a uno mismo “¿vale la pena vivir?” Curioso, en la etapa de ese proceso, como por arte de magia, de quien uno menos espera ni conoce, recibimos expresiones de ¡ánimo! Hoy tengo un por qué vivir: mi página web y mi libro. Sé que me esperan universidades que me demandarán una vez más como maestro, una empresa que me dice “ven, nos haces falta”. Sin embargo aún con todo, termino reflexionando y caigo en cuenta que en realidad DIOS me está asignando pruebas que debo superar para, mientras viva, seguir creciendo.

¡Ay! Yolanda Paramio ¡cuánto me haz ayudado! Fuiste esa tabla de salvación que desde en medio del océano me llevó a tocar tierra. No sé que sería de mi existencia ahora sin esa página web que ahora me hace presente en todo el mundo ¡Qué herramienta caramba! Es mi medicina. Esta tarde, leyendo cada hastag que recibo, encuentré reconocimientos, cariño, respeto. Me encanta meterme a la “cueva de los leones” y a tratar de dialogar con los del 132. Ejercicio fascinante. Algunos, luego de expresar mi opinión, me mientan la madre. Insisto contestando con respeto y buena voluntad. Terminan preguntándome, la mayoría se convencen y se convierten en mis amigos. Dialogos que van de menos a más y que me hacen feliz porque al final del día, antes de dormir, me meto a la cama satisfecho porque concluyo “bueno, algo aporté por mi país”. Y es que esa es mi intención. Termino muy cansado, el sueño me vence pronto y aunque mi despertar es repetitivo sintiendo cierta depresión, concluyo “ándele mi cuate, que hay mucho que hacer”.

Y ¡váya que lo hay! México está igual que yo. Pasa por momentos harto difíciles. Requiere cariño, unión, reconciliación y ese empuje de todos necesario que lo lleve a la alegría, a la razón que les signifique a nuestros compatriotas amarlo, reanimarlo y alentarlo. Es muy difícil y misterioso el panorama mundial que ahora nos agobia. Cierto lo que me dice Érika: “las energías que ahora nos tienen atrapados son en intensidad muy, pero muy fuertes. Vivimos un parteaguas que transformará al mundo en forma por demás dramática”.  Tiene razón, eso mismo estoy sintiendo.

Faltan todavía cinco meses para que concluya el 2012. Debo de estar alerta y consciente de que existe un poder que me usa como marioneta. Debo aprender de él, sublimarlo, aprovecharlo y ¿por qué no? agradecerlo.

Frustración, pasión. ira…pero ¿educación?

02/08/2012

Luego de la etapa electoral y el rechazo a tanto alumnado por parte de escuelas de nivel superior, una vez más concluí que México es una madeja imposible de deshacer a falta de EDUCACIÓN.

Cuando surgió el “Movimiento 132” lo ví con simpatía, pero al mismo tiempo con preocupación. Los jóvenes son idealistas por naturaleza, rebeldes y hoy día particularmente sensibles a tantas calamidades que afectan su vida diaria y amenazan su futuro. Como maestro, he sido testigo de sus miedos, inseguridades, derrotismos. En ocasiones plantean “bueno señor, está muy bien lo que Usted nos enseña, pero y luego ¿qué? Nos espera ser taxistas, empleadillos de segunda, taxistas, meseros en bares, etc.?” No me queda más remedio que callar, tratar de entusiasmarlos, sin embargo de regreso a casa, termino haciendome la misma pregunta luego de reflexionar “y sí: seis años de primaria, tres de secundaria, mismos de preparatoria, cinco de licenciatura, algunos dos adicionales de maestría o hasta cuatro más de doctorado, o sea ¿toda una vida frente a un panorama falto de oportunidades?”

Pero luego me sucede que de pronto al sentarme frente a mi computadora, acudo a twitter, después a la sección hastag,  selecciono “Yo soy 132” y francamente me quedo muy decepcionado. El vocabulario, la falta de ortografía, el fanatismo, odio, burla, etc., me hacen ver la pobrísima académia a la que está sumiso nuestro país. Cero coherencia en términos de argumentos. Todo culpas al sistema, ¡y tienen razón! pero:  ¿educación? NO.

En esta fecha, muchachos que hace 45 días, aunque dejaban entrever un “no a todo y a favor de nada” y de ahí su hartazgo comprensible, al preguntarles “¿cómo va su movimiento?” la mayoría me contestan: “ya bien contaminado profesor. Lleno de colados sinvergüenzas, agitadores y golpeadores. Algunos lo atribuyen al PRD, la mayoría, otros al PRI, pero ya no quieren hacer nada. Denotan rabia derivada de saberse manipulados, más aún por encontrarse rechazados y lo peor: pobres de dinero e ilusiones.

Un buen número de estudiantes mexicanos “estudian” desde primaria a preparatoria por ejemplo: historia y geografía. Civismo no porque según la SEP es obsoleto. Qué decir de Gramática, Literatura, Ciencias Naturales, raíces cuadradas ¡uf! Llegan al exámen de admisión y resulta que no recuerdan nada. Muy simple: antes de obligar a estudiar es necesario ENSEÑAR A ESTUDIAR.

Yo recuerdo en mis épocas universitarias allá entre los ’60 y ’70, cuando nuestros maestros nos encomendaban una tarea relativa a un tema específico, en esos días no existían las computadoras. Acudíamos a la biblioteca de la facultad, consultábamos varios autores, confrontabamos y presentábamos una tarea responsable. De paso leíamos y reforzábamos nuestra ortografía y hasta la caligrafía. Hoy día, en la misma biblioteca a la que yo acudía encuentro los mismos libros, solo que polvosos y abandonados ¡y cómo no! ya pa’qué. Se sientan frente a una pantalla, anotan en Google un título y ¡zaz! aparece como por arte de magia un pequeño resumen, del cual los estudiantes hacen un extracto, lo entregan al profesor, salieron del paso y así poco a poco se van acercando a lo que yo llamo la hora fatal: obtienen su título de licenciatura, dejan de seguir actualizándose faltos de vocación y todos esos alumnos sumados en un gran total representan una población con una EDUCACIÓN POR DEMÁS DEFICIENTE ¿Futuro? Pues sí, a lo mejor un taxi.

Por el contrario, existen universidades particulares de gran prestigio pero muy lejos del alcance de la población standard. Caras, en extremo selectivas y con programas de muy alta calidad. Tiene que suceder: quienes provienen de la UNAM, de la UAM, del IPN, etc. quedan marginados, resentidos y con un espíritu revanchista que humanamente es entendible.

De ahí la mercancía de los políticos, el azuzar a la violencia convertida en plebe, en chusma, en carne de cañon. Malditos sistema, partidos políticos, peronajes torvos y oportunistas.

¿Qué de un México así….?