Archive for 30/11/2013

JOSÉ VASCONCELOS ADORADO SOÑADOR

30/11/2013

Lo que deseaba y exigía Vasconcelos ponía mohinos tanto a De la Huerta por su falta de recursos como a Obregón porque sus ideas en esos momentos estaban orientadas principalmente al cómo conseguir el aval norteamericano a favor de su gobierno. Le estaba claro a Obregón la necesidad de la educación, pero antes pensaba que era necesario contar con recursos alimentarios que saciaran las necesidades de tanta gente muerta de hambre y sin trabajo. Sin el apoyo del extranjero México no era autosuficiente en lo económico, pero tampoco estaba en su intención comprar dicho apoyo a base de prebendas que tanto se habían denunciado como injustas para el país y su dignidad.

Yo me identifico mucho con Vasconcelos, inclusive en relación a su locuacidad. Me hubiera encantado sentarme a platicar con él en relación a lo que para mí es uno de los propósitos de mi manuscrito: insistir en la EDUCACIÓN. Pero también me daría un poco de temor, sobre todo pensando en su carácter. Imagino cómo reaccionaria al ver el status en el que hoy se encuentra nuestra nación en materia educativa. Creo que no habría terminado su desayuno y habría salido del restaurante mentando madres y preguntándose: “¿para todo esto sirvió mi chingado esfuerzo?” “¿Ver que en los pinches baños y en el “metro” sólo aparecen albures, palabrotas y ventanas rayadas con el típico “chingue a su madre?”

En aquellas épocas, después de la desaceleración de la economía consecuente de la Guerra Mundial, sucedía en la mayoría de los países un problema muy similar al que ha venido viviendo México en los últimos años a consecuencia de la recesión del 2008. Miles de mexicanos que habían permanecido en Estados Unidos como braceros, eran regresados a nuestro país. Vasconcelos demandaba aprovechar a esa población para que con la herramienta de la EDUCACIÓN se le dieran elementos suficientes para no depender del país vecino al cual iban a entregarse básicamente para ser explotados y sufrir.

@ap_penalosa

OBREGÓN Y SU ARRIBO AL PODER

28/11/2013

Llegó el momento de las elecciones y como se esperaba, Álvaro Obregón ganó sin mayores dificultades la Presidencia. Tomaría el cargo el 1 de diciembre de 1920 y De la Huerta sentía a su interior gran satisfacción por las condiciones en que entregaría el país al Presidente electo. Obregón también estaba al tanto de la personalidad de Peláez, pero se mantenía cauto mientras iba preparando la lista de los que serían tomados en cuenta para formar su gabinete. Decidió entre otros nombrar a Adolfo De la Huerta como nuevo Secretario de Hacienda, el cargo de Gobernación recaería en la persona de Plutarco Elías Calles quien antes con De la Huerta había actuado como Secretario de Guerra y Marina, optó por José Vasconcelos para Educación y por Pascual Ortiz Rubio para Comunicaciones y Obras Públicas.

Según Obregón, De la Huerta reunía todas las características que favorecieran las relaciones con los norteamericanos, de manera que éstos terminaran por darle el reconocimiento a su gobierno, créditos, pero sobre todo su avenimiento también al artículo 27 de la nueva Constitución que tanto se obcecaban en atacar y pretender eliminar los petroleros. Ya durante su campaña, Obregón había tenido contacto con ellos y por lo mismo imaginaba que el camino sería por demás tortuoso. En esos momentos se daba un “impasse”, en razón de que también en Estados Unidos se daría fin a la administración de Woodrow Wilson para dar paso a un nuevo presidente, pero ahora republicano.

Vasconcelos a mí me resulta un hombre muy divertido. Su forma de ser lo refleja como un tipo por demás vanidoso, soñador, romántico, culto pero a la vez medio loco. Su personalidad narcisista hacía que se le rindiera el trato de un dios. No había en la tierra un hombre más guapo, más culto y más certero en sus críticas que él. Era aguerrido, grillo, líder que sabía reunir multitudes a su alrededor, principalmente entre la gente joven. Era conflictivo pero a su vez, sin hacer lado su romanticismo, tenía muy claro que México, sin educación, estaba al margen del precipicio. Ponía de ejemplo al gran capital con todo y sus aberraciones, pero sin desconocer que sus resultados provenían del tino ejemplificado en la formación de sus habitantes, inmersos en esquemas educativos que a la postre serían los disparadores del gran desarrollo.

Nota: Gracias al apoyo y comprensión de las autoridades de la Universidad del Valle de México, UVM, la conferencia “Benito Juárez usurpador, traidor y dictador” tendrá los siguientes precios:
1. Estudiantes y maestros con credencial vigente: $300.00
2. Personas con facultades limitadas: gratis.
3. Resto: $ 450.00
4. Fecha: 3 de diciembre, 2013 de 15 a 18 hrs.
5.Lugar: Campos Eliseos 223, piso 10, Col. Polanco (casi frente a Hotel Presidente Chapultepec).
Cupo máximo: 30 personas.
Favor depositar en ventanilla BANCOMER, a cuenta 4152 3129 1900 0171 o cuenta cheques 0135173973 a nombre Antonio Patricio Peñalosa Àvila. Comunicar pago de inmediato al tel.: 5534056063.

@ap_penalosa

UNA REVOLUCIÓN FALSA Y MANIPULADORA

23/11/2013

Mientras tanto, la Revolución Mexicana se convirtió en tema para promover y proteger todo aquello que se llama engaños, enganches, manipulación, mismos que lejos de desaparecer, cada día más se consolidan y se expanden a lo largo de todo nuestro territorio. Y si a eso agregamos la pésima calidad de tantos “profesores o maestros”, tanto de escuelas particulares como oficiales, poco podemos esperar de un México que por lo menos en el mediano plazo, esté capaz de mandar por la vía del voto. Las elecciones de 2012, están resultando fracaso. Siguieron representando un gran desembolso proveniente de cada uno de los mexicanos a favor de partidos políticos que persisten prometiendo, más no cumpliendo. Una vez más llegaremos a la conclusión de que fuimos manejados porque no se nos dio la herramienta principal de la que hoy adolece nuestra sociedad en su mayoría: EDUCACIÓN DE CALIDAD.

Obregón y Calles son un magnífico ejemplo de todo lo anotado. Y sí, la historia de México ha sido escrita por los Estados Unidos. Mientras México no se eduque, mientras otros escriban nuestra historia a su capricho, nosotros lo que hagamos, lo haremos sin conocimientos básicos ¡ah pero eso sí! en computadora aunque con faltas de ortografía y una pobre redacción porque tampoco estamos interesados en leer. Las librerías dentro de 10 años ya prácticamente estarán en extinción. Basaremos nuestros conocimientos según el botón de la máquina que nos conecte con Google, para obtener resúmenes que a los alumnos les facilite una tarea y así salir del paso que implique una investigación respecto de un tema solicitado por un maestro. A los alumnos de hoy, el olor a libro y el peso de los mismos les molesta, los abruma. Prefieren salir rápido del escalón que les signifique embarrarse un poco de información, para inmediatamente después contar con tiempo suficiente para realizar algo que se llama: no crecer, no trascender.

Antes de que dejara la Presidencia interina que ocupara Adolfo de la Huerta, había por ahí un pendiente para terminar de asegurar la ansiada paz que el país requería: Manuel Peláez. Éste, después del asesinato de Carranza y acordada la paz con Villa, decidió deponer las armas de todos aquéllos que bajo sus órdenes formaron una especie de “coto de caza particular” al margen de nuestra república que a lo largo de 7 años custodiaron a favor de los intereses de los inversionistas extranjeros, principalmente petroleros. Peláez era muy audaz pero indigno y acomodaticio, situación que De la Huerta conocía perfectamente y por lo mismonle hacía sentir hacia aquel hombre menosprecio pero sin dejar de sopesar su potencial violento e imprevisible. De aquí que fuera muy prudente en su trato con él. Cuando en una ocasión se acercó Peláez a verle, éste pretendió pedirle la cabeza de Félix Díaz, situación a la que se negó De la Huerta argumentando que a ese respecto ya había pactado con aquel su destierro voluntario y que además estaba firme en su propósito de evitar más derramamientos de sangre.

Nota: Todavía existen espacios para los interesados en acudir a la conferencia que impartiré con el señor Roger Demay en torno al tema “Rescatemos a Don Porfirio Díaz”. Lugar: Campos Eliseos 223, Piso 10, Col. Polanco (casi enfrente al Hotel Presidente Chapultepec). Martes 26 de noviembre 15 a 18 hrs. Costo $ 1000.00 por persona. A estudiantes y maestros con credencial vigente 30% de descuento. Mayor información: tel. 553405 60 63 (celular).
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@ap_penalosa

¿RESULTADOS DE NUESTRA PSEUDOREVOLUCIÓN?

22/11/2013

En el México actual, todavía muchos pretenden aludir a los logros de la Revolución
Mexicana que yo por ninguna parte corroboro. Nuestra agricultura está en el piso. De haber sido México gran exportador de productos agrícolas y líder en el caso de muchos de ellos, ahora importamos lo que nuestro campo ha dejado de producir por falta de apoyos y estímulos que vayan más allá de la simple siembra. Como he mencionado con anterioridad, ha sido tal el fracaso de la Revolución Mexicana al punto de que México está obligado a albergar a un enorme porcentaje de población que ante el fracaso del campo, no ha tenido más remedio que concentrarse en zonas urbanas engrosando con eso la población en ciudades que están a punto de reventar porque simplemente la gente prácticamente ya no cabe y mucha de ella representa un costo que hay que enfrentar porque de otra manera toda esa gente viviría en condiciones por demás deplorables. Le cuesta mucho a la sociedad mexicana pagar una infraestructura que satisfaga las necesidades mínimas de grandes grupos de antes campesinos, mismos que cada día se multiplican y terminan por invadir espacios de los cuales se derivan economías subterráneas en detrimento de los que pagamos impuestos y todo aquello que nos permita estar vigentes en el marco de un entorno legal y de libre competencia.

La sobrepoblación consecuente del abandono del campo nos ahoga, nos provoca conflictos, genera delincuencia, rebasa nuestras reservas de recursos naturales, contamina, pero lo que es peor, está al margen de una buena educación. Son muy pocos aquellos marginados que tienen acceso a una escuela y son muy pocas y pobres las escuelas como para darles albergue. Si a éstos sumamos a los otros provenientes del sector urbano, como para proyectar la formación de generaciones que a la larga coadyuven verdaderamente a favor del desarrollo del país hoy en día en franca decadencia, la población marginada, no obstante la “Revolución Mexicana”, está atrapada por los partidos políticos que la usan como exaltación para pretender inspirarnos a la hora de votar. En pleno siglo XXI muchos mexicanos llegan a votar por el PRI suspirando por las expresiones demagógicas a favor de ídolos de barro como Hidalgo, Morelos, Juárez, quizá no tanto Madero, pero sí Villa, Zapata, Obregón, Calles y otros.

A los largo de 70 años, el PRI nos puso el dedo en la boca y hasta oficializó nuestra historia en libros de texto obligatorios, según ordenaba al “Club de Historiadores” para que todos esos personajes fueran entendidos casi como sujetos de dogma. Tenemos que agregar que los principales protagonistas en la escena de nuestra “historia oficial” fueron los promotores de la corrupción, del chantaje, de la traición y hasta del asesinato. Al sistema incluyendo a la Iglesia, salvo en contadas excepciones, le conviene a efecto de también compartir el poder, que el mexicano no piense, que no razone. Le es imprescindible mantener por ejemplo a Chiapas como la misma de hace 450 años, y ahí mismo llegó disfrazada y con la cara enfundada en la figura de un palurdo “Comandante Marcos”, del cual ya muy pocos guardan recuerdo, porque además, parte de nuestras características es la falta de memoria.

@ap_penalosa

Nota: Todavía existen espacios para los interesados en acudir a la conferencia que impartiré con el señor Roger Demay en torno al tema “Rescatemos a Don Porfirio Díaz”. Lugar: Campos Eliseos 223, Piso 10, Col. Polanco (casi enfrente al Hotel Presidente Chapultepec). Martes 26 de noviembre 15 a 18 hrs. Costo $ 1000.00 por persona. A estudiantes y maestros con credencial vigente 30% de descuento. Mayor información: tel. 553405 60 63 (celular).

OBREGÓN Y CALLES FARSANTES REVOLUCIONARIOS

11/11/2013

Entre Obregón y Cárdenas pasaron muchos años en que dos tipos jugaban tenis mientras dos levantaban las pelotas esperando que alguna de ellas saliera de la mesa para ir presurosos a ponerla en manos de quien tenía a su cargo el servicio, fueran Obregón o Calles. Los “levantabolas” se llamaban Pascual Ortiz Rubio y Emilio Portes Gil, a mi gusto, dos buenos para nada y que terminarían siendo las pretendidas extensiones del brazo del poder de Calles, hasta que a éste último el presidente Cárdenas le puso una buena patada en el trasero y con ello lo mandó a volar.

En publicación del Colegio de México: México y Estados Unidos en el conflicto petrolero apunta Lorenzo Meyer: La posición de la Casa Blanca en 1920 quedó perfectamente establecida en un memorándum que entregó el Departamento de Estado a un agente de De la Huerta. Los puntos contenidos en el documento eran los siguientes: 1) derogar los decretos petroleros de Carranza; 2) suprimir la exigencia de los “denuncios” de las propiedades petroleras; 3) dejar sin efecto las concesiones dadas a terceros sobre las propiedades de las compañías no denunciadas; 4) no rehusar ni retardar los permisos de perforación; 5) modificar la posición del ejecutivo en los juicios de amparo interpuestos por las compañías, permitiendo una solución favorable de éstas; 6) acabar con las concesiones en las zonas federales; 7) establecer una política impositiva justa; 8) derogar el artículo 27 constitucional; 9)reconocer y restituir sus derechos a los ciudadanos extranjeros afectados por éste; y 10) asegurar que la legislación futura no se apartaría de los 9 puntos anteriores.

La Revolución Mexicana representa un pasaje en la historia de México que en la medida que lo he analizado y reflexionado de entrada me hacer sentir muy confundido. No sé qué sea cierto de tanto de lo que se ha escrito alrededor de este tema y que haya reflejado verdaderamente un valor que haya significado un adelanto a favor de nuestro país y qué de lo que se ha ocultado sea porque nos haga sentir avergonzados o frustrados y además, conscientes del retroceso que significó finalmente para nuestra nación, etc. Tantas novelas épicas o costumbristas escritas en torno al tema, si bien resultan fascinantes, como las de un Mariano Azuela o un Martín Luis Guzmán, no dejan de ser novelas. En el caso de crónicas serias como la Breve historia de la Revolución Mexicana escrita por don Jesús Silva Herzog, de pronto al confrontar su aportación con el punto de vista de otros historiadores, hace que me encuentre con interpretaciones muy distintas del fenómeno. Lo que sí me queda muy claro ahora es que la “Revolución Mexicana” se ha tomado como bandera para enaltecer a un México que a esta fecha por sus resultados, de ninguna manera da imagen del pretendido espíritu o intención de la misma tiende a pregonar.

@ap_penalosa

CON ADOLFO DE LA HUERTA YA NO HUBO REVOLUCIÓN

09/11/2013

Villa mostró su disposición a deponer las armas a cambio de que el Ejecutivo se comprometiera a cederle en propiedad y con los requisitos legales la hacienda denominada El Canutillo ubicada en el estado de Durango. También se le asignaría una escolta de 50 elementos de toda su confianza y que vendrían a depender de la Secretaría de Guerra y Marina. El resto de la gente que formaba parte de la famosa “División del Norte”, sería indemnizada con el pago correspondiente a un año de haberes. Por último, si dichos miembros en lugar de aceptar el pago anotado preferían continuar en las Fuerzas Armadas, serían bienvenidos. Este acuerdo molestó de sobremanera a Obregón. Consideraba que Villa había sido el responsable de la expedición Pershing y bueno, tuvo que aguantar. También De la Huerta terminó perdonándole la vida a Félix Díaz quien aceptó el exilio voluntario. Con eso suponía De la Huerta, se cerraría la pinza que terminara apretando a las dos placas entre las que quedara fijada la paz.

En el plano internacional, De la Huerta ratificó la no retroactividad de la Constitución a los inversionistas extranjeros y reconoció sus derechos adquiridos hasta antes de mayo del ‘17. Mientras, en Estados Unidos las cosas también estaban por cambiar en razón de la próxima salida de Woodrow Wilson quien además de su impopularidad, era víctima de cansancio y enfermedad que por lo mismo lo alejaban de la posibilidad de contender por su reelección. Se adivinaba que su sucesor sería un republicano, lo cual alentaba a los grandes petroleros y mientras aparecía, hacían un compás de espera suponiendo que el nominado sería Harding en mancuerna con Albert Fall, este último casi podría decirse empleado de Mcdoheny. A la par de a Harding, otro petrolero poderoso le apostaba de apellido Sinclair, aportando enormes sumas de dinero que estaba seguro le garantizarían el apoyo del nuevo gobierno a favor de su principal pretensión: hacer que México diera marcha atrás con la Constitución del ‘17, particularmente en lo referente al artículo 27, el cual por cierto el presidente De la Huerta hacía que se mantuviera vigente en lo concerniente al pago de regalías, impuestos y la aplicación de los reglamentos del mismo.

Adolfo de la Huerta “Fito” como le llamaban, incluyó en su gabinete a Constitucionalistas distinguidos y también a Plutarco Elías Calles como su Secretario de Guerra y Marina. Creo que el primero fue un hombre honesto y de muy buenas intenciones, pero repito, su tránsito fue muy corto y su responsabilidad principal fue dejarle preparado el trono a Obregón. Si hablamos respecto a cuándo oficialmente concluyó la Revolución Mexicana, creo que surgirán distintos puntos de vista. Yo, repito, creo que concluyó con la muerte de Carranza y quedó entonces un espacio vacío hasta que arribó a ocupar el poder el Presidente Cárdenas.

@ap_penalosa

ALVARO OBREGON Y PLUTARCO ELÍAS CALLES: CHANO Y CHON

09/11/2013

A mi juicio, la Revolución Mexicana culminó con la muerte del señor Venustiano Carranza. Su resultado fue muy pobre y yo diría que hasta insulso en virtud de que todo lo que se decía haber alcanzado no era tal. Si bien con Carranza quedó definida una constitución, ésta no se aplicó en todos sus términos como se hubiera deseado. El propio don Venustiano tuvo que dar varias vueltas atrás, consciente de que el país no estaba preparado para asumir su contenido en razón principalmente de la miseria y falta de educación que prevalecía en México. Los extranjeros supieron aprovechar dicha situación para mientras tanto continuar apoderándose de la riqueza nacional, misma que aunque se perfilaba proteger a partir del establecimiento de sus artículos 27 y 123, estaba claro que en la práctica en el caso del primero, el poder del gran capital haría que su contenido quedara en sólo eso: una simple redacción guardada en un cajón y que todos, mexicanos y extranjeros, se preocuparían mucho por hacer que no se ejerciera. Respecto del 123, igual su aplicación podría significar un detonante que pusiera nuevamente a México en estado de franca violencia. Afectaba muchos intereses a quienes se consideraban los promotores de los recursos derivados de la industria y la agricultura.

Si Zapata no hubiera sido asesinado, habría seguido encabezando un movimiento que aún triunfando a favor de que los campesinos tuvieran acceso a la pequeña propiedad agrícola, éstos no estaban capacitados para desarrollarla y administrarla. Era necesario seguir dando cabida al latifundio porque si dicho sistema terminara desapareciendo, los grandes hacendados dejarían de producir lo que era vital para nuestro país, esto es: alimentos. Igual los industriales veían en el artículo 123 la amenaza de la reacción obrera a través de los sindicatos. Provocaría salida de capitales que reduciría el ya de por sí menguado aparato productivo y comercial consecuente de una desconfianza que se venía arrastrando desde hacía ya muchos años. Con la muerte de Carranza, se reabría el camino a la continuidad de lo mismo: Estados Unidos siempre enfrentado a la autoridad mexicana y condicionando su reconocimiento a que se le dieran satisfacción a todas sus arbitrarias demandas significadas en conservar a México prácticamente como de su propiedad y proveedor de las grandes riquezas que contenía a cambio de prácticamente nada.

Entre la muerte de Carranza y la llegada de Don Lázaro Cárdenas a la Presidencia, la “Revolución” no fue otra cosa que enfrentamientos entre grupos de poder ávidos del mismo y que nada aportarían a favor de lo que pudiéramos llamar una consolidación de resultados. Después de muerto Carranza, Adolfo de la Huerta, ex Gobernador de Sonora, se encargó de calentar la silla a favor de Alvaro Obregon, mientras concluía el periodo constitucional correspondiente al régimen presidencial. Asumió entonces la primera magistratura con carácter de interino. Durante su corta gestión, su voluntad estuvo reflejada principalmente en apaciguar al país, alcanzar una paz definitiva, rearmar la infraestructura productiva y hacer a un lado y por la buena a todos aquellos individuos que de alguna manera significaran un potencial de violencia. Tranquilizó a Villa, quien se sumó a apoyarlo y terminó siendo sujeto de un trato preferencial por parte de De la Huerta al amparo de un acuerdo a cambio de la deposición de las armas por parte del Centauro del Norte.

@ap_penalosa