Archive for 30/04/2014

EL ASESINATO DE OBREGÓN

30/04/2014

Su nombre: León Toral. Supo introducirse a una comida en la que Obregón departiría con sus admiradores. Toral logró acercarse a su persona y descargó varios tiros en la cabeza de Obregón que de inmediato acabaron con su vida. Esto fue en La Bombilla, ahora parada del metrobus que corre al sur de la ciudad de México. Ahí se encuentra un monumento que incluye la mano de dicho “prócer” y que sigue funcionando para dos cosas: para mentirnos y hacernos pendejos aprovechando nuestra ignorancia y para que los dos muros que en forma paralela resguardan sus escaleras, sirvan a los niños de resbaladilla. Como están construidos de mármol, eso permite que uno se desplace de manera rápida y divertida. Si yo fuera Presidente de México, propondría que todo el terreno en el cual se encuentra el monumento en honor del “manco”, se utilizara para construir un escuela que diera alberque a alumnos en donde entre otras cosas se impartiera la verdadera Historia de México y Civismo ¡Pinches desperdicios, carajo!

Aunque Calles sujeto a la Constitución tuvo que dejar el poder, continuaría por varios años más ejerciéndolo por conducto de dos supuestas marionetas que tenía guardadas en su closet para que cuando fuera su cumpleaños se usaran para divertir a su amiguitos a los que les gustaba mucho “El Teatrito”. Asistía a dichas fiestas como Mago, su inseparable amigo Morrow. Dichas marionetas se llamaban Emilio Portes Gil y Pascual Ortiz Rubio. Don Pascual siempre salía disfrazado de nopal y todos le temían por espinoso y baboso.

@ap_peñalosa

Don Lázaro Cárdenas del Río y el nacimiento de un México moderno

30/04/2014

Álvaro Obregón y Calles hicieron magnífica mancuerna. Tenían muy bien planeada aquella jugada que permitiera a Obregón regresar al poder de manera que con la ayuda de Calles la Constitución diera paso a la reelección del primero. De hecho, Obregón mandaba sobre Calles y supo usarlo a su antojo para que le asegurara su regreso a ocupar la silla Presidencial. Como pasa en todos los casos, Calles como ser humano mexicano, de pronto a su interior se empezó a hacer “retobón” e “igualado” y con la molestia de la urticaria de la que también fue víctima, llegó a imaginar la conveniencia de hacer a un lado a su buen amigo y coterráneo para así pasar a constituirse en el nuevo amo.

Contaba con todo el apoyo de los norteamericanos, ya hasta había roto el turrón con Morrow y salían a ratos a los jardines de la casa presidencial a jugar a las canicas. Sin embargo Calles muchas veces no llegaba al hoyito, simple y sencillamente porque sabía que Obregón se la había ganado con la modificación de la Constitución para sucederlo. A los norteamericanos no les resultaba grato que su gran “aliado” se retirara. Había dado grandes resultados: El problema petrolero se había zanjado, el artículo 123 lo manejaban a su antojo dándole a los mexicanos, obreros o campesinos, atole con el dedo para mantenerlos tranquilos, sobre todo en materia de repartición agraria, pero salvaguardando todo aquello que resultaba prioritario a los intereses yanquis.

Ya el Clero estaba controlado. La Revolución Cristera había concluido, aunque por ahí quedó uno en el activo. En una ocasión, camino a una corrida de toros, se dio un atentado contra Obregón del cual resultó ileso. Ya era Presidente electo y se preparaba a reasumir el poder ahora para seis años y bueno, Calles así como que no se resignaba. Al decir que de la Revolución Cristera quedó uno en el activo, me refiero al acontecimiento del cual Obregón no se salvó y que significó su muerte. A mí no me queda duda de que Calles planeara la ejecución de Obregón y estoy seguro también que para eso se valió de la Iglesia. Así como los “idiotas útiles” que menciona Marx como factores para el triunfo de los movimientos comunistas, también la Iglesia contaba en sus almacenes con un buen número de fanáticos para como los musulmanes, ofrendar su vida a cambio de arribar al cielo para sentarse en la mesa del Señor.
@ap_penalosa

CALLES TRAIDOR E IMBÉCIL

25/04/2014

Eso que dicen muchos autores suavemente en el sentido de que Calles de pronto tornó a la “derecha”, es una forma elegante y hasta piadosa, para no tener que decir que en la práctica Calles cometió una gran chingadera en contra de nuestra nación. Se impuso y manejó a la Suprema Corte de Justicia para que dicha institución derogara prácticamente el artículo 27 Constitucional, gracias al cual se pretendía defender el patrimonio nacional. Hizo que todos los esfuerzos y sacrificios de los que lo antecedieron, desde la época de Madero se fuera al traste. La Suprema Corte simplemente dio marcha atrás y terminó por ratificar que los derechos adquiridos por las compañías petroleras procedían, dio un sí definitivo a la retroactividad a dichos derechos, dio legalidad a las peticiones de los petroleros para demandar la confirmación oficial a los mismos, respecto de los cuales sí se hacía necesario que las empresas se condujeran a obtener la ratificación de esos derechos, por parte de la Secretaría de Industria. ¡¿Cuánta lana se habrá llevado Morones por cada firma estampada en torno a la reglamentaciones, ya ni hablar?!
En resumen, Calles se constituía como un “dios todopoderoso” al que cualquier intento nacionalista, proviniera de donde fuere, se convertía en papel higiénico a tirar por el excusado. No obstante todo esto, resulta increíble la actitud por la parte petrolera. Nada les satisfacía. ¡Continuaban manifestándose inconformes y contraatacaban todo! De entrada se negaron a la cláusula de “inconformidad”, que según ellos no procedía en virtud de que desde siempre habían sido propietarios, punto. Y ahí va Morrow nuevamente con Don Plutarco quien accede. Se sustituye entonces el término de solicitud de “confirmación”, para que el documento se exhiba como “de concesión confirmatoria”. Se declaran los petroleros satisfechos y se expide la nueva resolución en enero de 1928. Pero nuevamente los petroleros reaccionan y se declaran temerosos porque el término “concesión” pudiera resultar no reconocido por un gobierno ulterior. Morrow por supuesto estaba harto. Se sentía como el anfitrión que no deja para nada satisfecho a sus comensales y casi les deja claro que él no era su gato.
Fueron entonces con Morones y ahí se volvieron a estrellar. Ante sus infructuosas demandas en México, entonces pretenden acercarse al Departamento de Estado Norteamericano, buscando su protección. Ya habían logrado que el Tratado de Bucareli se mantuviera vigente y con ello la retroactividad de la Constitución, ya había renunciado México a sujetarlos a su sola soberanía, en razón de renunciar a la cláusula Calvo. Los malditos petroleros ahora insistían en que se confirmara el término “propiedad”, en lugar de “concesión”. Finalmente tanto Coolidge como el Departamento de Estado Norteamericano, también acabaron hartos ante los petroleros y por conducto de Morrow se les advirtió un: “ya basta, se van a la Chingada y dejen de seguir jodiendo. Ahuéquenle que hay mucho que hacer en torno a otros asuntos. Sáquense”. ¡Qué estupidez, falta de dignidad, patriotismo y menosprecio por parte de Plutarco Elías Calles hacia los mexicanos! ¡Qué imbécil él consigo mismo! Sobre todo, ¡qué sorpresa, decepción y enojo entre los mexicanos!
@ap_penalosa

MORROW APLICABA TOLOACHE A CALLES

24/04/2014

Cuando yo era muy joven, era muy noviero y eso causó estragos en mi escasa economía. Llegué a tener a dos novias al mismo y tiempo. Cuando se enojaba alguna de ellas conmigo, ahí iba yo con mi marchanta Mari, quien todavía vive, y le pedía que me fiara flores porque con mis pobres recursos no podía afrontar los gastos consecuentes. Todavía ahora que la veo en el mercado de Coyoacán, como siempre sentadita y arreglando su mercancía, me recuerda: “muchacho de porra, ¿te acuerdas cómo venías a comprarme flores cuando andabas de Don Juan?” Mi Mari, hoy también mi novia, tiene más de 90 años y en una ocasión me recordó las andanzas del tal Morrow. Enfrente de su puesto existe otro donde venden toda clase de artículos relativos a brujería como inciensos, velas, todo tipo de mezclas quesque para el amor, las malas vibras, mal de ojo, etc y ¡vaya que huele a diablo! Mari se acuerda de Morrow. Dice que llegaba muy elegantito a comprar toloache, así como que muy misterioso y que luego salía volando para llegar a tiempo a comer o a desayunar con el Presidente Calles.

Yo estoy seguro que en el mercado de Coyoacán, en ese mismo puesto que describo, se gestó la transformación del presidente Calles. Seguro que Morrow le dio toloache. Todo lo que Morrow le proponía, Calles se lo aceptaba, a tal grado que así como empezó a decir todo a favor de los inocentes petroleros, también hizo ajustes al programa constitucionalista a favor de algunos mexicanos, que como los petroleros, detentaban muchas hectáreas del patrimonio de la nación para que los latifundios volvieran a fortalecerse. Gente como Morones, Aarón Sáenz, Abelardo Rodríguez y otros se hartaban de acumular riquezas, gracias a las grandes concesiones de tierra y otras de las que se habían hecho objeto con el apoyo de Calles. El mismo Calles se mostraba mesurado en cuanto a ser proclive al beneficio en su favor, digamos que no mostraba la ambición que era particularmente evidente por ejemplo en el caso de Morones. Fue tal el efecto del toloache que le suministró Morrow a Calles, que después de tantos años de esfuerzo a favor de lo que quedó plasmado en la Constitución del ’17, sobre todo en materia petrolera, todo se cayó ya no al piso, sino a un barranco.

Ap_penalosa

CALLES Y EL GOBIERNO DE USA AMENAZADOS POR LOS PETROLEROS.

20/04/2014

Los petroleros gringos y demás se burlaban de las acciónes mexicanas. quitaban los sellos de clausura y Calles, a sabiendas de que si seguía adelante corría el riesgo de una nueva intervención armada, se montó en su burro y “a ver de a cómo nos toca”. ¡Bu, bu, bu! Ahí van los desgraciados petroleros a la Casa Blanca pero Coolidge, preocupado por su imagen, aunque le habría gustado lanzar a México una bomba atómica, prefiere la prudencia, se limita haciendo mutis a decirle a sus compatriotas de la Standard Oil y resto: “!qué huevos de cabrón! Pero miren, así por abajito voy a hablar con la gente del Estado Mayor de nuestro Ejército y van a ver que así, suavecito, suavecito, seguro que invado a México. ” ¡Ja, ja! ¡Pus que nanay! Don Plutarco descubre el complot y hasta amenaza a Coolidge de mostrar al mundo sus intenciones. Resultado: cero invasión.

Todo lo anterior había desgastado mucho la imagen del Embajador Sheffield y entonces la Casa Blanca envía a un sustituto con fama de muy buen mediador y negociador: Dwight Morrow, quien se compromete con su presidente a que las cosas se suavicen en términos de total cordialidad. ¡Ay!, este pobre embajador no se imaginaba que el enemigo a vencer sería precisamente el grupo integrado por los propios petroleros y no el constituido por la parte mexicana. Morrow se fijó como metas en primer lugar, lograr una solución definitiva a la cuestión energética. También le preocupaba y resaltaba la urgencia de dar por terminado el conflicto cristero. Sentía confianza en que se alcanzaría un acuerdo, esperando flexibilidad de ambas partes, para que se llevara a cabo la indemnización a los afectados por las expropiaciones agrarias. Por último, también se avocaría a lograr el pago por los daños causados por la Revolución a sus paisanos. Todo sonaba bien y hasta digamos que por demás factible en el corto plazo.

Los petroleros por su parte, seguían muy de cerca los acontecimientos políticos al interior de nuestra patria. A la vista de las cercanas elecciones, aprovecharon la ocasión para tratar de desestabilizarla, promoviendo y financiando a Serrano y a Arnulfo Gómez para asestar un golpe de estado que diera al traste con el precario orden que empezaba a vivirse en México bajo la rigurosa mano de los dos sonorenses. Se descubrió el complot y a manera de advertencia, se planeó y se llevó a cabo la desaparición de los dos rebeldes, que terminaron muriendo víctimas de un secuestro en Huitzilac, en la carretera de Cuernavaca. Muy pronto, la relación entre Morrow y Calles se fue haciendo cada vez más estrecha y cordial. Ambos coincidían en que las cosas se podrían resolver más pronto que tarde habiendo buena voluntad, diálogo y comunicación franca entre los dos gobiernos. Calles se mostraba muy receptivo a las reflexiones sobre los distintos conflictos planteados por Morrow y se percataba que el camino más práctico y sencillo podría estar a la vista y hasta trataba de exhibirse continuamente en público acompañado del embajador para con eso hacer sentir a los mexicanos que el futuro de las relaciones de México con Estados Unidos estaba en el mejor momento.

@ap_penalosa

CALLES EN COMPLOT CON OBREGÓN

18/04/2014

Todo empezaba a ir bien al interior de México, pero la resistencia de los petroleros seguía y seguía. Mcdoheny terminó detenido y consignado. No obstante la venta que realizó a la Standard Oil de su empresa La Tolteca por 120 millones de dólares, eso no lo salvó de una condena a 10 años de prisión. Ahí se acabó Mcdoheny y en su lugar quedaría al frente del “Club de Tobi” el Presidente de la misma, igual de arbitrario, ambicioso, duro, prepotente como el primero. En nada estaban de acuerdo, no obstante los esfuerzos de don Plutarco, Coolidge, el Departamento de Estado, etc.

Ya también Obregón iniciaba su estrategia con respecto a las nuevas elecciones y aunque Plutarco pretendía promover a Morones para sucederlo o eventualmente a Francisco Serrano, Obregón le recordó que la reelección estaba prohibida por la Constitución a un presidente en funciones, no así para un alternante que ya hubiera ocupado antes la silla Presidencial. Obregón era muy elocuente, observador y sabía amenazar entre líneas y ante tal planteamiento, se resignó Calles a desechar para sucederle a aquellos en lo que antes pensaba. Por eso antes hablaba de su juego: “primero tú, luego yo y así la seguimos llevando”.

Se venía el vencimiento del plazo para que diera paso a que los petroleros se ajustaran al requisito de solicitar las concesiones confirmatorias de sus, yacimientos. Éstos se negaron a hacerlo y ahí estalló la bomba. Calles no estaría dispuesto a tolerar tal rebeldía que entre otras cosas se significó en la suspensión, una vez más de la actividad productiva, creyendo que con eso debilitarían al gobierno Callista en sus finanzas. Al darse cuenta los mafiosos que no obstante su gancho al hígado, el contrincante seguía en pie, dieron marcha atrás y volvieron a reanudar sus actividades, pero haciendo caso omiso a la obligación que les significaba denunciar cualquier nuevo yacimiento. Reviró entonces Calles con un directo a la mandíbula y repitió con varios cortos a los bajos que pusieron al contrincante contra las cuerdas. Ordenó a Morones que mandara cerrar cualquier válvula de pozos no autorizados y además la imposición de muy fuertes multas. Pero además, ordenó también la suspensión de todos los permisos provisionales otorgados con anterioridad.

@ap_penalosa

CALLES BUEN DIRECTOR DE CIRCO

12/04/2014

Yo provenía de una Facultad izquierdista y dizque muy nacionalista. Y además no me faltaban maestros del sector público que ensalzaban a Calles a tal grado que mis ojos se empañaban de lágrimas. Bueno, hasta estaba decidido a hacerme priista a como fuera. Estaba convencido de que ese partido era un modelo para el resto del chingado mundo. Y sí, en Guanomex me di cuenta de muchos aciertos de Don Plutarco. Se sabía manejar a dos manos en forma simultánea y con los pies y piernas despachaba el asunto petrolero, el tema de la no a la sí reelección, esto con la ayuda de Obregón que estaba a sus espaldas muy al pendiente por si algunas de las mancuernas se le caían.

Tenía los aros eclesiásticos al tobillo y girando alrededor de su pierna derecha mostraba otros moviéndose al mismo ritmo bautizados como el Banco de México, el Banco Nacional de Crédito Ejidal, otro que a manera de manguera arrojaba grandes chorros de agua a los espectadores para hacer ver que ya se contaba con suficiente líquido a favor de los campesinos. Me identificaba mucho con él porque así como lo he expresado en este libro, sigo insistiendo en que la agricultura en México es un motor que guardamos con las bielas acabadas y que por lo mismo no genera productividad.

Coincidió el gobierno de Calles con una época por demás importante en materia de modernización: ferrocarriles, la radio, el teléfono. Con éste último, el mundo se hacía más pequeño. Llegó un momento en que Calles logró dar tal autosuficiencia al país, que éste ya no dependía de los ingresos solamente petroleros. Estaba al día con las deudas con el extranjero y, gran primer paso: se abrió a una democracia, que si bien controlada y por mucho, hizo que se constituyera un primer partido político al que entonces se le llamó Partido Nacional Revolucionario (PNR). Digo que controlaba y por mucho, porque cualquiera que pretendiera aspirar a cualquier asunto relativo a la política, tenía necesariamente que afiliarse a dicho partido. No había de otra.

@ap_penalosa