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PERFIL DE DON LÁZARO CÁRDENAS DEL RÍO

31/05/2014

Don Lázaro, en contraste con el imaginario Ávila Puíg, sí le entró en serio a su campaña. Mientras tanto, Don Abelardo Rodríguez le allanaba el camino durante el corto tiempo que le quedaba todavía como Presidente. Acorde con el Plan Sexenal anunciado por Cárdenas, se apresuró a dar reanudación al reparto agrario. Ya vigente una Ley Federal del Trabajo, los obreros se sentían mejor apoyados. Por esos días se dejaba entrever la figura de un Vicente Lombardo Toledano quien terminaría haciendo añicos al incondicional de Calles: Morones, para con ello dar espacio a lo que sería la Confederación General de Obreros y Campesinos.

A mí me despierta mucha simpatía y respeto Don Abelardo Rodríguez. Si bien sus esfuerzos por ubicar al país en una mejor posición no le dieron los resultados que hubiera esperado, sobre todo ante la tozudez y soberbia de los petroleros, no cabe duda que compartía las convicciones de quien estaba próximo a sucederlo. Don Abelardo tenía un factor en contra: Calles, quien lo había designado. Pero si bien es cierto que durante su gestión Rodríguez trató de pintar su raya, de cualquier parte le llegaban sugerencias o veladas amenazas de quien encabezaba el Maximato. Por fin llegó la fecha en que México renacería y se consolidaría: el 30 de noviembre de 1934, en la que el General Lázaro Cárdenas del Río asumiría la Presidencia de los Estados Unidos Mexicanos y con ello, al igual que lo hizo Iturbide en su momento, constituyó una nueva patria libre e independiente, desde muchos años atrás, vejada, amputada y aprovechada por buitres que se ensañaron en devorar.

El General Cárdenas era un hombre sumamente sencillo, al igual que su esposa. No era amigo de lujos y menos de los protocolos tan tradicionales desde la época Porfirista, sin ir más atrás. Redujo a la mitad su salario, dejó de habitar el Castillo de Chapultepec para que quedara abierto al público como museo. Su forma de actuar personificaba la sobriedad de su nueva administración. No era violento. Su gran personalidad era suficiente para imponerse ante cualquiera y de ella surgía siempre un tono de voz suave y grato al oído. Muchos lo tachaban de populista en razón de su interés por acercarse a las personas más pobres a quienes escuchaba igual que si mantuviera una charla con los más altos personajes de la vida pública, extranjera o aristócrata. Su mentalidad en torno al concepto “socialismo”, distaba mucho de lo que en otras partes se calificaba del comunismo propuesto por Marx y Engels. Para él el término socialismo significaba básicamente formar un gobierno incluyente que diera cabida y como prioridad, a los más necesitados, que eran muy probablemente la gran mayoría.

@ap_penalosa

EL ARRIBO DE CÁRDENAS AL PODER

30/05/2014

Cárdenas bien que conocía el país. Su experiencia como militar resultó de tanto que lo recorrió y observó. Fue testigo de toda una historia política y de los resultados que de ella emanaron. Era discreto, disciplinado, pero todo lo que observaba lo acumulaba a manera de un archivo en que se guardaba todo lo relevante, tanto a favor como en detrimento de México. Si bien su discurso cuando asumió la posición como candidato a la Presidencia,algunos lo interpretaron como escrito por Calles, otros más meticulosos y con más colmillo político se dieron cuenta de que muchas de sus convicciones distaban mucho de lo que a Calles apetecía. Llegaron a pensar el propio Calles y sus allegados que lo que anunciaba Cárdenas no era otra cosa diferente a lo que cualquier iniciado rico que a la larga dejaría guardado en cualquier cajón de su escritorio.

Particular importancia le daba Cárdenas al campo, al campesino; también a los obreros. Los calificaba como la base del desarrollo del país y urgidos de reconocimiento y trato digno. Asustó a muchos cuando al referirse a una educación socialista, hizo la advertencia al Clero de que durante su estancia en el poder, el laicismo sería la condición para que dicha educación se llevara a cabo en adelante. Concluyó su discurso señalando que de ninguna manera su gobierno estaría sumiso a los intereses transnacionales y que cuidaría que se rescatara toda la riqueza que a México por derecho correspondía en propiedad. Muchos de los ahí presentes dejaron escuchar un “¡gulp!”, se voltearon a ver y con los ojos se preguntaron: “¿de verdad pensó Calles en detalle a quién promover para nuevo Presidente? ¿No sería que cuando lo hizo ´taría pendejo?”

Calles mientras tanto, se sentía como aquél que siendo dueño de un perro bravo, cree que éste de ninguna manera se atrevería a morderle. Mientras disfrutaba su desayuno, acariciaba al animal y de vez en cuando le acercaba al hocico algo que dejara satisfechos sus antojos. Después de eso, el perro acomodaba su cabeza en los zapatos de su amo y terminaba por dormir plácidamente. Era de esperarse que los petroleros norteamericanos pusieran el grito en el cielo: “My God, tell us what is happening! Please give us your help! this man is the authentic evil!”

@ap_penalosa

UN CALLES DEMAGOGO Y ARBITRARIO

23/05/2014

Uno de los novelistas mexicanos que más he disfrutado y admirado por la calidad, profundidad y amenidad de su obra es Luis Spota. He leído absolutamente todos sus libros y me decidí a releer varias veces aquella serie que tituló: “La costumbre del poder”. Hoy mismo me desilusiono mucho por el hecho de que dicho escritor no haya sido premiado con el Premio Nobel de Literatura. Lo merecía a cual más. Desgraciadamente dicho premio no se salva de la interferencia derivada de los intereses y conveniencias políticas internacionales. En su obra “Sobre la marcha”, Spota retrata a quien a mi juicio fue Luis Echeverría, con todos sus ímpetus demagogos y a la larga pendejos. Recuerdo cómo narra la experiencia relativa a la campaña política de un hombre al que bautiza como Víctor Ávila Puig, quien se antojaba antes de ser investido como candidato a la Presidencia, como un tecnócrata de la economía que a los ojos del ex presidente le resultaría por demás maleable para continuar a distancia manejando el poder de aquel país imaginario. Finalmente el presidente dibujado como decimos los mexicanos “se la peló” y fue a terminar en un bote del olvido abandonado, viviendo de los recuerdos de sus largos, muy largos tiempos felices en el poder.

Eso mismo le pasó a Calles en la realidad. Pero volviendo a Ávila Puig, recuerdo que cuando se sabía el “seleccionado y anunciado”, decidió hacer una campaña Presidencial espectacular a bordo de un tren convertido en chatarra y en el que se empeñó en que se reparara para en él hacer su recorrido por todo el país. El tren fue bautizado como El Tren Azul. Aurelio Gómez Anda, así se llamaba su antecesor, le dio todo tipo de facilidades al candidato, pero además se encargó de satisfacer cualquier capricho de éste último a cambio de que aquel aceptara “sus consejos”. En la medida que Ávila Puig aterrizaba y se iba percatando de quien era él mismo, nada menos que el nuevo futuro Presidente de la República, poco a poco se fue distanciando de su antiguo jefe. Se trasladó, como Lázaro Cárdenas por tren, la mayor parte del tiempo de su campaña, igual a caballo que a pie. Dormía muchas veces con los campesinos a quienes acarreaban para prepararlos para darle la bienvenida, etc.

Y bueno, como lo anota Spota, al final de su campaña Ávila Puig contenía en su interior una ira enorme en contra del que lo designara al percatarse realmente del estado de las cosas que había descubierto como real realidad de su nación a lo largo de todas sus observaciones y prometiéndose y comprometiéndose consigo mismo a hacer una labor a favor de sus gobernados que diera por resultado sacar de la miseria a tantos marginados que fue a encontrar, a acabar con la injerencia arbitraria extranjera, a resaltar los usos y costumbres de su patria y bueno, todo aquello que lo colocara en la cima, ya no solamente de su tierra, sino del resto del mundo. La serie continuó con nuevas novelas al respecto y la última: El tiempo de la ira, exhibió a un Ávila Puig hecho cagada y a su patria embarrada de la misma. La costumbre del poder representa para mí el retrato más claro de lo que fue el sistema mexicano a partir de que Calles fundó aquel partido ahora conocidocomo el PRI, con la excepción de Don Lázaro Cárdenas y otros pocos más.

LA EXPROPIACIÓN PETROLERA

22/05/2014

¿Quién era Don Lázaro Cárdenas del Río? Diré en resumen que fue un hombre auténtico, nacido en el estado de Michoacán. Sus vocaciones: primero la milicia, luego la política, pero por encima de éstas: su patria, MÉXICO. Como militar brilló por su valentía, lealtad y honestidad. Su lealtad quedó demostrada en su sumisión a cuantos fueron sus jefes, a excepción de Carranza, en contra de quien terminó por revelarse por su intención de perpetuarse en el poder. Bajo las órdenes de Calles estuvo preparado para destruir los yacimientos petroleros, siendo Comandante de la Zona de la Huasteca en Veracruz, en caso de una invasión por parte de los americanos. Sus ascensos fueron siempre derivados de su excelencia como soldado. Creció rápidamente desde el grado de Teniente Coronel a General llegando a ser el más joven que ostentaba el último grado anotado. Alcanzó la Gubernatura de Michoacán en 1928 y luego fue pieza clave en la persecución del movimiento Cristero. Atacó y derrotó el alzamiento del General Gonzalo Escobar cuando éste último se reveló a la candidatura del Ing. Pascual Ortiz Rubio. Previo a ser nombrado candidato a la Presidencia, con Don Abelardo Rodríguez, ocupó el cargo de Secretario de Guerra. Quien propuso su candidatura a la Presidencia fue Don Emilio Portes Gil. Según Calles, le resultaría otro más sujeto a atender sus órdenes. En mi opinión, el Presidente Cárdenas ha sido quizá el mejor presidente que México haya tenido en su época moderna, que a mi juicio arrancó con él y gracias a él. Cárdenas representa el antes y el después del tránsito de la historia de México. Comparo su nacionalismo con el mostrado por otros grandes héroes de nuestra nación como lo fueron en su momento Iturbide, Maximiliano, Miramón, Mejía y aún con sus asegunes, el propio Don Porfirio Díaz. Vuelvo a advertir: no soy político, no pertenezco ni es mi intención pertenecer a ningún partido. Soy mexicano y me preocupa de sobremanera mi país.

@ap_penalosa

ROOSVELT NO APOYA A CALLES

21/05/2014

Don Abelardo L. Rodriguez, hombre de gran personalidad y carácter fuerte, de inmediato se identificó con la filosofía del presidente Roosvelt y además aplaudió el nombramiento de su nuevo Embajador, Josephus Daniels quien de antemano, al establecerse en México, se manifestó representante de un gobierno que reconocíamlos frutos derivados del gran esfuerzo de nuestra nación reflejado en lo que fue la Revolución Mexicana pero sobre todo en su Constitución del ’17. No tuvo empacho en reconocer que nuestros recursos deberían ser aceptados como parte de nuestro patrimonio nacional. Dicho Embajador resultó a mi criterio, quien junto con Don Abelardo Rodríguez abriera el camino a Cárdenas para facilitarle el paso a la Presidencia. Una vez más y creo que con toda razón, los petroleros empezaron a sentir que sus piernitas temblaban y el furindungus se les contraía. En lugar de buscar encontrarse con Roosvelt, prefirieron hacer una medición del ambiente que les esperaba, tratando de conocer de cerca y a título de “petit comité” a su nuevo Embajador.

Y bueno, el resultado les fue catastrófico. Se dieron cuenta que lo expresado por el Presidente ante su pueblo, no variaba a la hora de encontrarse con aquellos que se sentían sujetos de excepción. Daniels muchos años atrás había sido el Secretario de Marina de los Estados Unidos y en 1914 tuvo a su cargo la acción de invasión a Veracruz que tantas muertes mexicanas causó. No faltó entonces el pendejo petrolero que haciendo referencia a dicho acontecimiento, cuestionara a Daniels por su cambio de 180 grados en su observación de México. Fue entonces cuando el Embajador, antes de mandarlo tanto a aquel como a todos los de su pandilla a la Chingada, les aclaró que efectivamente la cruel experiencia que a él le significó el ataque a Veracruz había hecho que su conciencia no se encontrara en paz. Finalmente terminó recomendándoles que cualquier asunto que afectara a sus intereses lo ventilaran con la autoridad mexicana. Tan, tan. Ya me imagino la cara de los petroleros cuando abandonaron su embajada. No se la creían, se veían unos a los otros en silencio y conforme se dispersaban para tomar camino de regreso a su casa empezaban a gritar: “¡MAMÁ…!”

Fue muy corto el tiempo en que Don Abelardo permaneció en el poder. Lo hizo con seriedad y pretendiendo alejarse de los terrenos de Calles, de manera de hacerse responsable de sus propias decisiones. Sin embargo, no faltaban dentro de su propio gabinete los típicos lambiscones y traidores que se acercaban a encontrarse con su “Tata” Plutarco para ponerlo al día de todo lo que el presidente llevaba a cabo. Calles, sintiéndose un dios, se dignaba a recibir a cuantos acudían a su presencia, entre ellos sus tres hijos: Plutarco, Rodolfo y Alfredo, quienes eran a la sazón Gobernadores de Nuevo León, Sonora y Tamaulipas, respectivamente. El tema principal era de suponer, se refería a la próxima sucesión Presidencial. Les urgía saber quién sería el ungido. Algunos daban por seguro a Aarón Sáenz, el gran poderoso de la industria azucarera. Bastaba el guiño de Don Plutarco, para salir en desbandada a ponerse a sus pies. Pero grande, grande fue su sorpresa cuando el “jefe del maximato”, en la primera ocasión dijo simplemente: “ no, ése no”.

@ap_penalosa

LAS MARIONETAS DE CALLES ANTES DE LLEGAR DON LÁZARO

20/05/2014

Previo a la depresión de 1929 y sí, cómo no, los que de verdad se la sabían, se dieron cuenta que había “calma chicha” y que de pronto la realidad sería otra. Y a vender, a vender y a vender acciones. Wall Street no se daba a basto y ¡pum!: la “Gran Depresión del 29”. La nube rosa se hizo negra, los banqueros que tanto habían prestado no recuperaban nada, en fin, todo había sido un viaje a Disneylandia que cuando a su retorno los hizo ponerse en la realidad, se dieron cuenta que ya no tenían jabón ni para lavarse los calzones. Como en el 2008, el efecto fue “de dominó”. “¿Qué? ¿Vender ahora al exterior, al que ya no nos puede comprar? Y, ¿nuestros mercados internos?” ¡Bu, bu, bu!, lloraba Hoover, “y ahora, ¿quién podrá defenderme?” Todavía no habían nacido ni el Chapulín Colorado ni Supercan.

En México mientras tanto, nos gobernaba el Ing. Pascual Ortiz Rubio quien según Calles resultaría facilito, facilito para por su conducto dirigir al país. Pero no tomó en cuenta que Don Pascual, además de no saber, tenía tal miedo a una realidad desconocida y al propio Calles, que ni tardo ni perezoso y a la voz de ya, primero dejó todas las decisiones en manos de Don Plutarco. Luego ante el enfurecimiento de éste último, prefirió renunciar por motivos de salud. Estaba enojadísimo porque lo habían regresado de Brasil, donde como Embajador se la pasaba disfrutando de las playas y de las “garotas” que le ofrecía toda la hermosa Bahía de Guanabara con todas sus playas de Copacabana, Ipanema, etc. ¡Cuánto llegó a sufrir, pobrecito! Lo único que se le atribuye fue la promulgación de la Ley Federal del Trabajo incluida en el Artículo 123, pero en la práctica lo único que hizo fue firmarla, puesto que quien realmente la concibió fue el Presidente Portes Gil. ¡Qué chiste!

Respecto a Don Abelardo Rodríguez, Calles se equivocó de pe a pa. Don Abelardo fue hombre muy serio y bien se cuidó de caer en el manipuleo Callista. Se preocupó mucho por poner en práctica la filosofía Constitucionalista a favor de los obreros y campesinos. Llegó a ocupar la Presidencia un poco por casualidad. Antes Calles le había ofrecido a Alberto J. Pani dicho puesto, sin embargo aquél con toda dignidad se negó aduciendo no prestarse a formar parte de su “borregada”. Entre Presidentes interinos y sucesiones Presidenciales en Estados Unidos, a Don Abelardo le tocó como pareja Don Franklin E. Roosvelt. Sucedió con ese Presidente que le tocó bailar con la más fea: “La Recesión del ‘29” que causó un grave deterioro a la imagen Republicana. Roosvelt había sido Gobernador de Nueva York y provenía de círculos de la más alta sociedad americana, tanto en lo aristocrático como en lo económico. En su toma de posesión puso a temblar a muchos del gran capital norteamericano al declararse respetuoso y defensor, entre otros, de los territorios latinoamericanos.

@ap_penalosa

LA FE

20/05/2014

Algunas veces en mi vida he dudado de DIOS y lo que implica tener fe. A mi gusto no se tiene mucha o poca fe, se tiene fe y punto si creemos y asumimos que verdaderamente el CREADOR nos arropa, sea o no lo convoquemos.

Yo no busco a DIOS en las iglesias. Trato de despertar cada mañana a sabiendas de que DIOS está conmigo y eso me hace asimilar que solo no podré avanzar. Antes de cualquier cosa me dirijo al SEÑOR con humildad, consciente de la necesidad de requerir de su presencia en mi tratando de ser humilde. Los días pasan y al terminar mis jornadas y arribar a mi casa igual me recuerdo que todo lo positivo de mi andar se lo debo a ÉL, eso sí echándole de mi parte muchas ganas. Mi padre me decía con mucha sabiduría, “hijo, los éxitos que alcances siempre se los deberas a DIOS. Sé generoso, agradecido y antes de dormir aprende a darle las gracias. Por lo demás y con fe “tírate de a muertito”.

Se me ocurrió compartir lo anotado con Ustedes ahora que paso por ratos difíciles y luego de analizar las cosas con profundidad llegué a la conclusión de que un buen número de personas, incluido yo, de pronto somos volubles y buscamos a DIOS solo en momentos de problemas ¿Qué existe un solo DIOS? por supuesto. Pero a la vez estoy seguro que existen tantos dioses como cada quien imaginamos y sentimos igual a la par de huellas digitales todas distintas entre sí. Catolicos, protestantes, judíos, musulmanes, etc. conformamos una sola familia que DIOS bendice y respeta según el libre albedrío que nos otorgó.

Días difíciles pero con fe, que sé que DIOS me resolverá.

@ap_penalosa