Archive for 30/03/2015

83 PRESIDENTES EN LA HISTORIA DE MÉXICO ENTRE 1821 y 2012

30/03/2015

Ayer, dos reporteros me entrevistaron y debo confesar que la plática fue muy amena. Sin embargo de pronto se dio cierta tensión en uno de ellos cuando exclamó ¡tantos presidentes y qué del Mèxico de hoy! Aprovecho la oportunidad para saludarlos y agradecerles su atención.

Uno de ellos me decía “no Antonio, estás equivocado. El primer presidente mexicano fue Don Guadalupe Victoria”. Yo le contesté “ ¿y en donde dejas a Agustìn de Iturbide y a Pedro Celestino Negrete?” Pasé entonces a mostrarles la histografía (verla en mi página web) que me ha llevado casi tres semanas elaborar, invirtiendo en ella entre 12 y 14 horas diarias. Conforme la revisaban no daban crédito. El más excéptico de ellos fue el que de pronto al final denotó más interés. Observaba en sus facciones incredulidad, enojo, quizá tristeza, pero finalmente ante lo contundente no tuvo más remedio que reconocer lo que bien dicen los franceses con aquello de “muchos cocineros hacen mal la sopa”. El número de presidentes interinos es impresionante. Refleja lo pasional y la mezquindad de tantos seres humanos. El oportunismo, la avidez de poder. Actuaron como buitres a la caza de los despojos de presidentes constitucionales que quizá fueron honestos pero al final, o no pudieron con el paquete, o bien, simplemente fueron sujetos de intrigas y zancadillas. Traiciones, asesinatos, destierros, ideologías malentendidas, intereses al margen de la patria, etc. Mientras, como hoy mismo pasa, nuestra nación simplemente sumisa y observante de lo que alrededor sucede pero sin capacidad para opinar o actuar en razón de una ignorancia promovida por la Iglesia o por sistemas que bien saben que sin aquella malintencionada herramienta muchos mexicanos sustituirían el fanatismo por la reflexión y el enfrentamiento a la verdad. De ahì entonces, estoy seguro que empezaría a germinar una auténtica conciencia de nacionalidad que nos alejara de la simple posición de gentes pasivas, desinteresadas, aburridas y hasta frustradas. Yo les pregunté “ a ver, ¿Ustedes como reporteros de medios tan importantes se atreverían o les permitirían publicar lo que ahora les enseño con todos sus pelos y señales?” Su respuesta la encontré dubitativa. Esos mismos medios también están atrapados en el shhh, de eso no se hable porque me pueden vetar o hasta correr”. Luego vino algo que resultó más impactante, porque mi trabajo lo hice estableciendo un paralelismo que exhibiera qué sucedìa en el mundo mientras nuestra nación seguía o sigue en medio del obscurantismo. “Lo que me asusta, ”comenté, “ es que ahora mismo ya no estoy seguro sobre cuántos mexicanos, luego de tantas mentiras y manipulaciones, estén realmente dispuestos a enfrentarse con su realidad histórica. La dejadez se ha incrustado en un alto porcentaje de nuestro pueblo. La tendencia hacia lo extranjerizante cada día nos absorbe más. Estamos resignados a nuevas elecciones a las que los que asistan no sabrán por quién votar. Y si realmente se han preocupado por seguir y observar a los candidatos, seguramente ni acudirán a las urnas o irritados lo único que harán será anular boletas. Los que permanezcan en sus casas ese día de Julio, darán preferencia al futbol y a las reuniones con sus cuates, incluyendo las garnachas y hasta al perico como invitado de honor”. Grabaron todas mis declaraciones pero me dijeron que tendrían que editarlas. Yo, con toda mi paciencia y la mejor de mis voluntades les advertí “eso es lo que me duele de mi país. Pero gracias a mi página web, encuentro de todo el mundo mensajes que me manifiestan mucho interés en mis análisis y comentarios, sobretodo los que se publican en mis blogs. Pero cuando observo lo que muchos compatriotas opinan al respecto, solo en la forma de expresarse reflejan la gran tragedia que nos está acabando: LA FALTA DE EDUCACIÒN”. ¿Què próximo candidato, uno más, estará claro y capaz para entender y hacer las cosas como debe ser? Por lo pronto, seguro que ninguno de los futuros candidatos. Lo que significará que la ruta tortuosa de nuestra patria se hará cada vez más difícil, larga y por demás agotadora.

@ap_penalosa

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El TIEMPO

30/03/2015

Cuando el tiempo nos pide tiempo y no se lo damos, entonces se torna necio, refunfuña y termina por mandarnos a volar.
Yo podría convivir con la realeza en el mundo ostentándome como el “Rey de la Impaciencia” y ¡vaya que mis atuendos estarían plagados de condecoraciones! Sin embargo, creo que a mi arribo después de los honores oficiales, el resto de los soberanos terminarían evadiéndome (ja, ja…)

Hace ya algunos años, México vivía un presente muy gris y por lo mismo poco nítido. Cundía sobre la capital una nube apestosa, amarillenta, que se observaba desde un avión en toda su magnitud previo a aterrizar, que se llamaba Andrés Manuel López Obrador. Al internarnos en el aeropuerto el olor era insoportable y los ojos se irritaban al punto de lagrimear. Finalmente, afortunadamente aquel solito, solito, se desvaneció pero en su lugar quedó un bombero que nos prometía que limpiaría el ambiente y haría de nuestra patria un entorno respirable. Ni cumplió con su promesa y por contrario, tantos babotas mexicanos como yo nos decíamos al iniciar el nuevo sexenio que entonces corría “bueno, vamos a darle tiempo…” Resultado: como ha sucedido desde hace 50 años a la fecha, salvo en algunos ratos positivos todo está al revés y los olores amargos del 2006 ahora se han convertido en fétidos. Nuevamente “¡llegó el circo!”, “¡bravo, vamos a disfrutarlo!”, “¡viva, viva, viva….!” Y sí, las carpas nuevamente se instalan y van poco a poco apareciendo las nuevas ´personalidades que nos harán “disfrutar” el espectáculo. Se ven flacas, escuálidas, sus únicos ejercicios son jugando con las palabras, etc. Pero así como que de atletas, no dan ninguna apariencia. Entonces sí me molesté, busqué al tiempo y en serio que le reclamé “pinche baboso ¿no que tu tan sabio?” Me contestó: “baboso tu y los tuyos ¿qué hicieron mientras tanto para evitar que el mismo espectáculo se repitiera? ¿por qué son tan pacientes y no exigen que el tiempo que yo significo se aproveche? Anda, no me molestes y mejor hagan algo para que en tu país se de educación, agricultura y con ellos se rescate de la miseria y el abandono a los que bien podrían servir para sí mismos y además enriquecer a tu patria”. Me quedé helado y no supe que responder.
A ver: ¿qué resulta de darle tiempo al tiempo si mientras tanto no metemos las manos?

@ap_penalosa
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EL EGO Y NUEVAMENTE EL JUSTO MEDIO

27/03/2015

Algunos atacan ese concepto al extremo. Otros le dan prioridad. Es el resultado de una batalla en el interior de los seres humanos

Yo me pregunto ¿qué pasaría con un atleta que por falta de amor propio o confianza en sí mismo, saliera a una competencia sin convicción de que va a triunfar? Igual también reflexiono en torno a tantas gentes que por defender su imagen y ocultar sus miserias pretenden exhibirse como las mejores de entre las demás.

El ego juega con los seres humanos a manera de un espejo con dos cristales anversos. Uno muestra la figura alterada del que desea observarse como quisiera ser. Si es gordo y chaparro, demanda una imagen que lo denote delgado y alto. El lado contrario, refleja a personas de buen ver pero que por adolecer de autoestima se descubren achicadas y hasta a veces desagradables.

En el marco del justo medio, al ego debemos manejarlo como a un caballo brioso pura sangre que tiende a desbocarse y que si no se sabe controlar nos puede causar un accidente al punto de poner en riesgo la vida. En la equitación quien no sabe llevar al animal a pasos en cadencia, esto es, ritmo siempre igual pero mandando en previsión a otros que se deban esperar cuando se haga necesario aminorar la velocidad reduciendo el paso de galope a solo trote o contrariamente a de pronto acelerar y forzarlo al salto, fracasa. Es un ejercicio harto complicado, desgastante, muy peligroso pero para el sabedor fascinante. Esa misma cadencia en el plano de lo ecuestre puede ser un buen ejemplo para tratar de aplicar en el correr de nuestra vida. Si el ego nos desboca nos estrellamos, si por el contrario nos abandona, no avanzamos y siempre tendremos que resignarnos a la mediocridad por no alcanzar metas anheladas. Pero al ego, como al caballo, mejor administrarlo nosotros y cuidarnos mucho de que sea él quien nos domine.

Yo me debo preguntar ¿hasta qué punto gracias a mi ego he resultado valioso para mí mismo y los demás? o ¿hasta qué momento ese ego mal entendido me ha envanecido y ha terminando hasta afectando de paso a los que me rodean?

¿Y qué de ese ego que exhibe nuestra nación, falso, incongruente, débil y oportunista, cuando lo que anuncia en su historia oficial no coincide con la verdad, la realidad….?

@ap_penalosa
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LA HUMANIDAD ¿HUMANA O AMBICIOSA?

24/03/2015

Ayer por la noche, repasando antecedentes para mi segundo libro, reflexioné sobre la generosidad del que fuera uno de los mejores presidentes que México ha tenido: Don Lázaro Cárdenas del Río. También esa misma generosidad distingue al pueblo de México.
Debemos recordar con mucha tristeza el holocausto del que fueron víctimas tantos judíos que por ser “contaminantes” de una supuesta raza aria, fueron sujetos de horrendos asesinatos y martirios. Igual trato se aplicó a los retrasados mentales, a los homosexuales y en fin, a todos aquellos que estorbaban a las siniestras intenciones de Adolfo Hitler. Tampoco quedaron al margen de otra desgracia tantos y tantos republicanos españoles a los cuales nuestro país otorgó cobijo y comprensión. Estos, apenas son dos ejemplos de entre tantos más.

Oficialmente, México fue la única nación que manifestó su repudio a nivel internacional a la acción de los Nazis. Al resto del mundo lo que le preocupaba era más bien la intención expansionista de Alemania hasta alcanzar Rusia y luego de haberse hecho ya “dueña” de Polonia, ni siquiera la Iglesia por conducto de Pìo XII mostró su supuesta “influencia y caridad cristiana”. Todos eran intereses políticos ¿Cuántos estados del orbe se mostraron como una avestruz? Yo diría que la mayoría. Hoy nuestra nación de tanto pobrecito refugiado ha sido retribuida con creces. El esfuerzo, el trabajo de tantos extranjeros que han sabido valorar a nuestra patria, han sustituido la pereza y el adormilamiento de muchos de nuestros compatriotas.

@ap_penalosa
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MÁS SOBRE EL EXCURSIONISMO

23/03/2015

Cuando se observa antes de iniciar el camino la cumbre del cerro o la montaña que se pretende alcanzar, da la impresión de que estamos a un paso de llegar a ella ¡qué va! Se inicia el trayecto sobre una superficie plana, alegre, que muestra ríos que la atraviesan y mientras, el caminante siente sus ayudas (gorra, mochila, cantimplora, botas, etc.) a manera de implementos que lo distinguen y harían sujeto de desfilar con elegancia en una parada militar. Todos platicamos, nos reímos, bromeamos y bueno, “ya al rato llegamos ¡ja, ja, ja…!” Después la planicie termina y se convierte en suelo accidentado, hondonadas, subidas escarpadas, tramos resbalosos, olores agrios, etc. Inicia el silencio, empiezan a doler los pies, aparecen raspones y tanto que cargábamos se multiplica en peso y acabamos odiándolo. Bueno, hasta el agua que nos refrescaría se convierte en un estorbo. Esos con los que hacía un rato bromeábamos se convierten en nuestros mayores enemigos. “Órale baboso no te quedes atrás, mejor te hubieras guardado en tu casa disfrutando la TV…” Al interior pensamos en su mamá, su abuela y hasta en el perico que conserva en una jaula de su casa. Lo peor: esa pinche cumbre que se suponía tan cercana, o se vislumbra a la altura de ese trecho muy lejana y en ocasiones hasta decide no dejarse ver. Y sí, a veces uno concluye “¿en qué lío me vine a meter?” Decidimos tomar un descanso y todos por separado nos empeñamos en recuperar fuerzas. Aspiramos con profundidad aunque no falta quien decide regresar porque ya no tiene fuerza. Algunos, aún sabiendo que falta lo más difícil, exhiben su amor propio, prosiguen callados, pero en forma individual. Ya no comparten nada con los camaradas ¡Y cuidado que haga presencia la enemiga ampolla! Si nos quitamos los zapatos y la descubrimos surge el terror, la idea del “mejor lanzar la toalla” ¡Qué distantes se imaginan la tina del baño de la casa y el agua calientita! El objetivo se empieza de nuevo a percibir y resurge el buen ánimo. Renace la conversación y el espíritu de solidaridad. Ya a 20 o 30 metros está finalmente a la vista el punto tan ansiado pero se teme que será imposible arribar al mismo, las energías no dan para más. ¡Puff! finalmente alcanzada la meta todo es alegría. Se permanece en el lugar el tiempo suficiente para comer y disfrutar un panorama que es en ese momento propiedad privada para los conquistadores. El retorno es rápido, fácil. Claro, una cosa es ascender y otra muy distinta bajar. Queda entonces la evocación de algo digno para comentar.

Todo lo descrito se asemeja mucho a la experiencia de escribir un libro. Más cuando alguien se hace el propósito de aclarar la verdad respecto a la historia de México. Muy dificil superar la orografía significada en la persona de la historia oficial.

@ap_penalosa
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EL SUFRIMIENTO SABIO CONSEJERO

14/03/2015

¡Cómo somos pendejos los seres humanos! Nos gusta sufrir y la mayoría de las veces por lo que no vale la pena ¡Ay, cómo sufro por el México de hoy, tan grato que era antes! Si Chucha ¿y tú qué hiciste para que eso no ocurriera? ¡Ay, cómo sufro ahora que estoy solo! ¡Ay, qué lástima que voté por el inepto de Peña Nieto. Si le hubiera hecho caso al Peje…! Y yo también, San Idiota, “¡Ay, por qué me lancé a escribir un libro en detrimento de mi tiempo y mis ahorros. Mejor me hubiera ido de hippie con mi Góngolo a Zipolite!” Si esos sufrimientos fueron para crecer entonces ¿por qué no hacernos amigos de ellos para que nos sigan enseñando? Si por el contrario, efectivamente nos dañaron, bueno pongámoslos en un costal, los quemamos y hasta disfrutamos viendo cómo se consumen. Risa nos causaría y nos acercaríamos a la cama a dormir rico y tranquilitos.

Lo que en realidad nos pasa es que somos cobardes y amigos de la autocompasión. Además, la soberbia pesa mucho sobre nuestras espaldas a tal grado, que no sabemos o nos negamos a comprender a quienes nos rodean y aceptan como somos, a los que nos han amado y luego además hasta terminamos vilipendiando, simple y sencillamente porque también entre otras cosas nos hicieron sufrir. Es humano ¿no? “Quien mucho te quiere te hará sufrir…”, sabia reflexión. Yo agregaría: “si no sabes sufrir o tienes miedo a ello, busca un lugar que te abrigue como ermitaño…”.

Yo creo que el sufrimiento que vale la pena es aquel que estamos dispuestos a enfrentar y a saber capitalizar. Lo demás, son pitos y flautas.

@ap_penalosa
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LA TRISTEZA

14/03/2015

No me cabe duda que los seres humanos nos comportamos a menudo como tantos niños que guardan en sus closets todo tipo de juguetes. Los más recientes ya les resultan aburridos porque cuando apenas los recibieron fue tanto el uso que hicieron de ellos que de pronto quedaron hartos y los mandaron al rincón castigados. Luego retoman alguno que en su momento resultó buen compañero y al reconocerlo y recordarlo lo vuelven a arropar sin tener bien en cuenta que mientras estuvo rezagado se oxidó, sus baterías le causaron corrosión y por lo mismo deciden mandarlo al basurero quedando solo de él una especie de grato recuerdo pero al mismo tiempo cierto resentimiento y desenfado. Según su dueño, le falló.

Pasa derivado de lo anterior que entonces esa persona se dice estar sola y triste porque piensa que lo que en su momento le causò satisfacción ya no “le atrae” como debiera y simplemente se deshace de ello, lo arroja a la basura y resultado: lo que tiene valor y sigue siendo útil, sustituyó a lo arrumbado pero sentenciado a lo mismo que al segundo, y éste, posiblemente o será convertido en chatarra o alguien se decida a rescatarlo, renovarlo, cuidarlo, disfrutarlo y valorarlo.

A mì me sucede que cuando voy a prescindir de algo que en su momento tanto disfruté pero que por razones distintas debo desprenderme del mismo, siento mucha tristeza. Me causa un sentimiento de culpa y hasta me hace pensar que solo lo manipulé a mi antojo acorde a mis necesidades. Un sweeter, zapatos, sacos, camisas, etc. Estuve en Europa y quedé sorprendido y maravillado en una tienda donde se exhibían muñecas muy viejas pero con todo amor y ternura hubo quien las rescató y con gran orgullo las volvió a mostrar para su venta. Estoy seguro que la señora al entregarla a un nuevo dueño a cambio de un buen dinero, sentía en el fondo una gran melancolía. Y es que creo que también los juguetes sienten.

Triste ver la capacidad del hombre para destruir. Pero igual cuánto asusta a veces su capacidad para reconstruir lo que antes le estorbaba por ser vìctima de su avidez por el poder y la vanidad. La tristeza es una emoción que nos hace recapacitar en que un dìa somos útiles y otro estorbamos. Hace sufrir mucho.

@ap_penalosa
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