Archive for 31/07/2016

El dejar de fumar es camino de valientes

31/07/2016

A este día ha pasado un poco más de 1 mes, tiempo en el cual he dejado de fumar. Vivir la aventura requiere de especial valor.

Después de 50 años de ser esclavo del cigarro y a la vista de los problemas de salud que ello me ha causado, debo confesar que hoy día me siento inmerso en un infierno luego de decidir dejar de fumar de un solo golpe. La presión de los doctores así como la de mis seres queridos que se interesan en mí, me hacen sentir en una celda que lejos de darme abrigo, se ensaña de manera tal al punto de sentirme preso por un enemigo, en este caso la nicotina, que cobra mi abandono viéndome sufrir.

Injustamente me rebelo y enojo de sobremanera con aquellos que muestran cariño por mi persona, pero que en la práctica me hacen imaginar que su real intención es la de hacerme sentir mal. Surge entonces también la irritabilidad y con eso la falta de comprensión y agradecimiento a favor de tantos que me rodean.

La falta de nicotina proveniente del cigarro se asemeja a la figura de una amante que siempre me procuró y me hizo sentir feliz. Pero luego de enfrentar el mal que me causó, aún amándola, debo prescindir de ella. Es tan drástico como decir que fue tanto el tiempo en que convivimos que resulta necio que la relación se acabe.

De antemano casi puedo aseverar poniendo como ejemplo mi caso, que es imposible desprenderse de ese vicio si no media un seguimiento médico. Los medicamentos que se hacen necesarios están orientados a cuidar que nuestro corazón no se dañe debido a la ansiedad que surge durante el tiempo de abstinencia, misma que va acompañada de otros malestares como la sudoración, el frío, la tristeza y por supuesto la falta de sueño y oxígeno.

También juega papel preponderante la Psiquiatría. De esta última derivan también medicamentos pero en este caso orientados a coadyuvar a favor del alcance de un estado de tranquilidad que adormezcan los ciclos de ansiedad y desesperación antes descritos.
Eso sí, me consuela el darme cuenta que si ya logré dominar el vicio durante más de 30 días, es de suponer que en los meses subsecuentes, el sufrimiento que he sobrevivido tenderá poco a poco a mitigarse. Los doctores me auguran que en la práctica la superación total de las molestias se dará luego de un período de no más de 6 meses.

Me pesa mucho el que debido a este paso que estoy dando me haya visto en la necesidad de suspender por un rato mis continuas publicaciones por conducto de mi página web y de la revista Blasting News. Pero y bueno, haciendo prioridades y si quiero alargar mi vida, debo de estar consciente que condición sin equa non, por el momento hace urgente superar obstáculos y seguir adelante en la búsqueda del objetivo anotado.

Espero que lo antes escrito motive a mis lectores fumadores a reflexionar. Por dicha razón les regalo mi experiencia. No pretendo ser puritano ni tampoco ilógico al justificar a tantos que nos consideran una especie de animales. Un buen ejemplo de esto lo dan los aeropuertos casi todos, los cuales lejos de actuar con comprensión a favor de los que fuman, terminan relegándolos a auténticos basureros en los cuales en cualquier época del año significan un espacio antes de ingresar al lugar a fin de que puedan satisfacer su necesidad.

Hagamos un esfuerzo en bien de nuestra salud. Digámosle adiós al tabaco. Cuesta un chingo y dos montones pero bien vale la pena.

@ap_penalosa
A este día ha pasado un poco más de 1 mes, tiempo en el cual he dejado de fumar. Vivir la aventura requiere de especial valor.

Después de 50 años de ser esclavo del cigarro y a la vista de los problemas de salud que ello me ha causado, debo confesar que hoy día me siento inmerso en un infierno luego de decidir dejar de fumar de un solo golpe. La presión de los doctores así como la de mis seres queridos que se interesan en mí, me hacen sentir en una celda que lejos de darme abrigo, se ensaña de manera tal al punto de sentirme preso por un enemigo, en este caso la nicotina, que cobra mi abandono viéndome sufrir.

Injustamente me rebelo y enojo de sobremanera con aquellos que muestran cariño por mi persona, pero que en la práctica me hacen imaginar que su real intención es la de hacerme sentir mal. Surge entonces también la irritabilidad y con eso la falta de comprensión y agradecimiento a favor de tantos que me rodean.

La falta de nicotina proveniente del cigarro se asemeja a la figura de una amante que siempre me procuró y me hizo sentir feliz. Pero luego de enfrentar el mal que me causó, aún amándola, debo prescindir de ella. Es tan drástico como decir que fue tanto el tiempo en que convivimos que resulta necio que la relación se acabe.

De antemano casi puedo aseverar poniendo como ejemplo mi caso, que es imposible desprenderse de ese vicio si no media un seguimiento médico. Los medicamentos que se hacen necesarios están orientados a cuidar que nuestro corazón no se dañe debido a la ansiedad que surge durante el tiempo de abstinencia, misma que va acompañada de otros malestares como la sudoración, el frío, la tristeza y por supuesto la falta de sueño y oxígeno.

También juega papel preponderante la Psiquiatría. De esta última derivan también medicamentos pero en este caso orientados a coadyuvar a favor del alcance de un estado de tranquilidad que adormezcan los ciclos de ansiedad y desesperación antes descritos.
Eso sí, me consuela el darme cuenta que si ya logré dominar el vicio durante más de 30 días, es de suponer que en los meses subsecuentes, el sufrimiento que he sobrevivido tenderá poco a poco a mitigarse. Los doctores me auguran que en la práctica la superación total de las molestias se dará luego de un período de no más de 6 meses.

Me pesa mucho el que debido a este paso que estoy dando me haya visto en la necesidad de suspender por un rato mis continuas publicaciones por conducto de mi página web y de la revista Blasting News. Pero y bueno, haciendo prioridades y si quiero alargar mi vida, debo de estar consciente que condición sin equa non, por el momento hace urgente superar obstáculos y seguir adelante en la búsqueda del objetivo anotado.

Espero que lo antes escrito motive a mis lectores fumadores a reflexionar. Por dicha razón les regalo mi experiencia. No pretendo ser puritano ni tampoco ilógico al justificar a tantos que nos consideran una especie de animales. Un buen ejemplo de esto lo dan los aeropuertos casi todos, los cuales lejos de actuar con comprensión a favor de los que fuman, terminan relegándolos a auténticos basureros en los cuales en cualquier época del año significan un espacio antes de ingresar al lugar a fin de que puedan satisfacer su necesidad.

Hagamos un esfuerzo en bien de nuestra salud. Digámosle adiós al tabaco. Cuesta un chingo y dos montones pero bien vale la pena.

@ap_penalosa

Un definitivo “prohibido fumar” para sí mismo

20/07/2016

Luego de 2 meses en los cuales por motivos de salud me vi obligado a dejar de publicar, en esta fecha retomo mi actividad de escritor.

Todo comenzó cuando a principios del mes de mayo en que la contaminación nos atacó en extremo, atribuía a la calidad del aire en el D.F. la razón de mis malestares. He sido fumador desde hace 50 años, enemigo de tomar en cuenta las continuas recomendaciones de abandonar dicho hábito. Hubo necesidad de internarme en el hospital en el cual me hicieron estudios en detalle. Los resultados de los análisis de mi estado de salud hasta antes de ser recluido en la sección de Neumología no mostraban situaciones irregulares.

De entre tantos estudios realizados, en la última sección anotada se procedió a evaluar el estado de mis pulmones. Luego de varios ejercicios simplemente se me preguntó “¿fuma Usted y desde cuándo…?”. Cuento con casi 70 años de edad y en mi interior me sentí como un delincuente que había confesado un delito grave: “casi desde hace 50 años en términos de una cajetilla diaria promedio…”. Las pruebas de esfuerzo realizadas mostraron que mis pulmones estaban desgastados por encima de lo normal en proporción a mi edad, lo cual exigía hacer a un lado de un solo golpe el hábito anotado.

Me armé de valor y decidí en ese mismo instante apartarme de los cigarrillos. Cosa que se dice fácil pero cuando se lleva a la práctica se convierte en un infierno. Y es que sí, como me explicaron los doctores, el quitarle de pronto al cuerpo un alimento al que se le ha acostumbrado, el mismo se resiste y lo reclama. A ese proceso se le llama “abstinencia” y según la opinión médica, antes de que desaparezca paulatinamente, conlleva un promedio de aproximadamente 180 días.

Ahora mismo, escribiendo este artículo me viene a la mente el recuerdo de intermedios entre párrafo y párrafo para disfrutar el sabor y el olor del tabaco. En momentos siento mi cara sudorosa, mis manos temblorosas a más de una sensación de intenso frío.
Los miembros del cuerpo médico que me atienden además de ser por demás capaces, me atienden con mucho afecto pero de manera estricta. Traté de encontrar por respuesta un sí a la alternativa de que se me autorizara fumar por lo menos un cigarrillo al día, pero no hubo manera de convencerlos. En cambio me recetan medicamentos y alimentos que aumentan mi apetito. Percibo con más intensidad su sabor y olor, controlan mi irritabilidad, duermo mis 8 horas diarias en un marco de paz, elimino los gastos consecuentes de las compras de las cajetillas que los contienen, etc.

Deseo compartir con mis amigos y seguidores esta experiencia. Advierto que no soy puritano. Amo mi existencia y trato de extenderla en la medida de lo posible con calidad de vida y sin depender de ayudas.

Cada persona es dueña de su cuerpo y se debe respetar. Úsenlo, disfrútenlo, pero no se expongan a sufrir un enfisema pulmonar que afectará en mucho su vida convirtiéndolos en un estorbo y sufrimiento para aquellos que nos aman y nos rodean.

@ap_penalosa