CÁRDENAS SE LANZA DE LLENO CONTRA CALLES

Recuerdo conversaciones con mi padre cuando hablábamos en relación a lo delicado que es tomar una decisión. Como ya lo había mencionado antes, él me decía que previo a hacerlo, era importante reflexionarla, sopesarla evaluando con todo cuidado pros y contras. Pero eso sí, a la hora de decidirse la persona, ya fuera a favor o en contra de la misma, imposible dar marcha atrás, aunque a la postre resultara una decisión equivocada. Agregaba también, él que no era amigo de las palabrotas, el término “cojones”.

Muchos pensaban que Calles ya había mostrado bandera blanca de rendición y que permanecería fuera de México finalmente resignado. Estaban equivocados. En la filosofía militar, una guerra no termina hasta que no se elimina definitivamente a aquel que encabezaba al enemigo, caso Hussein. Don Lázaro sabía que era obligación acabar de una vez por todas con el aparato Callista. Procedió, entre otras cosas, a declarar ilegal la elección de uno de sus hijos, Plutarco, como Gobernador del estado de Nuevo León. Así siguió con el resto de los Gobernadores pertenecientes a las filas de don Plutarco. En cuanto al ambiente militar, se cuidó mucho de hacerse enterar de los planes de los jefes militares seguidores de Calles.

Era tal su vehemencia a acabar de raíz con todo el aparato del Maximato que no descartaba, en caso de insistencia de Calles, exhibirlo ante la opinión pública como lo que realmente era, acusándolo hasta de sedición y con eso llevarlo a la cárcel por el resto de sus días. Su muy cercano amigo y confidente, el General Francisco Mújica quien ocupaba el cargo de Secretario de Comunicaciones, ante la postura del General Cárdenas expresó su satisfacción en el sentido de que por fin quedaría consolidada la Constitución del ’17. Él había sido en aquellas épocas uno de los diputados constituyentes redactores del Artículo 27. Así las cosas, el siguiente paso significaría el envió al Congreso de la Unión de la iniciativa de la Ley Expropiatoria de la Industria Petrolera. Ésta, de manera muy discreta, ya había sido firmada por el Presidente Cárdenas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *