CALLES SUMISO A USA

La falta de un Tratado de Bucareli formal y por escrito, hacía que las famosas relaciones de amistad entre México y Estados Unidos estuvieran en el aire y era preciso hacerlas aterrizar para que adquirieran carácter legal. Mientras eso no sucediera, según Sheffield, el gobierno mexicano hacía suponer a su gobierno que habrían revocaciones que darían al traste con lo ya avanzado. Eso podría significar por parte de su gobierno, una nueva acción que pudiera provocar nuevamente el rompimiento de relaciones diplomáticas, derivado de una acción en detrimento de los intereses de personas y empresas norteamericanas estacionadas en México. Terminó condicionando el apoyo del gobierno estadounidense a que el mexicano cumpliera con los compromisos ya pactados mas no oficializados. De esta primera conversación quedó plasmada la posibilidad potencial de un nuevo y serio conflicto entre México y Estados Unidos.

Cuando recuerdo aquella definición de “Veneros del Diablo” que Ramón López Velarde asignó al petróleo en su poema Suave Patria, llego a la conclusión de cuán cierta y sabia resulta. Tomando un cafecín y viendo mi Plaza de la Conchita en Coyoacán, de pronto hice una especie de símil en relación a una familia pobre que teniendo todo, al mismo tiempo carecía de acceso a nada. Imaginemos que para un 24 de diciembre, esa familia se esmera y echa mano de todos sus recursos para dar cabida a invitados y que compartan con ellos todo lo que incluye esa tradicional cena y que además no es del todo barata. El pavo, el bacalao, los romeritos, el lechón, los vinos, etc., vienen a significar un desembolso extraordinario. Pero luego resulta que los invitados, además de hartarse de engullir todo lo puesto en la mesa, dejan nada para los anfitriones y terminan largándose sin ni siquiera dar las gracias. ¡Ah, pero eso sí!: “Nos vemos pa’la próxima navidad y más te vale que mejores el menú y lo hagas más espléndido porque traeremos a nuevas amistades”. Pinches gringos de mierda. De verdad ¡cómo nos habían explotado y denigrado! Pero además ¡cuánto tiempo llevábamos dejándonos! Calles se fue a fondo. No sólo echó por tierra los compromisos adquiridos por el gobierno anterior, sino que también decidió entrarle ahora sí al tema de la tenencia de la tierra y a ponerle un “hasta aquí” a la poderosa Iglesia, que muy entre las hierbas serpenteaba para de pronto surgir e inyectar su veneno mortal.

@ap_penalosa

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