CÁRDENAS INSPIRADOR DE DEMAGOGIAS

Toda la obra Cardenista representaba en aquel momento el verdadero paso de México a la modernidad. Desafortunadamente dicha obra terminó muchas veces no sujeta de una dinamización. Todo es perfectible pero además en su proceso debe ser algo que se ajuste a las nuevas circunstancias. Si Cárdenas se hubiera perpetuado por ser inmortal, supuesto ridículo, bien se habría cuidado de ir moldeando el resultado de sus esfuerzos acorde con las décadas subsecuentes. Hubieron Presidentes en México que supieron interpretar, valorar y engrandecer la labor de Cárdenas. Pero tampoco faltaron personajes que hicieron mal uso de tanto esfuerzo y solamente lo utilizaron para aplicar la demagogia que tanto daño ha causado en nuestro país.

Echeverría fue un buen ejemplo. Exaltaba la labor de Cárdenas y la ponía como modelo, pero en su actuar contravenía cada vez lo que Cárdenas había planteado como objetivos. Hacía arreglos en lo obscurito para hacerse del apoyo de aquéllos que le convenían, entre otros de un Sindicato Petrolero que terminó como ejemplo de una corrupción exagerada. Con la bandera Cardenista, colocaba a su alrededor a agrupaciones que le limpiaran los zapatos, ya fueran obreras y campesinas, igual de corruptas como el primero. Se valió de la Confederación Nacional de Obreros y Campesinos (CNOP), para adelantarse al Presidente Díaz Ordaz, con un madruguete que no permitió a la Confederación Nacional de Trabajadores (CTM), presentar al mejor considerado en su momento por quienes se entienden como las “bases”.

Muchas veces se utilizó en la etapa Echeverrista el nombre de Lázaro Cárdenas para confundir a la gente ignorante y Echeverría pretendía ridículamente exhibirse tan socialista como aquel, sin tener una verdadera idea de lo que implica realmente un socialismo de avanzada. Echeverría como Ávila Puig, ansiaba hacerse notar como el Mesías, el líder del mundo. Pretendió alcanzar la Secretaria de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), a base de discursos largos, estúpidos y hasta nauseabundos que hacían que los oyentes abandonaran poco a poco la sala hasta dejarlo prácticamente solo, sin que él mismo se diera cuenta. Se refería a veces a personajes creyéndolo oportuno como a Zapata, Villa, Carranza, Obregón, Calles, Cárdenas, etc. Sentía que con eso movía a su público a su antojo. Estaba loco.

@ap_penalosa

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