CARTA A LA INSTITUCIÓN PRESIDENCIAL

México, D.F. 25 de Abril, 2013
Señor Licenciado
ENRIQUE PEÑA NIETO
Presidente Constitucional de Los Estados Unidos Mexicanos
Presente

Respetable Señor Presidente:

Cabe recordarle que es Usted como muchos mexicanos, un empleado más. En el año 2012 se tomó a bien contratársele para desempeñar el cargo como primer magistrado de nuestro país hasta el año 2018, en base al análisis de su curricula y de sus propios planteamientos esgrimidos a lo largo de su campaña para ese efecto.

A esta fecha luego de tomar posesión, apenas se suma un transcurso de cinco meses y encuentro que sus resultados no son satisfactorios, al punto que nuestra nación vive un estado de serios conflictos y no obstante la gravedad de los mismos, no noto de su parte sensibilidad ni acción inmediata para proceder a remediarlos. Lejos de eso, las cosas empeoran y temo que en el país se generalice un estado de total ingobernabilidad. Casos como los que se suscitan en los estados de Guerrero, Oaxaca, Michoacán, en adición a la preocupante agresión de que es víctima la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM, hacen URGENTE que su gobierno tome acciones concretas y radicales, que Usted posponga viajes como el realizado a Perú u otros, para mejor cocentrase en lo prioritario y evitar así una tragedia que pudiera cundir a lo largo de todo nuestro territorio.

Respecto a sus colaboradores y gobernadores, encuentro que algunos brillan por su ausencia. Me dán la impresión de ser ignorantes, por lo mismo incapaces y hasta cobardes al rehuír las obligaciones derivadas de las posiciones en que se les ubicó. Particular mi observación en torno a sus secretarios de Educación, Gobernación, los Gobernadores de Guerrero y Oaxaca, así como encargados de mantener el órden.

Cabe señalar que en México desde su independencia alcanzada en 1821, jamás ha quedado establecida una plataforma educacional formal y oficial que beneficie al cien por ciento de nuestra población. Desde el año anotado y hasta el arribo del General Lázaro Cárdenas del Río, nuestra patria fue solo testigo de ansias de poder, guerras, traiciones, asesinatos, sangre, miseria y muchas vergüenzas más que no dieron cabida al establecimiento de bases que sustenten EDUCACIÓN DE CALIDAD y derivado de ello CONCIENCIA DE NACIÓN. Si bien se hicieron grandes esfuerzos entre los periodos Cárdenas hasta Díaz Ordaz, con la llegada de Luis Echeverría Álvarez quedó sembrada la semilla de un populismo que a la fecha cada día nos atrapa más y nos desquicia. De manera que el término REFORMA EDUCATIVA suena solo a demagogia. Mejor en lugar de reformar, bien podría imaginarse el término FORMAR.

Señor presidente, mis compatriotas y el que suscribe estamos por demás inquietos por lo que pueda suceder en los próximos días. Espero tome nota de lo antes expresado y haga que retorne la paz y el bienestar a un pueblo que lo observa y que está constituido por más de 100 millónes de habitantes.

Atentamente

Lic. Antonio P. Peñalosa Ávila

@ap_penalosa
http://www.antoniopatriciopeñalosa.com/

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