DIOS EN LA HISTORIA DE ELBA

Yo si sé que pasó.

Ya había comentado que tengo buena amistad con el CREADOR. Cuento con su teléfono directo, celular, correo electrónico, etc. pero procuro no ser encimoso sobre todo ahora que veo tiene tantos problemas alrededor de lo que pasa en nuestro planeta. La renuncia papal lo tiene de cabeza, mi libro y detractores, el regreso de Berlusconi, Chávez pretendiendo la inmortalidad a huevo, etc. Y ahora para rematar el tema Elba Esther Gordillo.

Ayer por la mañana hablé con San Pedro solo para saludarlo y preguntarle si todo marchaba bien en su oficina. Lo noté de mal humor y medio nervioso, por lo mismo acorté discretamente la plática y le expresé “bueno mi Peter, no te quito el tiempo y ya luego con más calma platicamos…” “No, no espera” me reviró “te tengo una que es una bomba. Salió el PATRÓN a tu tierra, va con muy bajo perfil al Cónclave en el Vaticano pero antes hizo una escala en San Diego y ¡pum! sin decir agua va se hizo presente en la casa de Elba Esther ¿Sabes a quien me refiero, sí?” Le contesté “por supuesto”. “Bueno mira, escucha la grabación que sacamos desde aquí de la entrevista y mientras me voy a preparar un café…”

Esto escuché: “a ver hijita ¿así como que te sorprendí o no?” Contestó una vocecita “¡pus sí diosito, la neta hasta me asustaste!” “¡Qué te voy a asustar babosa. La que causa pavor cuando te observamos eres tú! Díme ¿qué es todo ese montón de maletas? ¿A dónde vas? Me da la impresión que pretendes dar la vuelta al mundo en 180 días y por eso tanto tiliche”. Contestó aquella “¡no mi señor! solo vine a hacer unas compritas de rapidito porque quiero estar presentable en Guadalajara durante una reunión con los miembros de mi sindicato. Por cierto, me quedé bien bruja porque ¡ay! los precios aquí en USA también van pa’arriba en serio”. Se dio un silencio y de pronto le salió a DIOS del alma un “¿sabes qué? ¡ya me tienes hasta la madre pinche badajo de campana de catedral! ¡Uf! ¿a qué huele? ¿Compritas o comprotas? ¡Es el colmo, no tienes llenadera! ¿De donde sacaste tanta lana para pagar toda esa bola de fregaderas?” Soltó la muy cínica “de mis ahorritos diosito, mira, por esta” Nuevamente silencio y luego “bueno mi chiquita, ni hablar, además de burra eres terca como mula, no escribiste 500 veces palabras que te indiqué para que corrigieras tu ortografía, sigues en la prepotencia, no reflexionas en relación a tu edad y bueno ¿qué le vamos a hacer? Ánda pues, ya no te quito tiempo, regresa a tu terruño, espero arribes sin novedad y que todo salga bien en tu junta. Eso sí, te lo advierto: si luego te pasa algo ¡ya no me vengas con bu, bu, bu…échame una mano señor porque te voy a mandar a la chingada ¿entiendes…? Bueno, salgo ya porque me espera avión comercial ¿entiendes? comercial para seguir a Roma” “Sí papá dios, no te preocupes, te juro que ya voy a ser buenita…” Al final solo escuché un ¡je, je..” pero no distinguí de quien de los dos provino.

Regresó San Pedro, retomó el auricular, nos despedimos y bueno, por la noche al regresar a casa mi hermana estaba pegada como calcomanía a la TV y me anunció “¿qué crees?” Le contesté “éjele, esa ya me la sabía. Meriendo y me voy a dormir….” ¡Ja, ja…! la exclusíva me la dieron a mí y no ando de hablador.

@ap_penalosa
http://www.antoniopatriciopeñalosa.com/

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