EL EGO Y NUEVAMENTE EL JUSTO MEDIO

Algunos atacan ese concepto al extremo. Otros le dan prioridad. Es el resultado de una batalla en el interior de los seres humanos

Yo me pregunto ¿qué pasaría con un atleta que por falta de amor propio o confianza en sí mismo, saliera a una competencia sin convicción de que va a triunfar? Igual también reflexiono en torno a tantas gentes que por defender su imagen y ocultar sus miserias pretenden exhibirse como las mejores de entre las demás.

El ego juega con los seres humanos a manera de un espejo con dos cristales anversos. Uno muestra la figura alterada del que desea observarse como quisiera ser. Si es gordo y chaparro, demanda una imagen que lo denote delgado y alto. El lado contrario, refleja a personas de buen ver pero que por adolecer de autoestima se descubren achicadas y hasta a veces desagradables.

En el marco del justo medio, al ego debemos manejarlo como a un caballo brioso pura sangre que tiende a desbocarse y que si no se sabe controlar nos puede causar un accidente al punto de poner en riesgo la vida. En la equitación quien no sabe llevar al animal a pasos en cadencia, esto es, ritmo siempre igual pero mandando en previsión a otros que se deban esperar cuando se haga necesario aminorar la velocidad reduciendo el paso de galope a solo trote o contrariamente a de pronto acelerar y forzarlo al salto, fracasa. Es un ejercicio harto complicado, desgastante, muy peligroso pero para el sabedor fascinante. Esa misma cadencia en el plano de lo ecuestre puede ser un buen ejemplo para tratar de aplicar en el correr de nuestra vida. Si el ego nos desboca nos estrellamos, si por el contrario nos abandona, no avanzamos y siempre tendremos que resignarnos a la mediocridad por no alcanzar metas anheladas. Pero al ego, como al caballo, mejor administrarlo nosotros y cuidarnos mucho de que sea él quien nos domine.

Yo me debo preguntar ¿hasta qué punto gracias a mi ego he resultado valioso para mí mismo y los demás? o ¿hasta qué momento ese ego mal entendido me ha envanecido y ha terminando hasta afectando de paso a los que me rodean?

¿Y qué de ese ego que exhibe nuestra nación, falso, incongruente, débil y oportunista, cuando lo que anuncia en su historia oficial no coincide con la verdad, la realidad….?

@ap_penalosa
http://www.antoniopatriciopeñalosa.com/

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