EL SUFRIMIENTO SABIO CONSEJERO

¡Cómo somos pendejos los seres humanos! Nos gusta sufrir y la mayoría de las veces por lo que no vale la pena ¡Ay, cómo sufro por el México de hoy, tan grato que era antes! Si Chucha ¿y tú qué hiciste para que eso no ocurriera? ¡Ay, cómo sufro ahora que estoy solo! ¡Ay, qué lástima que voté por el inepto de Peña Nieto. Si le hubiera hecho caso al Peje…! Y yo también, San Idiota, “¡Ay, por qué me lancé a escribir un libro en detrimento de mi tiempo y mis ahorros. Mejor me hubiera ido de hippie con mi Góngolo a Zipolite!” Si esos sufrimientos fueron para crecer entonces ¿por qué no hacernos amigos de ellos para que nos sigan enseñando? Si por el contrario, efectivamente nos dañaron, bueno pongámoslos en un costal, los quemamos y hasta disfrutamos viendo cómo se consumen. Risa nos causaría y nos acercaríamos a la cama a dormir rico y tranquilitos.

Lo que en realidad nos pasa es que somos cobardes y amigos de la autocompasión. Además, la soberbia pesa mucho sobre nuestras espaldas a tal grado, que no sabemos o nos negamos a comprender a quienes nos rodean y aceptan como somos, a los que nos han amado y luego además hasta terminamos vilipendiando, simple y sencillamente porque también entre otras cosas nos hicieron sufrir. Es humano ¿no? “Quien mucho te quiere te hará sufrir…”, sabia reflexión. Yo agregaría: “si no sabes sufrir o tienes miedo a ello, busca un lugar que te abrigue como ermitaño…”.

Yo creo que el sufrimiento que vale la pena es aquel que estamos dispuestos a enfrentar y a saber capitalizar. Lo demás, son pitos y flautas.

@ap_penalosa
http://www.antoniopatriciopeñalosa.com/

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