ELECCIONES EN MÉXICO 2018-2024 ¿PARTE AGUAS?

Hoy día nuestro país se encuentra en un momento crucial al cual nunca se había enfrentado. A partir del gobierno de Ávila Camacho en las décadas de los ‘40 y hasta Ernesto Zedillo quien culminara su periodo a finales del año 2000, la sociedad que conformamos veía y sentía las elecciones presidenciales como un capítulo repetitivo que los mexicanos observaban cada vez como un circo sexenal adicional a los que los espectadores ya estaban acostumbrados. A partir del nacimiento de PRI y a sabiendas que no tenía contrincante, los cambios de gobierno hacían sentir a los votantes interesados en política que no había algo más que hacer.

Actualmente el panorama es distinto. Con la salida de Zedillo enarbolando al PRI y luego la llegada de Vicente Fox avalado por el PAN, por primera vez en nuestra historia México tuvo la oportunidad de abrirse por primera ocasión a un espacio que diera cabida a la democracia. En mi opinión los dos gobiernos panistas encabezado por Vicente Fox y después seguido por un Felipe Calderón por demás ineficiente, solo dejaron un pésimo recuerdo que nos hizo ver que de nada sirve la democracia a falta de educación de calidad masiva que de por resultado conciencia de nación. Paralelamente por vez primera los grupos que se dicen ser de izquierda agrupados en el PRD y encabezados por Andrés Manuel López Obrador estuvieron muy cerca en el año 2006 de hacerse de la presidencia en un marco de desorden y violencia que en mucho dañó a nuestro país.

En el actual sexenio la situación se ve más complicada derivada de tantos tropiezos por la presencia de un presidente joven, inmaduro e incapaz para haber brindado un panorama de auténtico crecimiento, desarrollo, honestidad, seguridad y más a favor de la nación. Su nombre: Enrique Peña Nieto a mi juicio el peor enemigo del país y al interior de su propio partido, al punto que de su institución política, PRI, no se dio la existencia de un sucesor confiable. De ahí entonces la necesidad de buscar a un candidato ajeno a dicho partido de nombre José Antonio Meade, persona de la cual se dice que por su preparación, sensibilidad y honestidad podría sacar, en caso de ganar, al buey de la barranca, pero advirtiendo que si al día de hoy se llevaran a cabo las elecciones, muy probablemente el ganador por el nuevo partido político conocido como MORENA sería por mucho Andrés Manuel López Obrador.

Del resto de los partidos políticos potenciales, PAN, PRD, NUEVA ALIANZA, etc. y candidatos independientes, no sumamos uno y si en cambio representan una enorme erogación de dinero que bien nos hubiera podido servir para ayudar a tantas gentes afectadas por las inclemencias de la naturaleza y también para darle un respiro a las necesidades de la educación.

Y bueno, ahora habremos de ver qué sucede a lo largo de 6 meses reservados para campañas políticas de cada uno de los aspirantes deseosos de triunfar.

Tengo la impresión que en el corto plazo antes anotado, México será un hervidero que entre otras cosas requerirá una atención cada vez más urgente para dar cabida a todo aquello que de paso a la continuidad de un proceso que signifique la estabilidad necesaria en la cual descanse el día a día de un país urgido de crecer en un ámbito de paz, misma que de no existir, hará que nuestra nación caiga en un retroceso que tanto a nivel nacional como internacional seriamente nos podría afectar.

De pronto reflexionando he concluido que cualquier proceso electoral en todo el mundo, es como una especie de radiografía que permite observar para luego analizar el estado de salud de un paciente. Si el mismo está bien nutrido, fuerte y consciente de las prevenciones a las que se debe someter, vivirá con energías suficientes para hacer de su vida un buen camino a transitar. Si por el contrario la persona es desordenada, débil y enfermiza, el poco tiempo de su vida no será productivo y tendrá que afrontar sufrimientos difíciles de superar.

México es un paciente con salud muy limitada desde su nacimiento, 1821, que a lo largo de su devenir ha crecido denotando grandes malestares. Adolece de vacunas, como la educación, que no le permiten razonar con suficiente lucidez. Siempre ha sido presa de achaques que entre otras cosas afrentan a su personalidad y que derivan de la inexistencia de un criterio propio. A más de esto debemos de agregar que debido a su ignorancia a falta de suficientes conocimientos se deja llevar por la pasión y no por la convicción. Es triste decir pero debemos de reconocer que nuestra tasa de crecimiento poblacional está muy por encima de una oferta educativa que para efecto de una elección presidencial signifique la herramienta que nos lleve a estar libres y preparados.

Sea quien sea el próximo que nos vaya a gobernar, el porcentaje de los votantes con conocimientos y el buen criterio anotado se antojará ínfimo en comparación con los que lo hicieron manipulados por parte de aquellos que con una torta, un refresco o una despensa se aprovecharon de su miseria y todo lo demás que solo sabe a corrupción y politiquería.

La educación es un hábito que lleva mucho tiempo asimilarse. Se hace indispensable cada día que nuestra patria contenga una plataforma de calidad masiva que de por resultado una auténtica conciencia de nacionalidad. Pasarán muchos años para que ambas condiciones prevalezcan, pero lo importante es arrancar ya, a sabiendas que nuestros hijos, nietos y hasta bisnietos no serán testigos de aquel escenario. Pero mientras tanto con esfuerzo y paciencia algún día se podría alcanzar, lo cual es indispensable para estar situados en un mundo de primera.

@ap_penalosa

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