FE DE ERRATAS (Parte 3)

No dice: Desde épocas de la Colonia y hasta antes del presidente Cárdenas, los indígenas yaquis fueron sujetos de manipulación, persecución y barbarie. Existían intereses por sus tierras con el pretexto de calificarlas como improductivas. Se trató de movilizarlos a Yucatán para luego masacrárlos o expulsarlos del país. Juárez en 1870 y Díaz en 1901, tan indígenas como los primeros, no se tentaron el corazón a favor de esos hermanos, mismos que terminaron siendo “carne de cañón” a favor de quienes se decían revolucionarios como Villa, Obregón y Calles. Adolfo de la Huerta hizo intentos de ayudarlos pero después de su derrota y exilio, siguieron en desgracia. Así nuestra patria denotó una acción por demás racista y separatista.

Debe decir: Además de lo anterior, en 1919 Adolfo de la Huerta siendo presidente interino, concretó la paz y la devolución de familias a su pueblo, era de Sonora. De 1926 a 1929 siendo Calles presidente, ocurrió otra revuelta más que fue aplacada principalmente por el uso de aviones de la Fuerza Aérea Mexicana.
En 1937, Ignacio Lucero, gobernador del pueblo Yaqui, mandó un comunicado al general y presidente Lázaro Cárdenas del Río, detallando los terrenos de los que habían sido despojados y pidiendo su restitución. Contestando Cárdenas lo siguiente:

“El gobierno reconoce que la actitud bélica que ustedes han mantenido desde la Conquista siempre fue en justa defensa de sus tierras, parte de las cuales han venido a pasar a poder de distintas personas. Encontramos que hay una numerosa población que posee pequeñas fracciones de tierra y otros que no poseen nada. El gobierno considera que al pueblo Yaqui debe ponérsele en posesión definitiva de todas las propiedades y aguas que les sean suficientes para la población dentro y fuera del estado de Sonora”.

Dice: Franciso I. Madero ideó con fé y patriotismo una nueva forma de gobierno para México, reflejada en su libro “La Sucesión Presidencial” en base al cual le permitiera alcanzar la democracia sacando del poder al dictador Porfirio Díaz. Toda la nación aplaudió su hazaña una vez alcanzada y se rindió a él calificándole de “apostol”. Hombre confiado que trató de conciliar a favor de una paz en medio de un país que hervía. Villa y Zapata lo apoyaban, aplaudían y le juraban apoyo incondicional. Félix Díaz aliado al “chacal” Victoriano Huerta y apoyados por el embajador Henry Lane Wilson, terminaron traicionándolo y urdieron su asesinato que a la postre también se perpetraría en las personas del vicepresidente Pino Suárez y su hermano Gustavo.

Debe decir: Francisco I. Madero fue hombre voluble y débil, de muy alta sociedad y cercano a USA para obtener de ese país apoyo para derrocar a Porfirio Díaz argumentando el trato preferencial que éste último brindaba a los petroleros ingleses. En la nación referida diseñó un plan que resultaría distinto a uno nuevo elaborado en Cd. Juárez, Chihuahua, al cual se rebelaron Zapata y Villa. Su primer error al asumir la presidencia fue el de incluir en su gabinete a los cercanos a Díaz, situación que confundió en extremo a toda la sociedad. Así también traicionó a Villa y a Zapata ordenando la muerte del segundo y la prisión para el primero en la Cd. de México. Los norteamericanos azuzados por su embajador y viendo que Madero se constitúa en factor en contra de sus intereses, terminaron apoyando a Victoriano Huerta para terminar haciéndolo de lado. No supo escuchar a su hermano Gustavo quien antes de la traición le advirtió lo que estaba por suceder. Después de su muerte y hasta antes de la llegada de Cárdenas al poder, nuestro país fue solo escenario de más traiciones, retroceso, sangre, guerras y miseria. Imposible calificar el periodo 1910/1936 como de revolución, siendo que el noventa por ciento de la población era analfabeta.

@ap_penalosa
www.antoniopatriciopeñalosa.com

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