La batalla de Camarón, otro episodio oculto por la historia oficial de México

Un enfrentamiento que enalteció a soldados, pueblo y enemigos extranjeros

El 29 de mayo de 1863 un destacamento enviado por Napoleón III constituido por 64 carros de combate de la Legión Extranjera con la consigna de apoyar con víveres, oro y armamento a sus compañeros, partió de Puebla con rumbo al puerto de Veracruz.
Tomado de Wikipedia: El coronel Pierre Joseph Jeanningros estuvo al mando de la Legión tras recibir información sobre un posible ataque contra el destacamento y decidió mandar a la 3.ª compañía a explorar los accesos al poblado de Palo Verde bajo las órdenes del capitán Jean Danjou. El destacamento estuvo formado por 62 soldados de infantería y tres oficiales (entre los que se encontraban Danjou y los tenientes Maudet y Vilain).

El día 30 de abril los legionarios acamparon en Palo Verde con la intención de descansar.

Por parte del ejercito mexicano sumaban 800 soldados de caballería y 2,200 de infantería. Los solo 62 efectivos extranjeros luego de refugiarse en una hacienda conocida como Camarón (Camerone, francés), obtuvieron la primera victoria echando mano de su artillería.

Al frente del contingente mexicano se encontraba el comandante Milán quien a la vista de ser mayoría trató de disuadir al enemigo quien por toda respuesta exclamó “tenemos armas y no nos rendiremos”.

Luego de ese primer enfrentamiento la hacienda sufrió un incendio que hizo que los que ahí se encontraban se vieran sin víveres y agua. Además el capitán Danjou cayó muerto de un tiro en el pecho para seguirlo 2 horas después el subteniente Vilain.

No obstante su inferioridad 12 legionarios que quedaban en pie continuaron combatiendo y para las 5 de la tarde solo 3 sobrevivieron y ya sin municiones acudieron al uso de su bayonetas. Su rendición estuvo condicionada a que se les permitiera regresar a la base con su bandera, cargar con el cuerpo del capitán Danjou y mantener sus armas. Petición que el comandante Milán aceptó con respeto y admiración dado su coraje y gallardía.

Tristemente la historia oficial de México no da testimonio de un acontecimiento que en el plano humano debiera hacernos sentir conmovidos en razón del empeño y coraje que como militares mostraron ambos bandos.

Luego de la batalla y a la vista de más de 600 muertos y heridos, el medico militar mexicano de apellido Talavera, decidió cambiar su uniforme por una bata de doctor para acudir a auxiliar tanto a soldados mexicanos como extranjeros sin distinción de rango ni nacionalidad.

Igual una familia humilde mexicana radicada en la entidad, procuró arropar a un miembro de la legión gravemente herido que pocos días después del evento falleció, dejando el encargo de que se enviara una carta a su familia en Francia en la que a manera de consuelo a sus seres queridos informó que además de su familia en Francia, contaba con otra más en México que se ocupó de auxiliarlo brindándole gran cariño.

Hoy día en el pueblo de Camarón, Veracruz, los días 30 de abril se lleva a cabo una ceremonia para rendir homenaje tanto a soldados mexicanos como extranjeros, así como al doctor Talavera.

Pasaron muchos años para que el gobierno mexicano aceptara reconocer la trascendencia de dicho acontecimiento en la época de la intervención francesa. En la fecha referida también en Los Inválidos en Paris, es tradición que un contingente de la legión se haga presente para rendir tributo a todos los valientes representados por las banderas mexicana y francesa.

@ap_penalosa

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *