LA BATALLA DE CAMARÓN

Es tan mentirosa e hipócrita la historia oficial de México y acostumbrada a vernos cara de imbéciles, al punto además de ocultar sucesos relevantes que bien deberían hacernos sentir orgullosos. Muchos que se dicen historiadores han llegado al extremo de afirmar que la única batalla ganada por nuestra nación a los extranjeros fue la de Puebla ¡Vaya ignorantes que mejor debieron usar su pluma para redactar informes presidenciales demagogos y charlatanes!

Fue un día 30 de abril de 1863 cuando un destacamento francés de la Legión Extranjera formado por 64 carros de combate y una compañía de 62 soldados, pretendía abastecer a tropas de su país que previamente se habían estacionado en el nuestro. Su objetivo: dotarlas de víveres, tres millones en oro y otros materiales. Iban al mando de un coronel Pierre Josephe Jeanigross quien recibió información de un posible ataque por parte del ejercito mexicano en los accesos de Palo Verde, Ver., contigûo a una pequeña ranchería conocida como Camarón. Salió en avanzada el capitán Jean Danjou quien fue interceptado por los nuestros que sumaban un contingente de más de 800 soldados. A los mismos habrían que agregarse los propios habitantes de esa comunidad. El enfrentamiento fue brutal y casi todos los de la legión murieron incluyendo el coronel y el capitan o quedaron seriamente heridos y agonizantes. También un buen número de nuestros nacionales perecieron. Muchos de los pobladores compadecidos los arroparon sin distinción de nacionalidad. En el caso de los primeros, su edad promedio era de 22 años, la mayoría franceses pero también algunos belgas, austriacos y alemanes.

Concluído el encuentro y véase la gallardía, nobleza, humanidad por parte de ambas partes a más de los habitantes del pequeño lugar, el médico militar nuestro de apellido Talavera, se despojó de su bata con todo e insignias para sustituirla por otra y con ella entregarse a dar auxilio a todos, mexicanos y los de allende el mar. Conservo copia de una carta que guardaba mi suegro Louis Sol la Lande Borie, también ex miembro de la Legión, por medio de la cual un muchacho a punto de fallecer envió a sus padres en París anunciándoles su final pero al mismo tiempo confortándolos al informarles que moriría arropado con ternura por una familia muy humilde mexicana que le había prodigado amor y todo tipo de cuidados.

Hoy día, todavía los gobiernos mexicanos en forma tímida y hasta cobarde, realizan una pequeña celebración en esa fecha, o sea mañana. En cambio, en el mismo sitio y a diferencia de los primeros, altas autoridades francesas, del cuerpo diplomático y militar, acuden con enorme satisfacción y respeto a una acción digna de reconocimiento a todos, en suma, auténticos héroes. Paralelamente en igual día en París, en Los Invalidos, miembros de la Legión rinden por su parte homenaje a ambas banderas ¿Por qué en nuestra patria no? simple y sencillamente porque la figura de Juárez entorpece el reconocer una acción por demás digna y trascendente en nuestra verdadera historia.

Existe una placa en los invalidos haciendo referencia a lo anotado que dice en latín lo que exhibo ahora en castellano.

Eran menos de sesenta
Contra todo un ejército
Al que batallaron hasta la extenuación
Y que la vida, antes que el valor, abandonase
A los soldados franceses

La Asociación Camarón fundada en México por franceses y mexicanos justos y estudiosos, en lugar de dicha placa, procedieron a promover y llevar a cabo la construcción de tres monumentos en el lugar de la gesta. Uno en honor a la Legion, otro exhaltando a nuestro esforzado ejercito y otro más en memoria al generoso Doctor Talavera. Para mi suegro: la Legión de honor. No se imaginan el gusto y satisfacción que eso me produce.

@ap_penalosa
http://www.antoniopatriciopeñalosa.com/

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