La madre de Donald Trump inmigrante

Donald Trump tan fascista, y según él nacionalista, se olvida que es hijo de una inmigrante que trabajaba como doméstica.

Debemos reconocer que USA alcanzó su poder a base de grandes esfuerzos. Pero muchos norteamericanos olvidan, entre otros Trump, que la mayor parte de su población está constituida por inmigrantes.

Hispanos de todos los rincones de América Latina, europeos, asiáticos, musulmanes, otros de distintas religiones, etc. han coadyuvado con sus aportaciones en forma de trabajo y de dinero a favor del desenvolvimiento de un gigante falto de agradecimiento y envuelto por una nube de soberbia e ignorancia.

México luego de más de 300 años de sumisión a la corona española finalmente alcanzó su independencia en el año 1821 acorde a la firma de los Tratados de Córdoba firmados por Don Agustín de Iturbide en representación de nuestra nueva nación y con el aval de la corona española en la persona de Don Juan O’Donojú. Lo anterior nos hizo poseedores de un territorio excepcional sobrado de todo tipo de riquezas. Lo malo de lo anterior está en el hecho de que un buen número de sus habitantes sin la necesidad de grandes esfuerzos cuentan con todo tipo de satisfactores sin mediar los tantos sacrificios para obtenerlos en comparación con los que demandan otros países del orbe. De ahí entonces la pereza, abulia, la falta de educación de calidad masiva, etc. tristemente han entorpecido el alcance de una auténtica conciencia de nacionalidad.

Nuestro devenir hasta el día de hoy está salpicado de calamidades. La burguesía en la etapa de Iturbide inserta en nuestro primer congreso terminó desconociéndolo para después desterrarlo y finalmente ordenar asesinarlo. A partir de ese capítulo la actividad política del país hasta hoy en día ha resultado una sucesión de afanes personales, ansias de poder y la presencia de presidentes provisionales que en mucho han superado en número a los constitucionales.

Muerto Don Agustín y en orden de importancia, la llegada al poder de Antonio López de Santa Anna vino a resultar nefasta. Ya para entonces los yanquis denotaban un especial interés por nuestro territorio y eso aunado a la frivolidad del primero dio paso a una perdida de nuestro patrimonio en el orden de un 53%. O sea que a los que convivían en la alta sociedad y en el gobierno, dicha desgracia denotaba ser menos importante que su apetito por tantas concesiones personales a las que aspiraban tantos que se decían patriotas y nacionalistas. Mientras tanto en el terreno del campo la gente humilde e ignorante no tenía un camino para manifestarse.

Santa Anna es tan solo un ejemplo de una triste historia que a esta fecha sigue prevaleciendo. Podemos ir agregando conforme ha pasado el tiempo yo diría salvo excepciones a una pésima mayoría de presidentes que además de ineptos se han distinguido como sinvergüenzas, corruptos, cínicos y más como es el caso de Enrique Peña Nieto.

Muchos se preguntarán después de leer lo antes anotado: ¿eso qué tiene que ver con el actual fenómeno de los migrantes que ahora tanto sufren a consecuencia de su eventual deportación…? Yo pienso que mucho. Si los mexicanos desde un inicio hubiéramos podido imaginar la magnitud de la desgracia que tendremos que afrontar, nos habríamos preocupado por prever haciendo de lado ligerezas y de esa forma mandar a la chingada a Trump.

@ap_penalosa

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