La pasionalidad derivada de una historia parcial

Una de las grandes desgracias que afectan a México por falta de EDUCACIÓN y honestidad del sistema, es el fanatismo. Me causa mucha tristeza observar a tanto mexicano que por ignorancia, se convierte en marioneta o comparsa de tantos que manipulan, sean personas o partidos políticos.

Quienes hemos tenido acceso a la educación, tenemos una gran responsabilidad: compartirla con respeto y tomando conciencia de que muchas veces nuestras convicciones pueden estar erróneas. Eso significa humildad y apertura a nosotros mismos para seguir aprendiendo. Yo, siendo sincero, tengo que confesar que de pronto me irrito, actúo de forma intolerante y termino arrepintiéndome. Caigo en cuenta además, que me cierro espacios perdiendo con ello la oportunidad de continuar el diálogo. Eso me pasó este día y me siento por demás mortificado. Caí en el insulto, agredí a AMLO, lo califiqué de “idiota”. Eso no debe ser. Lo peor de todo es que herí la sensibilidad de una persona a la que aprecio  de sobremanera y que se exhibe en twuitter como Fernando Buen Abad D. Por este conducto le pido mil disculpas y le ratifico toda mí cordialidad a su persona.

Ahora bien, y sin ánimos de justificarme. Todo provino de una conversación en torno a PEMEX. Yo manifesté estar inconforme ante la tozudez de tantos mexicanos por no aceptar que aquella institución está en decadencia, en quiebra, sin tecnología de punta que le permita modernizar su estructura para con ello hacerse competitíva. Insisto en el grado de corrupción en que se encuentra inmersa. Pero además reclamo las argumentaciones de AMLO en el sentido de que al hablar de un PEMEX para México, no tome en cuenta que cuando se firmó el “Decreto de Expropiación”, el General Cárdenas nunca cerró las puertas a la participación extranjera, condicionada claro, a no poner en riesgo nuestra soberanía. O sea: que AMLO es ignorante o simplemente acomoda sus arengas pretendiendo promover un nacionalismo por demás ilógico. México no cuenta con las herramientas para por sí mismo levantar a PEMEX. Países como Cuba, Brasil y otros más, han caído en cuenta que solos no pueden.

Tampoco defiendo a las petroleras extranjeras. Por el contrario, en mi libro “La Patria que No Rumbo al 2012”, en el capítulo relativo a “Revolución Mexicana” exhibí a “El Águila” como a la “La Tolteca”, hoy British Petroleum y Standard Oil respectívamente, como verdaderas lacras al punto de lograr parar el Art. 27 de nuestra Constitución que defiende nuestros recursos naturales, mismo que no se aplicó hasta el arribo de Don Lázaro.

Por eso mi enojo. Mi odio hacia la demagogia, a la falta de “Conciencia de Nación” consecuente de adolecer de una infraestructura de EDUCACIÓN de calidad.

Vivimos de las imagenes de “héroes de barro” impuestos al gusto y conveniencia del sistema y de la Iglesia. México así, persistirá en la obscuridad y decadencia. Ya no puede ser.

Sé que me expongo a ataques y ¡qué bien! Trataré de escribir con más serenidad. Pero por favor, los que algo sabemos, trabajemos en conjunto. Se hace URGENTE a favor de nuestra patria.

 

 

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *