LEYENDA DEL HOMBRE QUE LO TUVO TODO Y SE QUEDÓ SIN NADA

Se cuenta que en la zona de Tabasco existía un hombre un tanto cuanto raro, y se dice además que las personas que lo conocían procuraban mantener la distancia necesaria para no tener que hablar con él. Dicho hombre también tenía la costumbre de ir acumulando cada día cualquier cosa que pudiera almacenar en una bodega inmensa. Solo que de tanto acumular, poco a poco iba perdiendo la memoria y tendía a olvidar parte de todo aquello que significaba su gran tesoro.

En su entorno familiar él nunca llegó a ser bien aceptado, en razón de la soberbia que siempre denotó, al punto de irse convirtiendo en una calamidad muy difícil de controlar. Todavía no se ha llegado a confirmar si la muerte de uno de sus hermanos resultó efectivamente de un accidente jugando con una pistola o derivado de una ira que siempre manifestó incontrolable. Pero sigamos adelante: conforme fue creciendo logró ser arropado por la UNAM en la Facultad de Ciencias Políticas. En dicha escuela permaneció estudiando una carrera a lo largo de más de 10 años, o sea muchos años más en comparación con el tiempo determinado por dicha institución, de ahí que pasara a ser parte del “club” que daba albergue a los que se bautizaban como “porros” o “fósiles”. En términos de sus calificaciones, estas nunca superaron un promedio superior al número 7. Lo irónico está en el hecho de que ahora presume ser escritor.

Y así, así fueron corriendo los años hasta el momento que decidió entrar al camino de la política, en la cual su primer evento lo marcó su deseo de participar en la contienda para alcanzar la posición como gobernador del estado de Tabasco, en la cual resultó derrotado. Ojo: ahí fue donde por primera vez exhibió sus tendencias a forzar las cosas valiéndose de traperías, ej.: incendios de algunos pozos petroleros localizados en el mismo estado en el que nació. Y de ahí en adelante fue cuando en forma descarada ayudándose de su populismo y mesianismo, fue poco a poco atrapando principalmente a las personas pobres en materia de educación. Estas fueron a la larga el combustible necesario para que ese hombre sobre el cual estoy escribiendo acumulara cada día más gente a su alrededor.

En el año 2008 mientras gobernaba Felipe Calderón Hinojosa, ya estaba preparado para lanzarse una vez más, a buscar la presidencia del país con el apoyo principalmente de las personas de clase media baja, así como personas sumamente pobres y por lo mismo en el mundo de la ignorancia. Sus estrategias siempre fueron agresivas y amenazantes y no aceptaba que nadie lo contradijera, excepto los esbirros que solo le decían cosas alentadoras para lograr ser incluidos en la preparación de lo que sería a la larga su posición de nuevo presidente. En esas épocas se postuló como representante del partido PRD, mismo en el que también brillaban personas de la talla como Cuauhtémoc Cárdenas, el cual a la larga decidió alejarse de ese señor que ahora nos ocupa.

Para las elecciones últimas (2018-2024) y con los pésimos precedentes panistas, así como del sexenio de Enrique Peña Nieto, finalmente la persona logró hacerse de la presidencia del país sin imaginarnos nunca que todo lo que había prometido estaba solo basado en una intención absurda. Fue entonces cuando nuestra tasa de crecimiento quedó ubicada en un nivel de ceros, luego de haber antes reflejado un producto bruto (PIB) de 4.0 % y una inflación cada día más a la baja, mismas que nos hacían prever un futuro mucho más sano. Pero todos nos equivocamos y frustrados nos dimos cuenta que el periodo de aquel tipo invitaba a prever nubarrones muy obscuros y además dramáticos.

Hoy día me pregunto qué futuro le espera a nuestro país, basado solamente en 5 proyectos, para no abarcar mucho, a mi gusto estúpidos:
1. El proyecto del aeropuerto internacional de la ciudad de México, NAIM, todavía adolece de los estudios necesarios para encontrar la mejor alternativa para su construcción.
2. El famoso Tres Maya, del cual no tiene la mínima idea del monto que significaría tal construcción.
3. ¿Una nueva refinería…? Díganle a ese señor que hoy día la más pequeña cuesta aproximadamente de entre 700 a mil millones de dólares, y además un plazo de construcción que puede rebasar 5 años.
4. ¿En qué década de este siglo quedará terminado el tren que iría de México a Toluca?
5. Oiga señor ¿Usted tiene miedo de que lo rasguñe el Chochonclo y por eso no vuela al extranjero, o bien se siente chiquito, chiquito como para volar a otras partes del mundo, usando un avión aunque sea el presidencial, el cual está parado y abandonado, costándonos solo por intereses un chingo de millones de pesos…?
Por cierto, tengo que confesar que la persona sobre la cual escribí se llama Andrés Manuel López Obrador. Mil disculpas.

@ap.penalosa

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