MEDITACIONES CAMINANDO

Cuando un ser humano se dirige a un lugar, puede suceder que lo haga con angustia en razón de una urgencia y no piensa en otra cosa que no sea librar los obstáculos que le permita llegar oportunamente a su destino. En cambio, cuando no se corren prisas y hasta se da el regalo significado en la libertad de robarse un rato para sentarse a tomar un café y observar el ir y venir de otros peatones, eso invita a una opción llamada compartir.
A mí me gusta hacerlo, más cuando se da la posibilidad de conversar con alguna persona sobre aquello que se antoja interesante o trascendente. Existe riesgo cuando no se sabe si la contraparte estará de acuerdo por la forma de planteamiento de los temas que a uno se le antoja abordar, ni menos si serán de su interés. Si se dan intercambios de opinión habiendo conocimiento, aun surgiendo perspectivas diferentes según puntos de vista o convicciones, siempre quedan tareas para reflexionar y aprender más.
En mi experiencia, me he percatado que es muy difícil encontrar a quienes realmente saben sobre Historia de México. Tampoco faltan sabiondos necios, fanáticos y apasionados que seguramente ese día no se bañaron o se enojaron con su esposa y salieron a la calle con un tapón de cerilla en los oídos que no les permite escuchar y entonces disimulan su sordera solo hablando, hablando y hablando.
La historia oficial de México inicia cada día como consorte dominante, refunfuñona e intolerante que hace amargar la existencia de quienes pretenden arroparse en ella. Hace que quienes quisieran saber más sobre la realidad del devenir de nuestra patria por crudo o vergonzoso que sea, prefieran mejor alejarse de ella acusándola de mentirosa y manipuladora.
Si a esto agregamos además la ignorancia, avidez de dinero pero al mismo tiempo su gran capacidad de penetración de los medios, caso la industria cinematográfica mexicana mediocre y advenediza, entre sectores víctimas de falta de EDUCACIÓN DE CALIDAD y con eso de VERDAD, lógico, muchos terminarán finalmente en una sala de exhibición comiendo palomitas mientras en tanto se “divierten” observando películas imbéciles como la última que hace alusión a la Batalla del Cinco de Mayo ¡Que diera yo porque en México cada día se hable o se discuta más sobre la historia de nuestra nación pero en relación a la de a de veras!
@ap_penalosa

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