MEJOR HOMBRES QUE HÉROES

En algún artículo que escribí haciendo referencia a uno de los maestros que más amé y respeté, el Doctor Solón Zabre Morell, comentaba que me advertía: “cuidado Antonio, quien mucho te alaba, te quiere mal…”

Hoy México está tan pobre de personajes que destaquen, salvo muy contadas excepciones, que por lo mismo se le hace urgente “inventar” héroes para de alguna manera ocultar carencias cada vez mayores en materia de todo aquello que nos pudiera distinguir ante los ojos del mundo y en medio de nuestro propio entorno. Esto es, adolecemos de escalones sólidos que nos lleven a alcanzar mayores alturas. Nuestra historia es tan vergonzosa las muchas de las veces, que para disfrazarla inventamos figuras de barro a las que exhibimos como héroes o próceres. Las alabamos, enaltecemos y en ellas los políticos dicen inspirarse a manera de modelos a seguir. Y el pueblo, claro, pasional, ignorante, se entrega manipulado a esas figuras. Por falta de EDUCACIÓN DE CALIDAD hemos sido víctimas que carecen de herramientas que ayuden a enfrentar una verdad por dura que sea y que nos alienten a corregir lo que no debió ser. Mientras, obligados a salir por la tangente se nos orienta a ser sumisos al gusto de historiadores perversos y mentirosos que usan o usaron su pluma para apuntar a cambio de canonjías lo que en su momento diversos sistemas a su conveniencia han impuesto. De ahí la falsedad y las trampas dadas las formas como se ha venido inculcando el correr de nuestro devenir.

Yo me pregunto ¿qué panorama habríamos podido esperar luego de analizar a cualquiera de los pasados candidatos a la presidencia como para habernos podido sentir confiados e imaginando una posibilidad al fin de renovadas esperanzas? ¿cuántos compatriotas, en serio, pensaron que con cualquiera de ellos México por ventura daría ese brinco obligado y por tanto urgente? Me temo que muy pocos. Quienes tienen el poder sin duda apoyaron a su favorito a sabiendas que eso les significarían prebendas y por supuesto el engrosamiento de sus riquezas. Pero la mayoría, los pobrecitos, una vez más estuvieron sentenciados a la costumbre del acarreo para exaltar lo que los alternantes manifestarían que hicieron o harían, a sabiendas que en muchos de sus discursos buena parte eran farsas y engaños.

Veamos el caso de Venezuela. Hugo Chávez tan mesiánico como lo fueron Hidalgo y Morelos, tuvo a su pueblo en la bancarrota. Sus gobernados pensantes sabían que si se expresaban en su contra, se habrían expuesto a la prisión, el martirio y hasta la muerte. Los pobres, la mayoría, condenados a “agradecer” todo lo que presumía el dictador haber hecho a base, según él, de tanto sacrificio para rescatar la dignidad de su país y llevarlo al socialismo. Y sí, después falleció y seguramente sigue siendo llorado y arropado por tantos en la obscuridad que como en México, por falta de educación, a la fecha todavía no tienen elementos que les permitan discernir.

A veces mis compatriotas hacen que me enfurezca por sus actitudes: pereza, abulia, desinterés, resignación, indolencia, derrotismo, delincuencia, corrupción y tantas cosas más que me llevan a concluir en ocasiones que México ya no tiene remedio. Luego ya más sereno termino comprendiéndolos y justificándolos porque después de siglos está claro que los sistemas incluyendo a la Iglesia, nos obligaron a adaptarnos a la circunstancias que nos siguen teniendo atrapados. Pero bueno, el mal ya está y ahora estamos obligados a superarlo.

A veces comparo a mi patria como un ring en el cual se enfrentan dos contrincantes a controlar por un referee. Uno de aquellos está constituido por el Clero, el gobierno y la iniciativa privada. El otro es el pueblo mismo. Pero el mediador y los jueces que juzgan el encuentro son justamente esos “héroes que nos dieron patria” ¿Quiénes saldrán triunfantes después del combate? Por supuesto los primeros. El pueblo regresará a su vestidor en mucho golpeado y desangrado. El referee y sus compinches se acercarán a los poderosos y no se dude que cobrarán una buena tajada después de una pelea arreglada.

¿Cuántos referees a lo largo de nuestra existencia han sido honestos y en lugar de héroes han sido hombres verdaderos y ávidos de la justicia? Tristemente, muy pocos.

Ya estamos cerca de 2018. Y entonces ¿quién nos va a gobernar…?

@ap_penalosa

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