MÉXICO CASADO VIUDO Y AMANTE…

Publicado en Frebrero 2012.
A mí me pasa que cuando releo la historia de mí país, de pronto lo comparo al de mujeres que he conocido. Han sido de todo, menos lo que hubieran querido ser. México primero fue forzado a casarse o a vivir en amasiato por más de 300 años con un hombre que a su vez tenía muchas hembras, España. De esa relación surgieron hijos como Hidalgo y Morelos, según ellos, ávidos de salvar a su progenitora de los yugos a la que era sometida. Pero éstos últimos eran más bien oportunistas y mesiánicos. Solo complicaron más las cosas y el resto de la familia terminó hecha añicos después de intentonas independentistas que lo único que causaron fueron masacres, muertes y más y más miseria.
Apareció por ahí un descendiente, Iturbide, que en forma audaz, madura y buscando en lo posible un ambiente de paz promovió que el divorcio quedara concluido y la patria encaminada al crecimiento y al desarrollo. Pero a su alrededor, otros pelafustanes interesados en una supuesta herencia o indemnización, hicieron al primero a un lado, lo asesinaron y le abrieron las puertas al más sagaz de todos: Santa Anna.

Luego apareció Juárez, hipócrita, traidor, vende patria como Santa Anna, y pretendió casar a México con USA para que en esa forma se le adjudicara el título de hermano mayor. No tuvo escrúpulos en violar la Constitución del ’57, se eternizó en el poder irónicamente basándose en el mismo documento, situación que sus más allegados le cuestionaban, al punto de exigirle su renuncia. De nada valió, el corazón de aquel también harto, prefirió dejar de latir y lo mandó a descansar. De entre otros crímenes juaristas, resalta la acción en contra de patriotas auténticos, incluyendo a Maximiliano, como lo fueron Don Miguel Miramón, su esposa, el General Mejía y muchos más. Todos ellos auténticos opositores a la Intervención Francesa.

Juárez dejó a México en bancarrota. Uno de los que fue su cercano aliado, Porfirio Díaz, finalmente alcanzó la presidencia, nos devolvió la paz y llevó a México a la escala internacional. Tuvo también como cualquier ser humano, defectos o enfermedades, en este caso la fiebre del poder. Después de su salida, México quedó inmerso en un prostíbulo que se llamó “La Revolución Mexicana”. Pasó por muchos aposentos, aunque no le gustaran, pero le decían que a cambio de ello la patria se salvaría. Ni se salvó, empeoró y ya nuestra nación, según los que  inventaron el movimiento, pretendía exhibirse lista para escalar un nuevo peldaño que le significaría desde más alturas mostrar su real vocación y ejemplo para el resto del mundo.

Apareció por fin Lázaro Cárdenas quien con todo realismo y valor puso las cosas en orden. Sin embargo algunos de los que lo sucedieron acabaron con su obra a base de corrupción, desatinos, incapacidad, fanfarronería y mediocridad. Esto principalmente a partir del año 2000, cuando por falta de educación no sabíamos ni siquiera lo que realmente significa democracia.

No faltan hombres y mujeres que al igual que México, siguen colaborando a favor del “no buen ser”. Siguen acorde a lo tradicional, resignados, apáticos y pensando que de un día a otro les caerá el maná del cielo. Mientras, habiendo qué comer, lo demás lo mandan a la basura. Y si de ese maná algo logramos tomar para nosotros, como en el caso de nuestra historia ¡ahora sí somos lo máximo y recibimos el premio por nuestro “gran esfuerzo”!

Sólo espero que nuestras páginas web hagan que este nuevo grupo “México riquezas y miserias” tome popularidad, me largo a meditar sobre qué hacer luego de tantas calamidades y a seguir escribiendo. Pero ¡cuidado! no faltarán quienes pretendan perseguirme.

Sin embargo, nuestra patria es maravillosa, aún con sus asegunes. Ya lo verán…

@ap_penalosa

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