MORROW APLICABA TOLOACHE A CALLES

Cuando yo era muy joven, era muy noviero y eso causó estragos en mi escasa economía. Llegué a tener a dos novias al mismo y tiempo. Cuando se enojaba alguna de ellas conmigo, ahí iba yo con mi marchanta Mari, quien todavía vive, y le pedía que me fiara flores porque con mis pobres recursos no podía afrontar los gastos consecuentes. Todavía ahora que la veo en el mercado de Coyoacán, como siempre sentadita y arreglando su mercancía, me recuerda: “muchacho de porra, ¿te acuerdas cómo venías a comprarme flores cuando andabas de Don Juan?” Mi Mari, hoy también mi novia, tiene más de 90 años y en una ocasión me recordó las andanzas del tal Morrow. Enfrente de su puesto existe otro donde venden toda clase de artículos relativos a brujería como inciensos, velas, todo tipo de mezclas quesque para el amor, las malas vibras, mal de ojo, etc y ¡vaya que huele a diablo! Mari se acuerda de Morrow. Dice que llegaba muy elegantito a comprar toloache, así como que muy misterioso y que luego salía volando para llegar a tiempo a comer o a desayunar con el Presidente Calles.

Yo estoy seguro que en el mercado de Coyoacán, en ese mismo puesto que describo, se gestó la transformación del presidente Calles. Seguro que Morrow le dio toloache. Todo lo que Morrow le proponía, Calles se lo aceptaba, a tal grado que así como empezó a decir todo a favor de los inocentes petroleros, también hizo ajustes al programa constitucionalista a favor de algunos mexicanos, que como los petroleros, detentaban muchas hectáreas del patrimonio de la nación para que los latifundios volvieran a fortalecerse. Gente como Morones, Aarón Sáenz, Abelardo Rodríguez y otros se hartaban de acumular riquezas, gracias a las grandes concesiones de tierra y otras de las que se habían hecho objeto con el apoyo de Calles. El mismo Calles se mostraba mesurado en cuanto a ser proclive al beneficio en su favor, digamos que no mostraba la ambición que era particularmente evidente por ejemplo en el caso de Morones. Fue tal el efecto del toloache que le suministró Morrow a Calles, que después de tantos años de esfuerzo a favor de lo que quedó plasmado en la Constitución del ’17, sobre todo en materia petrolera, todo se cayó ya no al piso, sino a un barranco.

Ap_penalosa

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *