PARTE DE CARTA ENVIADA POR VICTOR HUGO A BENITO JUÁREZ

PARTE DE CARTA ENVIADA POR VICTOR HUGO A BENITO JUÁREZ

Dhyana Angélica RV, he leido todos los comentarios de sus seguidores, algunos muy interesantes, otros a mi juicio un poco fuera de lugar debido a la ignorancia respecto a lo que debemos entender por auténtica masonería, corriente en algunos países como México muy cerrada y tristemente en decadencia debido a que muchos que intentan integrarse a ella, lo hacen solo por oportunismo o por rencor por la forma como fue satanizada por la Iglesia una vez que arribó a México principalmente en modalidad francmasónica. El ser masón implica un trabajo diario que obliga a lo que se llama el desbaste de la piedra bruta. Esto implica que el que pretende serlo debe trabajar diariamente a su interior a efecto de pulir su espiritu y de esa forma acercarse cada día más al Gran Arquitecto del Universo, para ellos DIOS.

Juárez a mi juicio no fue un auténtico masón. Durante su formación religiosa, y eso lo llevó a abandonar la carrera sacerdotal, se dejó influir de manera especial por los pensamientos filosóficos de liberales principalmente europeos ahora conocidos como los enciclopedistas. Cabe destacar que de entre las caracteristicas de un buen masón deben hacer presencia la tolerancia, la humildad, la paciencia, el espiritu de ayuda a su comunidad, la secrecía y otras más. Juárez echó mano de aquellos pensamientos, todos liberales, para cobrar simpatía y apoyo de verdaderos masones en México. Su personalidad lo denotaba soberbio, arrogante y poco amigo de escuchar. En la logia de la cual fue miembro causó mucha confusión y cuestionamientos. Tampoco podemos soslayar sus ansias de poder al punto de lograr persistir como usurpador y dictador luego de violar la constitución de aquellas épocas, al negarse a convocar a elecciones como era mandato constitucional luego de quedar ubicado como presidente interino. O sea que diciéndose liberal y masón a su manera, en la práctica caía en contradicciones en torno a lo que el espírito masónico le exigía. Por su parte Maximiliano quien a su arribo a México no era masón, se vió forzado por la presión de varios notables, de manera de tener que aceptar distinciones honorarias a sabiendas de su desconocimiento en torno a la corriente a la que ahora nos referimos. De ahí entonces un México “gobernado” por un masón a medias y otro masón ciego. De entre los verdaderos masones existe un principio que dicta nunca matar a un hermano. De ahí la sospecha de que Juárez haya tenido que proteger a Maximiliano haciéndole escapar de México y el surgimiento en Centroamérica del personaje Justo Armas. Pocos días antes de ser ejecutado Maximiliano, Juárez recibió una carta extensa de Victor Hugo de masón a masón que en sus últimos parrafos concluía:

“Dé a los reyes, frente al pueblo, la humillación del deslumbramiento. Acábelos mediante la piedad. Los principios se afirman, sobre todo, brindando protección a nuestro enemigo. La grandeza de los principios está en ignorar. Los hombres no tienen nombre ante los principios, los hombres son el Hombre. Los principios no conocen sino a sí mismos. En su estupidez augusta no saben sino esto: la vida humana es inviolable.

¡Oh, venerable imparcialidad de la verdad! El derecho sin discernimiento, ocupado solamente en ser derecho. ¡Qué belleza! Es importante que sea frente a aquellos que legalmente habrían merecido la muerte, cuando abjuremos de esta vía de hecho. La más bella caída del cadalso se hace delante del culpable.

¡Que el violador de principios sea salvaguardado por un principio! ¡Que tenga esa felicidad y esa vergüenza! Que el violador del derecho sea cobijado por el derecho. Despojándolo de su falsa inviolabilidad, la inviolabilidad real, pondrá usted al desnudo la verdadera, la inviolabilidad humana. Que quede estupefacto al ver que del lado por el cual él es sagrado, es el mismo por el cual no es emperador. Que este príncipe, que no se sabía hombre, aprenda que hay en él una miseria, el príncipe, y una majestad, el hombre. Nunca se presentó una oportunidad tan magnífica como ésta. ¿Se atreverán a matar a Berezowski en presencia de Maximiliano sano y salvo? Uno quiso matar a un rey, el otro, a una nación. Juárez, haga dar a la civilización ese paso inmenso. Juárez, abolid sobre toda la tierra la pena de muerte. Que el mundo vea esta cosa prodigiosa: la república tiene en su poder a su asesino, un emperador; en el momento de arrollarlo, se da cuenta de que es un hombre, lo suelta y le dice: Eres del pueblo como los demás. Vete.

Ésa será, Juárez, su segunda victoria. La primera, vencer a la usurpación, es soberbia; la segunda, perdonar al usurpador, será sublime. Sí, a esos reyes cuyas prisiones están repletas, cuyos cadalsos están oxidados de asesinatos, a esos reyes de caza, de exilios, de presidios y de Siberia, a los que tienen a Polonia, a Irlanda, a La Habana, a Creta, a esos príncipes obedecidos por los jueces, a esos jueces obedecidos por los verdugos, a esos verdugos obedecidos por la muerte, a esos emperadores que tan fácilmente mandan cortar una cabeza, ¡muéstreles cómo se salva la cabeza de un emperador!

Por encima de todos los códigos monárquicos de los que caen gotas de sangre, abra la ley de la luz, y, en medio de la página más santa del libro supremo, que se vea el dedo de la República posado sobre esta orden de Dios: No matarás. Estas dos palabras contienen el deber. Usted cumplirá ese deber.

El usurpador será perdonado y el liberador no ha podido serlo, lástima. Hace dos años, el 2 de diciembre de 1859, tomé la palabra en nombre de la democracia, y pedí a Estados Unidos la vida de John Brown. No la obtuve. Hoy pido a México la vida de Maximiliano. ¿La obtendré? Sí. Y tal vez en estos momentos ya ha sido cumplida mi petición Maximiliano le deberá la vida a Juárez. ¿Y el castigo?, preguntarán. El castigo, helo aquí, Maximiliano vivirá “por la gracia de la República”.

Víctor Hugo Hauteville House, a 20 junio de 1867.

@ap_penalosa
http://www.antoniopatriciopeñalosa.com/

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *