PLUTARCO PUGILISTA

El representante de Coolidge en México era todavía el embajador Warren. Estaba en las butacas nervioso y dudaba mucho del “clinch” de su peleador. Sabía que en los gimnasios en los que entrenaba en su país, siempre promovía que mejor se concentraran los americanos en boxeadores de su nación, pero que en caso verdaderamente necesario estaría dispuesto a salir a cualquier parte del mundo a defender la eventualidad que significara una afectación a la imagen de su patria. Ya sentados en sus esquinas, los dos contendientes previo al sonido de la campana se observaban uno a otro y Calles, así como que por debajo del agua, le hacía señas obscenas con los dedos al pobre Coolidge antes de que le pusieran los guantes. Le sacaba la lengua, le hacía bizcos… En resumen, trataba de ponerlo nervioso. El otro nada más se hacía el desentendido y buscaba mirar al público y a sus asistentes mientras le daban las últimas instrucciones. Les colocaron el protector en la boca y ¡zaz! que suena la campana. Dicho encuentro se llevó a cabo a mediados de 1925 y por lo mismo el calor al interior de la Coliseo estaba por demás fuerte.

Entre el periodo de Venustiano Carranza y el de Obregón, sucedieron muchos acontecimientos y a la vez ninguno. La Constitución del ’17 era solamente papel y no era reconocida ni al interior del país ni tampoco en el extranjero. Obregón trató de basarse en dicha constitución pero como él mismo decía “de palabra” y así llegar a un justo medio vía el Tratado de Bucareli y Reglas de Aplicación del mismo. Sin embargo, en la práctica todo lo dejaba en el aire. Nada estaba consolidado y mientras tanto en ambas naciones se sucedían cambios inesperados o propios de las leyes que en cada país imperaban. Obregón sujeto a la Constitución, tenía que dejar la Presidencia y además en condiciones tales que heredaba a su sucesor un camino a seguir por demás tortuoso. En Estados Unidos, lo inesperado se reflejó en la muerte de un presidente tibio para dar paso a otro quizá más tibio. En el ámbito petrolero las cosas se calentaban más cada día porque además de encontrar menos apoyo de sus propios gobiernos, empezaban a aparecer a su interior situaciones que exhibían las deshonestidades y arbitrariedades que los hacían característicos.

@ap_penalosa

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *