¿QUÉ FUTURO TIENE MÉXICO EN LAS ACTUALES CIRCUNSTANCIAS…?

¿QUÉ FUTURO TIENE MÉXICO EN LAS ACTUALES CIRCUNSTANCIAS…?

La economía no es una ciencia exacta, es dinámica. Varía conforme pasa el tiempo y acorde al comportamiento de los seres humanos. Lo que alguna vez fue, de pronto desaparece, dando paso a nuevas modalidades, mismas que pueden detonar nuevos factores de desarrollo o bien, a falta de estos últimos, entrar en los terrenos de la regresión.

A manera de ejemplo, lo anterior se puede demostrar, en el caso de nuestro país, que en solo dos días quedó ubicado a la orilla de un precipicio.

AMLO todavía no ha asumido oficialmente la posición de presidente, y no obstante ello tanto él como gentuza de su equipo hacen prever a distancia corta, el arribo de un colapso. Ej.; véase una vez más su ignorancia, mesianismo, falta de humildad, etc., al punto de dar marcha atrás a base de trampas y un estúpido capricho, a una inversión prevista en términos de un nuevo aeropuerto a localizarse en la zona de Texcoco, para ser reemplazado arbitrariamente con otro en los terrenos de Santa Lucía. El costo de lo invertido y tirado a la basura representó una pérdida que asciende a 300 mil millones de pesos y algo por demás triste: el desempleo de trabajadores a los que les significaba una magnífica fuente de trabajo.

En torno a lo anterior, hace días publiqué un artículo sobre este tema y por lo mismo no deseo redundar, pero si reafirmar que el proyecto Santa Lucía va a amenazar seriamente a otro aeropuerto estratégico: el de las fuerzas armadas, que ahí mismo está ubicado. No quiero imaginar lo que pudiera pasar si en maniobras de despegue o aterrizaje pudieran chocar un avión comercial con otro militar.

Y luego en esta semana un imbécil senador de apellido Monreal de pronto intempestivamente puso a temblar nuestra economía después de haber declarado que nuestro congreso está previendo, sin haber reflexionado sobre el alcance que eso podría significar, que en fechas próximas se tomará la decisión de eliminar los distintos costos de servicios que llevan a cabo los bancos. Resultado: de un día a otro nuestro peso se empezó a devaluar con respecto al dólar, en términos de $ 18.50 hasta ya a casi $ 21.00. O sea que se ha empezado a provocar una tendencia inflacionaria que hace que las calificadoras nacionales y extranjeras le pongan una palomita roja a México que hace cada día desconfiar a inversionistas nacionales y extranjeros en relación a la estabilidad de nuestro país.

A esta fecha nuestra patria tiene enemigos en dos frentes: uno, el próximo gobierno y dos: tantos y tantos “inversionistas” mexicanos cobardes y acomodaticios que antes de las elecciones le mentaban la madre a AMLO y ahora que ganó, se acercan a él para lamerle los pies, o sea: traidores sin escrúpulos que solo buscan su beneficio a base de engañar para acrecentar sus ganancias vía por ejemplo “El buen fin” que muy seguramente a esta fecha habrá dado como resultado consumidores hipnotizados que en lugar de hacer uso de su dinero para ahorrar, llegarán al mes de enero para abarrotar el Monte de Piedad y muchos además viviendo la angustia de un desempleo derivado de la baja productividad de las empresas que los habían contratado.

Y bueno, veamos que vaya a pasar. Pero seguramente no resultará algo bueno y acrecentador para nuestra economía nacional.

@ap_peñalosa

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