REFLEXIONES Y UN HASTA LUEGO

Ya no está, se fue….Más que compañera, amiga generosa y leal. Le decía “la niña de la mochila azul”. Con ella se desplazaba a todas partes alegre, curiosa, traviesa. Igual conteniendo una manzana o un muégano…¡qué se yo!

Gustabamos caminar por Coyoacán el cual nos abrigaba como miembros de ese barrio “¿Donde se ha metido guerita?” le preguntaban cada vez que la veían. Disfrutaba las aguas, las carnitas, las quesadillas y cualquier otro antojito sencillo de esos que se ofrecen en los mercados siempre vestida de forma desparpajada lo cual terminaba por hacerme enojar o reir.

Sin ella, yo me habría adelantado a su existencia, me salvó ¡Qué duro, qué difícil prescidir de su presencia! ¿En donde se encontrará? ¿Me observará?

Me da miedo salir al mundo que compartí con ella. Ya se fue y se me antoja vacío. Me siento inmerso en la soledad.

Sabio aquello de no saber valorar lo que se tiene hasta cuando se ha perdido.

Esa sensación de tristeza y angustia ahora que me decidí a escribir me atormenta. Me aferro a DIOS, le pido que me ayude a saber apreciar, a merecer y a disfrutar todo aquello que ÉL me da.

Mientras tanto, trato con resignación a ubicarme en la realidad buscando la fortaleza.

Un gran beso Netti y gracias. Te guardaré siempre en mi corazón.

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