Regreso a clases ¿nueva historia?

Iniciaban vacaciones coincidiendo con las elecciones ¿EPN, JVM, AMLO, Quadri? ¡Que va! Todo igual, lo mismo. Una vez más quien triunfó fue la ignorancia. Las carpas del circo se vuelven a guardar, solo que más roídas, parchadas y descoloridas

Suponía que ganaría el PRI. Es más me urgía. De otra forma, el orangután esquizofrénico seguro se haría del poder para no dejarlo más. Así como el Benemérito. En la medida que los del “132” le llevaban agua a su jarrito más me enfurecía y entristecía. Claro, bastaron unos días para percatarnos que los estudiantes, idealistas por naturaleza, cayeron en cuenta que quienes les acompañaban ya no eran los mismos que de un principio. Agitadores, golpeadores azuzados por  Fernández Noroña cada vez más evidentes. De todas formas yo me decía y advertía a los demás: “¡aguas!” Cuando por la noche “El Peje”, ladino e hipócrita salió con su “sí pero pus no” deduje: “otra vez este jijo del maíz nos tiene reservado un nuevo teatrito” ¿en paz, con “serenidad” y civismo? ¡ja, ja, y re ja…! Y bueno, afortunadamente constaté que aquello de “ahí viene el lobo” resultó moraleja muy sabia. Mientras que si Soriana, Monex, los lavados de dinero, su abuelita que lo traicionó y tantos y tantos fastasmas más que lo tienen atrapado, ahora veo con más tranquilidad que a ese pobre hombre ahora sí  como decimos vulgarmente “ya casi ni lo pelan”. Al tiempo.  Creo que dos que tres todavía. Por supuesto que su comadrita la Padierna y su adorado esposo, la excelente escritora Poniatowska  que ahora resultó que se voló para su trascendente obra partes de un manuscrito de Borges y algunos que otros inclyendo a la Loaeza. En resumen: parece que este arroz ya se coció. Aunque por otro lado, todavía siento en mi interior algunos latidos de más porque no podemos soslayar que nuestra nación siempre figurará entre las de oro y bronce en aquello de trucos de todos los partidos en materia electoral. En nuestro caso no se trata de verificar quién hizo trampas, más bien quién hizo menos.

Llegará el 1 de Diciembre si los mayas lo permiten. No descarto insistencias y pruebas dudosas por la vía legal del tabasqueño, algunos que otros brotes de violencia, pero de ahí a un presidente interino, pienso que por supuesto que no.

Ahora están por iniciar las clases. Me preparo para algunas conferencias y espero la confirmación de dos universidades interesadas en mi colaboración. La difusión de mí libro va por buen camino y bueno, también me preparo a retornar en tiempos que no obstaculicen lo anterior a la actividad empresarial. Solo me pregunto: “¿cómo planear mis programas de clase? ¿hacia donde debo orientar a mis alumnos luego de estas experiencias en tan corto plazo? ¿qué esperan de sus esfuerzos e ilusiones?»  Me resulta muy difícil encontrar respuestas. Tengo que hacer planteamientos respecto de una realidad adversa. Eso me cierra las puertas para invitarlos al entusiasmo. Me insistirán: “maestro ¿y después que concluyamos la carrera qué?” Mucho me dolerá también considerar que por cada muchacho en mi aula, decenas o centenas se quedaron sentados en la banqueta tristes, enojados y frustrados.

¿Quién asuma la presidencia pensará igual que yo…?

 

 

 

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