REPERCUSIONES HISTÓRICAS

Debo confesar que la noticia me sacudió al punto de sentirme furioso e impotente. Pero al mismo tiempo me resultó una nueva gran lección. Me he encargado de insistir respecto a que mientras México adolesca de EDUCACIÓN DE CALIDAD y CONCIENCIA DE NACIÓN formaremos parte de una sociedad sumisa al beneplácito o no de los grandes, de los poderosos. Lo que sucedió con Florence Casseze no nos debe de extrañar. Nuestra nación desde la época virreinal ha tenido que someterse al arbitrio y conveniencia de tantas potencias que bien saben que si no nos ajustamos a sus designios mucho riesgo tenemos de perder. Estamos inmersos en un mar de indignidad. De pronto nos sentimos víctimas, otras veces nos arrastra la rabia pero ¿y si no tenemos armas, qué podemos hacer? Yo diría: tomar conciencia, arrancar con una plataforma educacional que sea la base para crecer y con ello alcanzar la cima donde se encuentra el respeto.

Séase presidente, magistrado de la suprema corte, juguete de un secuestrador, líder de organizaciones en contra del abuso, ciudadano común y corriente rico o pobre pero igual expuesto a lo grotesco que sucede en nuestra patria, todos, todos, estamos frágiles por la falta de nutrimentos y solidez que hacen que una nación resulte digna de confianza y reconocimiento por su madurez y autodeterminación.

El caso de la francesa alcanzó la atención de todo el mundo, el cual a mi juicio apostaba porque México tenía razón. En pocas horas el panorama dió un giro de 180 grados mientras ya el avión de Air France esperaba trasladar a la «víctima» tiunfante a su país para hacerse heroína arropada por su propio presidente. Mientras tanto me pregunto ¿qué será de otros tantos pelafustanes ahora encerrados en un penal pero felices porque ven en su favor una ruta abierta por la primera para recuperar su libertad y seguir cometiendo las mismas arbitrariedades? ¿qué sentimos u opinamos los mexicanos ante la frustración de uno de aquellos que sufrió el suplicio cuando declaró “México que se vaya al diablo, para mí ya se acabó”? ¿cómo se sentirá nuestro presidente a menos de dos meses de su arribo al poder luego que seguramente y sujeto de amenazas por parte del gobierno francés tuvo que doblar las manos? ¿qué nos queda por hacer? Concluyo: a falta de EDUCACIÓN y con ello fortaleza, por el momento, solo resignación. Triste, muy triste y vergonzoso este capítulo más de nuestra historia.

@ap_penalosa
www.antoniopatriciopeñalosa.com

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