¿Revolución cultural en México…? ¿Y por qué no?

Cada día que pasa, encuentro más seguidores de mí página ¡gracias! Pero lo que más me agrada es que la mayoría son jóvenes. Eso me entusiasma y me hace creer en México

No recuerdo si fue en China o en la URSS. Pero creo que una de las fotos que más me han impactado en la vida, fue la de aquel joven que junto a sus compañeros se enfrentó a un tanque de guerra retando a que lo mataran. Igual en China los muchachos mostraron su hartazgo y a la postre la figura de Mao quedó hecha añicos en el suelo. Aquellos nefastos sistemas pasaron a la triste historia, gracias en buena parte al valor y coraje de los estudiantes.

El “Movimiento 132” puede ser el presagio de un México que  poco a poco va a cambiar. Hoy día no estoy de acuerdo con el mismo. Nació a mi gusto auténtico pero terminó cayendo en manos de oportunistas y agitadores que lo contaminaron. Eso no quiere decir que los estudiantes se vayan a derrotar y menos que estén dispuestos a someterse al manipuleo. Son aguerridos, idealistas, fogosos pero sobretodo honestos. Quizá dicho movimiento represente el cimiento o la simiente de un México que obligue al sistema a reconsiderar las cosas y a darse cuenta que, o se nos habla con la verdad y sin ambajes o, que está cavando su propia tumba. Y no estoy hablando de un EPN, menos de un farsante imbécil como AMLO y su pandilla. Hago alusión a lo inminente: la juventud mexicana cada día se siente y se sabe más engañada y por lo mismo frustrada. Solo ¡cuidado! no se va a dejar. Al tiempo.

A los jóvenes las canas de quien tienen enfrente los hacen recelar. Saben muy bien que van de salida, que estorba, que ya no entiende y si además ese próximo a la tercera edad no trascendió, flaco favor hará en torno a sus pretensiones. Cada día crecen en número y en conciencia. Se agolpan para hacer de lado a todos aquellos que obstaculizan su camino orientado a alcanzar sus metas. Terminarán triunfantes pero en un primer escalón solo como disparadores de lo que luego de décadas se convertirá en realidad. Esta última derivará de un hábito difícil de asimilar.  Se llamará: EDUCACIÓN DE CALIDAD, la cual abrirá las puertas a una real “CONCIENCIA DE NACIÓN”.  De ahí entonces lo que sucederá en nuestra patria: UNA AUTÉNTICA “REVOLUCIÓN CULTURAL”.

Apenas abro mí página de twuitter, descubro nuevos visitantes. Repito: la mayoría jóvenes. Nunca cualquiera de ellos agresivo, insultante, corriente. Eso sí, algunos broncos, retadores defendiendo sus convicciones. Eso me significa oportunidades fascinantes porque me abren la puerta al dialogo siempre respetuoso y con afecto. Luego de interactuar varias veces  recibo por respuesta un “gracias maestro” a lo que doy contestación: “espero le resulte de utilidad” ¿Saben? hoy en día la juventud mexicana está ávida y urgida de exponer, de que la escuchen y de escuchar. Además lo hace con humildad. Y si a eso agregamos el efecto de las redes sociales ¡uff! ¡haste a un lado Mexiquito que ahí te van!

Cada vez que asisto a impartir mi cátedra acostumbro preguntarme “¿a qué vengo? ¿a enseñar o a que me enseñen?” Concluyo por las noches “¡cuánto aprendí y cuan grande es mí responsabilidad!”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *