¿REVOLUCIÓN MEXICANA?

¿Qué es una revolución? ¿En qué nos favoreció al día de hoy dicho acontecimiento? Según el diccionario, a una revolución se le define como “un cambio brusco y violento en la estructura social de un estado”. Yo no sé por qué carajos tuve que estudiar Marxismo durante la carrera de Economía, materia que ahora forma parte del archivo de lo antiguo, de lo obsoleto. Sin embargo y distando de ser comunista, recuerdo que Lenin igual pregonaba algo interesante en torno al mismo concepto. Decía que para que prosperara se requería de un pueblo controlado y manipulado por los intelectuales que formaran la élite en el plano del conocimiento del materialismo historico, o sea, solo unos cuantos. Agregaba además que un pueblo inconsciente a falta de educación, representaba una mayoría que a ciegas actuaba como el mejor promotor de su ideología. De aquí el que a los seguidores del mismo los calificara de “idiotas o tontos útiles”. Ahora bien, no necesariamente debe entenderse como condicion sine equa non que solamente los pobrecitos sean los mejores conductos, también podría quedar incluida en paralelo a la “chusma” la clase media.

En México para ser más bondadosos, mejor los bautizamos como “borregos”. Un buen ejemplo de esto está en todas esas hordas que salen a lo tonto sin saber a qué van, pero que a cambio de 200 pesos por marcha caminan gritando “arriba no sé, abajo tampoco, pero yo prefiero sentarme en el trasero de López Obrador…”. Lo malo es que en su ruta van destruyendo todo, aún joyas coloniales como las de una ciudad tan bella y rica como Oaxaca, ahora con cada día menos turistas o, si por ahí aparece un grupo de gringuitos, alemanes o franceses, salen disparados gritando “¡oh my God!”. Véase el caso de los “maestros”¿? de la sección 22 del Sindicato de la Educación en donde como ya es tradición, además de estar atentos cada año a las instrucciones que se les dan, arman tales desmadres que entre otras cosas los que salen pagando son los pobres niños que llegan en ocasiones a quedarse sin clases algunas veces hasta meses ¡Vean nuestra educación!

Lo peor de todo es que esos mismos maestros en manada suman en cada proceso electoral tal cantidad de votos dirigidos por pseudo políticos ávidos de poder y de dinero, que a la larga los que resultamos más imbéciles somos aquellos que por no ir a votar por pereza o porque ya ni nos interesa, no obstante ser supuestamente nosotros, los pensantes que sí podríamos si nos decidiéramos en forma responsable, manifestar nuestras inconformidades, hacemos nada.

En México al contrario de lo que decían Marx y Lenin, los “idiotas útiles” compiten y con ventaja frente a los “pensantes pendejos” que prefieren ir al fut, al cine, al cafecito a mentar madres contra el sistema e idear y proponer una nueva sociedad, pero ni hablar de irse a parar en una casilla electoral. ¿Cómo podía haber revolución en México si la mayoría de su población en aquel entonces era analfabeta y sus líderes tanto o más que la primera? Era la misma chusma que Hidalgo y Morelos en su momento sacaron para engrosar un enorme número de gente con el “pus yo no sé, pero vamos a entrarle vieja y a ver de camino de qué nos hacemos para que coman los chilpayates” ¿Resultados?

A ver ¿qué pasa con el ejido? ¿Cuántas veces se han repartido las mismas superficies ahora abandonadas, secas y agrietadas según cada presidente propuesto por el PRI a lo largo de su historia? Ya no digamos el PAN de porquería ¿Qué pasó con la industria de fertilizantes e insecticidas? ¿Crédito barato al campo dónde? ¿Aseguradoras? ¿Nuevos estímulos a favor de nuestras tierras? ¿Qué más….?

@ap_penalosa

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *