Termino con Miguel Hidalgo y Costilla (última de tres partes)

En un tiempo muy corto y ante el acrecentamiento de las masacres. Allende y Aldama desconocieron a Hidalgo y lo tomaron preso

El que suscribe siempre ha afirmado que las acciones independentistas a partir de 1810 y hasta 1821 debieran calificarse como intentonas que solo causaron en la Nueva España debacles, pánico, miseria, despojos, ansias de poder, acciones mesiánicas y más.

Mientras tanto España sufría una enorme crisis debido a sus enfrentamientos con Inglaterra y Francia. Los habitantes en la Nueva España, hispánicos, criollos y demás ya estaban hartos de contribuir con impuestos cada vez más severos a favor de una nación que ya se encontraba atrapada y en franca decadencia.

La relación entre Hidalgo, Allende, Aldama y luego Abasolo era cada vez más fría en razón de lo sucedido en la Alhóndiga de Granaditas. Los militares estaban conscientes que la estrategia de Hidalgo a más de ser equivocada había ensangrentado inútilmente al país.

Después de la masacre que se sucedió en Guanajuato se suscitó un enfrentamiento con el ejercito realista al cual se le bautizó como la Batalla de Puente de Calderón. El ejercito insurgente sufrió una gran derrota debido a las pésimas estrategias de Miguel Hidalgo, luego de la cual Allende coincidiendo con Aldama decidió desconocer al primero y además tomarlo preso.

Debido a lo anterior las fuerzas insurgentes se fueron diezmando desilusionadas quedando solamente un ejercito raquítico y prácticamente desarmado. Y a sabiendas de ser sujetas de persecución por parte de los realistas se vieron obligadas a salir en huida con destino al norte buscando el apoyo de Estados Unidos.

A Hidalgo se le trasladaba encerrado en una jaula ante el asombro de los espectadores. Algunos le reclamaban y no faltaban tampoco aquellos que se compadecían de él.

Las fuerzas realistas dieron alcance a los perseguidos en Aguascalientes y fueron obligados a caminar a pié y encadenados con destino a Chihuahua.

Ya en aquel estado se procedió a juzgarlos tanto por la vía militar en el caso De allende y Aldama, y a Hidalgo también acorde con las leyes religiosas, de ahí su degradación como sacerdote.

Luego de ser juzgados, a los tres se les sentenciaron a la pena de muerte. Hidalgo arrepentido, pidió perdón reconociendo sus errores y con dignidad se entregó a la ejecución. Allende y Aldama supieron morir con resignación y valentía.

Después de sacrificados sus cabezas fueron exhibidas metidas en unas jaulas durante un año a manera de advertencia por parte del virrey.

Debido a una falta de educación de calidad masiva, los mexicanos en su ignorancia histórica, no saben lo que realmente pasó. De ahí la falta de conciencia de nación anotada anteriormente.

@ap_penalosa

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