Tradición circense

En Mèxico ha hecho tradiciòn un circo conocido como el Atayde. Mis padres nos llevaban a mì y a mis hermanos cada fin de año a disfrutarlo. Era maravilloso. Lo cobijaba la carpa tradicional enmedio de un terreno que daba albergue entre otras cosas a las jaulas de leones, tigres, panteras, etc. Se veìan a los elefantes sujetados con cadenas (como nos pasa a los mexicanos vìctimas del sistema), a los caballos, camellos ¡uf! El olor era màgico. Tìpico de un circo. Se mezclaba el derivado del excremento de los animales, de las semillas y paja para alimentar a las bestias. Tambièn se percibìa el olor a palomitas de maìz, de algodones de azùcar, etc. Quizà ese circo compite en años con el PRI.

Partido polìtico de excelencia hasta antes de Luis Echeverrìa Àlvarez, el màs nefasto presidente que ha sufrido nuestra naciòn.Existe otro circo, tambièn muy mexicano, llamado “Las elecciones sexenales”. Solo que en este caso ya resulta aburrido por lo repetitivo y hasta peligroso. Como nuestra poblaciòn ha crecido tanto y el graderìo es tan viejo, se està en riesgo de que los espectadores de pronto por un derrumbe de aquèl caigan al piso y resulten aplastados. Durante 70 años, debemos reconocer que dicho circo mostraba buenos espectàculos provenientes del PRI. Pero sus malabaristas, payasos, magos, equilibristas, etc. se fueron haciendo viejos, algunos murieron y bueno, terminò obsoleto.Surgiò entonces un nuevo grupo de cirqueros pèsimo, a partir del año 2000. Los contrataron de otro partido polìtico llamado el PAN. Autèntica porquerìa, cara, ineficiente, corrupta, anunciando espectàculos que nos hacìan suponer que serìan distintos a nuestra triste realidad y frustaciones.

Lo malo de todo es que una buena mayorìa de mexicanos, por adolecer de educaciòn, se tiene que adecuar a lo que cada seis años ese circo no impone. Vamos a votar o a comprar el boleto sin saber si efectivamente Mèxico competirà con el Magic Circus. Estamos requetemal, el circo sexenal a que me refiero huele solamente a excremento.

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