Archive for 22/05/2013

LA SABIDURÍA Y VALOR DEL NO

22/05/2013

¡Qué difícil es decir NO, hasta aquí! Cuesta mucho trabajo hacerlo en razon de miedos, amor mal entendido, piedad o simplemente conformismo. A mí como padre o como esposo, amigo o cuántas cosas más, muchas veces me encontraba que en el camino del SÍ, lo único que hacía era evadir una responsabilidad y con ello retomar mi tranquilidad, obvio, dañando a mi persona y por supuesto que también a mi entorno.

En mi opinión, lo que más aterra de esa expresión es el miedo a la soledad “si me presionas y no me aceptas como soy, olvidate de mí…”, igual: “o me das lo que te pido o te abandono…” ejemplos. ¿Pero cuántas veces nos olvidamos de nosotros mismos cuando no nos respetamos y valoramos defendiendo nuestras convicciones, aún a sabiendas de que ese maldito SÍ, al primero que va a afectar puede ser la persona a la que más amamos?

Conocí a unos padres que por miedo a imponer un NO a un hijo que pretendía ir a una fiesta, éste último escapó por una ventana para que los primeros no se percataran. Cuando regresó, tomado, y pretendió alcanzar su recámara, el padre escuchó ruidos en el jardín. Notó en medio de la obscuridad, en un árbol, la silueta de alguien creyendo que era un ladrón. Sacó una pistola, disparó y el joven cayó muerto sobre el césped.

A lo largo de mì existencia muchas veces en aras de no complicarla tendí más al SÍ que al NO y eso me arrastró a muchas tristezas y frustraciones.

Ahora pregunto: ¿por qué no aplicar este principio en el caso de la historia oficial de México? Después de ya varios siglos, por falta de EDUCACIÓN DE CALIDAD que ha derivado en dejadez, desconfianza y resentimientos, optamos por decir a los sistemas “sÍ lo que tu digas, con tal de que me dejes en paz…” ¿Es justo, honesto, propositívo? Pienso que lo mejor sería reaccionar y finalmente decidirmos a expresar de una buena vez un rotundo “¡basta! ¡ahora sí, ya NO….!

@ap_penalosa
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MÁS SOBRE EL EXCURSIONISMO

21/05/2013

Cuando se observan antes de iniciar el camino la cumbre del cerro o la montaña que se pretenden alcanzar, da la impresión de que estamos a un paso de llegar a ellas ¡qué va! Se inicia el trayecto sobre una superficie plana, alegre, que muestra ríos que la atraviesan y mientras, el caminante siente sus ayudas (gorra, mochila, cantimplora, botas, etc.) a manera de implementos que lo distinguen y harían sujeto de desfilar con elegancia en una parada militar. Todos platicamos, nos reímos, bromeamos y bueno, “ya al rato llegamos ¡ja, ja, ja…!” Después la planicie termina y se convierte en suelo accidentado, hondonadas, subidas escarpadas, tramos resbalosos, olores agrios, etc. Inicia el silencio, empiezan a doler los pies, aparecen raspones y tanto que cargábamos se multiplica en peso y acabamos odiándolo. Bueno, hasta el agua que nos refrescaría se convierte en un estorbo. Esos con los que hacía un rato bromeábamos se convierten en nuestros mayores enemigos. “Órale baboso no te quedes atrás, mejor te hubieras guardado en tu casa disfrutando la TV…” Al interior pensamos en su mamá, su abuela y hasta en el perico que conserva en una jaula de su casa. Lo peor: esa pinche cumbre que se suponía tan cercana, o se vislumbra a la altura de ese trecho muy lejana y en ocasiones hasta decide no dejarse ver. Y sí, a veces uno concluye “¿en qué lío me vine a meter?” Decidimos tomar un descanso y todos por separado nos empeñamos en recuperar fuerzas. Aspiramos con profundidad aunque no falta quien decide regresar porque ya no tiene fuerza. Algunos, aún sabiendo que falta lo más difícil, exhiben su amor propio, prosiguen callados, pero en forma individual. Ya no comparten nada con los camaradas ¡Y cuidado que haga presencia la enemiga ampolla! Si nos quitamos los zapatos y la descubrimos surge el terror, la idea del “mejor lanzar la toalla” ¡Qué distantes se imaginan la tina del baño de la casa y el agua calientita! El objetivo se empieza de nuevo a percibir y resurge el buen ánimo. Renace la conversación y el espíritu de solidaridad. Ya a 20 o 30 metros está finalmente a la vista el punto tan ansiado pero se teme que será imposible arribar al mismo, las energías no dan para más. ¡Puff! finalmente alcanzada la meta todo es alegría. Se permanece en el lugar el tiempo suficiente para comer y disfrutar un panorama que es en ese momento propiedad privada para los conquistadores. El retorno es rápido, fácil. Claro, una cosa es ascender y otra muy distinta bajar. Queda entonces la evocación de algo digno para comentar.

Todo lo descrito se asemeja mucho a la experiencia de escribir un libro. Más cuando alguien se hace el propósito de aclarar la verdad respecto a la historia de México. Muy dificil superar la orografía significada en la persona de la historia oficial.
@ap_penalosa
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MEDITACIONES CAMINANDO

19/05/2013

Cuando un ser humano se dirige a un lugar, puede suceder que lo haga con angustia en razón de una urgencia y no piensa en otra cosa que no sea librar los obstáculos que le permita llegar oportunamente a su destino. En cambio, cuando no se corren prisas y hasta se da el regalo significado en la libertad de robarse un rato para sentarse a tomar un café y observar el ir y venir de otros peatones, eso invita a una opción llamada compartir.

A mí me gusta hacerlo, más cuando se da la posibilidad de conversar con alguna persona sobre aquello que se antoja interesante o trascendente. Existe riesgo cuando no se sabe si la contraparte estará de acuerdo por la forma de planteamiento de los temas que a uno se le antoja abordar, ni menos si serán de su interés. Si se dan intercambios de opinión habiendo conocimiento, aun surgiendo perspectivas diferentes según puntos de vista o convicciones, siempre quedan tareas para reflexionar y aprender más.

En mi experiencia, me he percatado que es muy difícil encontrar a quienes realmente saben sobre Historia de México. Tampoco faltan sabiondos necios, fanáticos y pasionales que seguramente ese día no se bañaron o se enojaron con su esposa y salieron a la calle con un tapón de cerilla en los oídos que no les permite escuchar y entonces disimulan su sordera solo hablando, hablando y hablando.

La historia oficial de México inicia cada día como consorte dominante, refunfuñona e intolerante que hace amargar la existencia de quienes pretenden arroparse en ella. Hace que quienes quisieran saber más sobre la realidad del devenir de nuestra patria por crudo o vergonzoso que sea, prefieran mejor alejarse de ella acusándola de mentirosa y manipuladora.

Si a esto agregamos además la ignorancia, avidez de dinero pero al mismo tiempo su gran capacidad de penetración de los medios, caso la industria cinematográfica mexicana mediocre y advenediza, entre sectores víctimas de falta de EDUCACIÓN DE CALIDAD y con eso de VERDAD, lógico, muchos terminarán finalmente en una sala de exhibición comiendo palomitas mientras en tanto se “divierten” observando películas imbéciles como la última que hace alusión a la Batalla del Cinco de Mayo ¡Que diera yo porque en México cada día se hable o se discuta más sobre la historia de nuestra nación pero en relación a la de a de veras!

@ap_penalosa
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CONVERSACIÓN CON EL CREADOR

15/05/2013

Yo tengo una muy buena amistad con DIOS. Somos algo así como uña y mugre. Cuento con el número del conmutador de su paraiso, su teléfono directo, su celular y su correo electrónico. Pero es dificil tomar contacto con Él porque la verdad siempre está muy ocupado y a mi no me gusta ser impertinente. Otro problema está en que nombró como su Secretaria Privada a Teresa de Calcuta y aunque hace grandes esfuerzos, ya casi no escucha la pobrecita o se le olvidan los recados. San Pedro es una calamidad. Que si está en junta, atendiendo invitados especiales, recibiendo nuevos reclutas o que se largó a echarse unos sopes y huaraches que luego le mandan de México. También después de las regañadotas que le dan, se desquita con nosotros mandándonos lluvia y frìo según su estado de ánimo. En fin, es bien neurótico.
Con el Creador me identifiqué un día que lo encontré caminando por los Viveros de Coyoacán. Aunque ahí no se permite fumar, nos escondimos tras un árbol y a darle al humo de un sabroso cigarrillo de tabaco obscuro. Ese día aclaramos las cosas y le dije “mira, así como cada ser humano tiene huellas digitales distintas a las del resto de los demás, es lógico que cada quien te identifique según sus sensibilidades, sea musulman, judío, católico, protestante, etc., pero finalmente el mero chipocludo y único para mí eres tú y san se acabó.” Estuvo de acuerdo, las chocamos y asì cerramos un buen trato.
Hace unos días me llamó San Pedro y me dijo “deja de lado lo que estés atendiendo porque el Patrón quiere hablar contigo, te lo paso”. Así después del “quiubo ¿cómo estás? ¿qué onda?” etc, entró en materia y me alertó que me iba a meter en líos en México. “Escribiste un libro que está muy cañon y a ver si no tienes que pelarte a otra parte porque ¡vaya que les echaste tierra a los héroes que según insiste tu historia oficial, les dieron patria! Luego, para acabarla de amolar, avientas porras a diestra y siniestra a los que me consta que esos sí se la jugaron por tu país. Pero fuiste muy baboso con el título. No debiste bautizarlo como “La Patria que No Rumbo al 2012″. Mejor haberlo publicado como “México visto a través del cristal de una lupa”. Ahora va a resultar que los que piensen en bajarlo desde tu página web, terminen rajándose suponiendo que es un manuscrito más oportunista, sobre todo si vemos el merequetengue educativo por el que están ustedes atravesando.”
Yo ya asustadón le pregunté “bueno, en caso de que me sucediéra algo ¿me das un espacio contigo?” Me contestó que por supuesto pero que antes le entrara al toro. Ya luego se mostró impaciente porque estaba preocupado por lo que pasa en Siria y solo me expresó: “suerte matador, no le saques”.
A punto de colgar todavía alcancé a escuchar “¡espera, espera! ¡tantas cosas que tengo en la cabezota…! Por favor envíale de mi parte al sinnúmero de los auténticos maestros de tu patria mi felicitación y bendiciones en este su día. Díles que los tengo bien identificados y que ya estoy viendo con Luzbel que se lleve a los marranos con él para que no me contaminen a los buenos”.
@ap_penalosa
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EL MEXICANO Y EL EXCURSIONISMO

14/05/2013

Viví una niñez y juventud que me hicieron muy feliz. Un padre extraordinario que me regaló experiencias maravillosas. Era amigo de caminar por el campo y alcanzar conmigo según mi edad, primero cimas de cerros como el San Miguel, el Tarumba, el Ajusco, etc. Recorrer las Lagunas de Zempoala en aquellas épocas limpias, transparentes, rodeadas de bosques era una fiesta. Qué decir de los dinámos. Ya más grande, me animó a alcanzar las alturas del Popocatepetl y luego las del Iztaccihuatl ¡Lo logramos! Creo que mi adorado señor ingeniero disfrutaba más observar mi emoción que los hermosos paisajes que desde dichos estadios nos hacían sentir hormigas. Estaba presente en nuestra mente y corazón José María Velasco. Muchas veces, el mejor regalo que uno mismo se da, es precisamente compartir con el ser amado aquello que realmente nos conmueve. El solo observar su sorpresa, placer, es algo que no se encuentra ni en la mejor joyería.

Cuando uno desde abajo antes de iniciar el trayecto realiza la majestuosidad del que nos invita a visitarlo, nos hace estremecer y preguntarnos ¿podré? A mi entonces mi papá me animaba “ándele m’ijo, Usted puede y además recuerde que no está solo ¡disfrute!” ¡Ah, cómo lo extraño! Hoy día seguro que ante cualquier calamidad me diría “siga adelante, rásquele a nuevos horizontes y mientras tenga vida, no olvide aquellos retos que yo le enseñé a salvar….” ¡Y en eso estoy qué caray!

Platico lo anterior, porque anoche al salir con mi perro Góngolo a caminar un rato por la noche, reflexióné que muchos mexicanos se han quedado siempre al nivel del piso. No han tenido el real y honesto interés ni el valor por lanzarse a algo que significa escalar. Están estáticos y resignados a un entorno sin variantes, ya aburrido, sucio, dominante y en ocasiones hasta esclavizante. Dicen un día que buscarán otras aventuras, que se renovarán, que capitalizarán para lograr vigencia, trascendencia y mucho, mucho más. Pero al día siguiente, ese buen propósito en menos de 24 horas hace ¡pum!, se desvanece y persisten en refugiarse a solas en su misma cueva. Si ayer hubiera repetido la misma vuelta que hice con Góngolo en días anteriores, creo que hasta me hubiera urgido molesto a que lo regresara a casa a merendar y a que le diera sus galletas. No habría habido para él y para mí algo distinto.

Yo recomiendo a mis compatriotas incursionar, a acercarse a cada rincón que nos cobija, a identificarlo y saber de su por qué. Los invito a observar a nuestra nación, pero no en la forma como se exhibe en tarjetas postales en las cuales figura solo lo aparente, lo atractivo. Hurguemos en cada metro cuadrado de nuestra superficie y comprobemos por nosotros mismos en donde estamos parados y así, busquemos aclaraciones en los libros de los veraces que han sabido respetarse a ellos mismos.

@ap_penalosa
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LA FASCINANTE HISTORIA DE UN ERMITAÑO

12/05/2013

Se llamaba José Miguel Ramón Adaucto Fernández y Felix. Adoptó por nombre Guadalupe por la fe que profesaba a su patrona. El apellido Victoria, porque decía que gracias a la ayuda de aquella lograba sus hazañas. Era un auténtico hermitaño. Descendìa al mundo cuando sentía que se le necesitaba.

Es importante aclarar que no fue el primer presidente de México. Lo antecedieron Don Agustìn de Iturbide y Pedro Celestino Negrete. Si bien muchos que se dicen historiadores pretenden desconocer al primero, basta decir que aún habiendo sido coronado emperador por una sociedad farsante e hipócrita, Iturbide constituyó un primer congreso que terminó al final desconociéndolo y traicionándolo.

Guadalupe Victoria fue seminarista de cuna muy humilde. Nació en Durango y ya estando en la ciudad de México para continuar sus estudios, se identificó con el movimiento de independencia en el cual participó al lado de Hermenegildo Galeana, después con Morelos y luego se unió a las tropas de Don Nicolás Bravo. Era un individuo muy observador y particularmente selectivo. Nunca permitió que se le involucrara en acciones que distaran de sus propias convicciones. Sus proesas emanaban de esos impulsos derivados de un amor y honestidad que lo puede todo. Enemigo de la hipocresía, la falsedad. Antes de entregarse a la autoridad de cualquiera, lo observaba, sopesaba y de ahì entonces pasaba a identificar sus virtudes y defectos.

En la batalla conocida como El Juego de Pelota, en un lugar que estaba rodeado por un foso que asustaba a los insurgentes, Don Guadalupe se deshizo de sus vestiduras y a nado cruzó el obstáculo con su espada por delante y diciendo “¡va ésta en prenda!” Y sí, pudo cortar las ataduras que sujetaban un puente que dió campo abierto al resto de sus compañeros para ganar la ciudad de Oaxaca. Después de muchos otros triunfos que lo hicieron resaltar, alguna vez tendría que enfrentar una derrota en Palmillas, Veracruz. Don Juan Ruìz de Apodaca, último virrey de la Nueva España, hombre bondadoso y práctico, a veces temía a Victoria y otras le admiraba. Se esforzó porque se aviniera a su indulto, sin embargo, su dignidad y patriotismo lo llevaron a declinar y prefirió resguardarse en las montañas siempre adorado por los indígenas que lo procuraban, cuidaban y alimetándose solamente de aquello que la naturaleza le obsequiaba. Pasados cuatro años escondido entre la naturaleza, a finales de 1820 después de que las Cortes de Cádiz triunfaran sobre la Monarquìa Española, Don Guadalupe reapareció en el escenario. Mucho se podría hablar en relación a los tantos aconteceres de ese especial hombre que posteriormente lo llevaron a ser presidente de nuestro país para el periódo 1825-1829. Ahora prefiero detenerme a comentar algo que sucedió cuando Santa Anna en Veracruz se exhibía como supuesto prócer del movimiento independentista. Discreto, taimado se acercó Don Guadalupe a escucharlo. Cuando de pronto Santa Anna lo reconoció, de inmediato lo invitó a unirse a su supuesta causa. Bastó de solo un rato para que Victoria descubriera la falsedad y mezquindad de aquel traidor cuando luego de una persecusión en su contra, pretendió salir huyendo a USA. Guadalupe Victoria se separó de su persona no sin antes reprocharle su cobardìa.

Victoria fue generoso y acompañó a Iturbide a Veracruz en su proceso de autoexilio a Europa. No así Nicolás Bravo quien inexplicablemente se ensañó con él y su familia hasta el momento de ver zarpar el barco que los condujera al Viejo Mundo.

Guadalupe Victoria, otro de los grandes en la Historia de Mèxico.
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EL RUMBO DE MUCHOS MEXICANOS

11/05/2013

Muchas personas de pronto se derrotan por efecto de la angustia que provoca el tiempo transcurrido. Piensan que lo pasado es basura, lo menosprecian, pero además no planean un mejor adelante y terminan solas.

Cuando uno se decide a alcanzar a pié la cima donde se encuentra la Basílica de Notre Dame en Lyon, Francia, se hace necesario pensarlo dos veces. Son muchas las escaleras y el camino por demás empinado. Difícil hacerlo, más cuando se fuma. Pero bueno, es un reto que uno se impone y que si se logra superar termina valiendo la pena. Se va ascendiendo y a veces se maldice por no haber tomado mejor la línea del metro que igual llega al lugar. Yo soy tan idiota, que cuando me detenía a descansar aprovechaba para encender un nuevo cigarrillo ¡Ah, pero cuánto se goza al llegar a la meta! Imposible narrar la belleza del templo, su contenido y la emoción que causa. A mí me hizo sentir muy pequeño y me resultó un recuerdo imborrable. Ya de regreso, el trayecto se hace fácil, surgen el apetito, los gratos comentarios consecuentes de haber seguido esa ruta y entonces se retorna al lugar de origen en donde está situada la catedral rodeada de un ambiente ancestral que cohíbe, plagado de librerías, restaurantes pequeños, tiendas muy mágicas por la rarezas que ofrecen, en resumen: todo aquello que reconforta el espíritu. Cuesta mucho decirle adiós a ese sitio.

Escribo lo anterior porque a México como país y a muchos de nosotros, a veces nos causa pereza o miedo incursionar. No estamos satisfechos con nuestro devenir, nos sentimos frustrados, mal con nosotros mismos y con los demás, y de pronto irreflexivamente aventamos al bote de la basura nuestro historial completo sin haber rescatado antes aquello que valió la pena. O sea, nos quedamos solamente con lo que traemos puesto esperando que alguien arrope nuestra desnudez de espíritu.

Muchos mexicanos acuden huyendo de la realidad al Cerro del Tepeyac y desde ahí le lanzan a la Guadalupana todo tipo de improperios, según ellos, por su falta de atención y de clemencia. Luego al volver, entonces se encuentran con multitudes que los hacen sentir más inermes que antes. Pocos reconsideran que en la misma ciudad existen rincones cálidos y bondadosos dispuestos a consolarlos y a tratar de comprenderlos. Deciden finalmente mejor tomar su camión para enfrentar una vez más un “hogar” vacío, frío y a veces hasta rudo. Y luego viene lo peor, caen en cuenta que efectivamente las oportunidades ya no se dan como antes por efecto de su edad, la competencia, la corrupción, la falta de educación, angustia existencial, etc.

Para México la vida ofrece espléndidos espacios pero para llegar a ellos está obligado, como normal, a sacrificios, coraje, capacidad y vocación. Mientras no se reconcilie con su interior estará perdido y seguirá siendo marioneta de sistemas arbitrarios. Eso mismo pasa con los seres humanos. Es mejor antes saber llorar, vomitar lo que envenena y aceptarse tal cual se es y así luego salir con humildad, a pedir ayuda.

@ap_penalosa
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