PERSPECTIVAS DE UN MÉXICO AGOBIADO

A mí no me preocupa que vaya a suceder en México hasta antes del 2 de Julio de 2015. Me angustia lo que pueda suceder después de esa fecha. En la práctica, ya sabemos que vivimos el circo sexenal tradicional y sin variedad en su espectáculo. Los mismos payasos, malabaristas, equilibristas, trapecistas, etc., solo que ya más caducos y poco originales. El más viejo de todos: Andrés Manuel López Obrador quien no se resignó a aceptar su derrota en la elección pasada, ahora pretende nuevamente subir al alambre y no se quiere dar cuenta que se va a caer con todo y ayudantes ¡Seguro eso sí que lo van a aplaudir por su generosidad dada esa originalidad en el marco de tanto aburrimiento!
Lo malo está en que los otros competidores, cirqueros de carpa barata, no atraen. El primero aunque bien respaldado por su partido, ni siquiera sabe que al tomar la barra del trapecio es necesario ponerse talco en las palmas de las manos para que estas resbalen mejor. Otras no tiene las más remota idea de lo que es una leona en celo. Piensa que con su caritas de infantas buenas y vestida de Súper Niña, los aficionados la aclamarán sin tomar en cuenta que estos últimos ya están hartos de las mediocres y mentirosas funciones panistas. Bueno, a estos hasta el mago les salió de porquería. Anunció conejos debajo de su sombrero y lo único que salieron fueron pulgas.
Los mexicanos por fin empezamos a hartarnos de los mismos circos que datan de 1929, cuyo fundador fue Plutarco Elías Calles a quien debemos que antes fueran de sola una pista y que se llama ahora el PRI. Ahora son ya más para dar paso a las compañías del PAN, el PRD y otras. Pero la verdad, están tan mal, que añoramos más las tranquizas que se iniciaron con Hidalgo y que culminaron luego de la espuria Revolución Mexicana. Nuestro país exige ¡espectáculo! y ¡qué bien! pero ¿en dónde? ¿con quién? y ¿cómo…? De ahí mis temores.
¿Qué el resultado de la próxima patraña va a ser la misma? Eso seguro. Pero lo grave está en que se asistirá a observarla en el mismo lugar. Ya las gradas están muy desgastadas, hasta apolilladas, el público es mucho más numeroso. Se pueden venir abajo y terminar aplastando a muchos.
Los mexicanos somos muy pacientes. Aguantamos de todo. Pero ¡cuidado que nuestros niños ya no tengan ni para comer, frío, malas escuelas, angustias, etc., porque entonces sí la situación puede reventar. Algo habrá que hacerse. Espero sea en un marco todavía de paz.

@ap_penalosa
http://www.antoniopatriciopeñalosa.com/

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