USA ¿OMBLIGO DEL MUNDO?

Las elecciones presidenciales en cualquier país a veces causan inquietud y preocupación. Pero tratándose de las norteamericanas en propio USA se alcanza el desasosiego

Viene a mi mente la década de los ’70 cuando impartía yo la clase “Doctrinas Económicas” en la Facultad de Economía de la UNAM. Días aciagos luego de 1968 debido a que grupos de pelafustanes organizadores de “comités de lucha” secuestraron a la institución con el “¡Viva el Ché Guevara y abajo la burguesía!” Muchos de ellos por cierto, hoy ocupan altos cargos en el ámbito del gobierno federal y se dicen demócratas “buenitos” en proporción a sus ingresos por demás envidiables.

En una de tantas clases frente a un auditorio de más de 60 alumnos exponía yo el capítulo de los economistas asociacionistas de entre los cuales resaltaba la figura del francés Saint Simón. Aquel que decía que si en Francia desaparecieran la alta sociedad, el clero, los gobiernos absolutistas, etc. en su país no pasaría nada. Malo sí que dejaran de existir los talabarteros, carpinteros, albañiles, agricultores y todo lo demás productivo porque entonces por supuesto su patria caería en el caos.

Mientras exponía la materia observé que al fondo estaba de visita el hombre de Neandertal. Mal sentado, fumando, observándome con fastidio mientras el resto de mis alumnos atendían con toda seriedad mi cátedra. Me salió lo “Peñalosa” y le ordené apagar su cigarrillo, sentarse correctamente y ocupara un lugar adelante para poder percatarme de su conducta respetuosa. Aceptó de mala gana y mientras se conducía a su nuevo espacio los alumnos entre sí sonreían por su vestimenta, pelo largo y barba por demás desordenada. Antes de ocupar su asiento me hizo el «favor» de increparme pretendiendo hacerme ver que lo que yo exponía no correspondía al espíritu del socialismo soviético, maoísta o el cubano. Le contesté que mi materia planteaba solo lo que decía la historia y que como antecedente resultaba útil aprender. O sea, no refiero lo que yo quisiera, solo hablo de lo que pasó, punto.

Molestísmo me amenazó que promovería mi expulsión de la escuela advirtiéndome que me exhibirìa como  «emisario del pasado» por no dar espacio prioritario a las teorías socialistas, únicas capaces de salvar a la humanidad. Al final, otros alumnos míos se manifestaron asustados y me advirtieron que ese individuo y sus compañeros eran muy violentos y que no se andaban por las ramas. Es más, que ni siquiera universitarios eran.

A la siguiente fecha para la clase en cuestión, al llegar a la facultad todo era alboroto. Trucutó y sus aliados ya habían ocupado la dirección y se disponían a cerrarla con el sello de banderas de huelga. Me enfrentaron y yo con toda tranquilidad les ofrecí ir a tomar un café para discutir sobre el asunto. Llegamos a la cafetería, nos acomodamos y no faltó de alguno de ellos el típico “pobre México, tan lejos de DIOS y tan cerca de USA”. De inmediato saqué un mapa del mundo, lo puse sobre la mesa y le pregunté en qué lugar del planeta consideraba que México estuviera mejor ubicado, eso sí, a condición de que ese cambio de lugar no significara renunciar a lo que nuestro territorio nos ofrece: climas, extensión, recursos naturales, litorales y además, entre otras cosas, cercanía con el poderoso. Por supuesto no tuvo nada que decir, bajó la cabeza y se denotó derrotado. Terminamos siendo buenos amigos y el maloso resultó ser al final uno de mis mejores alumnos.

Platico todo esto porque USA sigue siendo un fantasma que nos tiene aterrorizados. A veces somos tan tontos y tan flojos que por rencores derivados de una falta de EDUCACIÓN DE CALI DAD y con ello de CONCIENCIA DE NACIONALIDAD somos veletas que se mueven al capricho del viento proveniente de las tierras del tío Sam.

México tiene 32 estados, uno de ellos el de Chihuahua. Si trasladaramos Alemania para ubicarla en dicha superficie, a Chihuahua le sobraría territorio. Y miren, Alemania es una de las cinco potencias más importantes del mundo ¿nosotros?

www.antoniopatriciopeñalosa.com

Twitter: @ap_penalosa

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