Verdades de redes sociales

Cada día me veo obligado a echar mano de lo que publican las redes sociales a efecto de sensibilizarme con lo que el mundo a través de ellas nos muestra, entre otras cosas, el dramatismo en que está inmerso

Cuando abro redes como Facebook, Google y algunas otras, encuentro que el común denominador del sentir de quienes en ellas se exhiben es produto de factores identificados que dan por resultado como en una  igualdad algebraica que para verificar que está correcta cero debe ser igual a cero. Esto es, que los elementos numéricos entre positivos y negativos se reducen a nada.

Hoy por la mañana así como observaba mensajes, reflexiones, hermosas fotofrafías, etc. que me invitaban al optimismo y entusiasmo por la vida, igual descubría otras que francamente me llevaban al plano de la tristeza, miedo, frustración y confusión. Ej.: un hombre de buen ver en España, comiendo con avidez “tesoros” encontrados en un basurero para subsistir. Título de la ilustración: “miseria humana” acompañada de maldiciones al sistema que ha llevado a ese país a un caos que quizá llevará en mi opinión  díez años poco a poco superar. También abundan reflejos de un romantisismo por un antaño que si bien algunos lo vivieron y recuerdan con nostalgia, otros que por no haber sido testigos del mismo reaccionan con ironía haciendo burla de pasados de los cuales no fueron testigos y hasta los mueven a calificar de ensoñación pueril o hasta estupidez.

Decidí seleccionar a lo largo de  toda la mañana de entre tantos cuadros en Facebook los suficientes para luego hacer una lista dividida en tres columnas tituladas “qué bonito”, “hermosa reflexión” y “tristeza y decepción”. Curioso, de entre los “qué bonitos” los mensajes que invitaban a  recordar y avidez porque eso que significaba un sueño se convirtiera en relidad eran muchísimos. Todas “las hermosas reflexiones” promovían una especie de examen de conciencia para hacerle ver al lector lo importante en reparar  que existen caminos para alcanzar algún día lo que no se tiene hoy y por la vía de su significado subliminal alertar que si no tomamos lección en torno a la realidad actual, el mundo está ya al punto de la debacle. Lo que terminó abrumándome fue la tercera columna por ser la más numerosa, “tristeza y decepción”. Todas, manifestaciones de derrota, insultos al sistema, opulencia vs. miseria, errantes arrastrando a sus familias en una acción de huir del terror, política demagoga, etc. Podría haber añadido una columna más, aquella que sumaba un cúmulo de  quebrantos que ya solo DIOS estaría capaz para solucionar.

Todo lo anterior me tiene muy pensativo y procupado. Siento mucha angustia existencial y un dolor muy intenso. Sobretodo porque me siento impotente y además atrapado en un planeta en el que prevalece la incertidumbre, el miedo y me da la impresión que en muchos el deseo de ya no seguir viviendo.

Algo tenemos que hacer y ya. Esto no puede continuar.

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